Mostrando entradas con la etiqueta Alfredo M. Bonanno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alfredo M. Bonanno. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de febrero de 2011

Literatura Subversiva

Errico Malatesta y la violencia revolucionaria. Alfredo M. Bonnano.
Bardo ediciones 2010
Libro PDF


Los anarquistas están en contra de la violencia.
Es sabido. La idea central del anarquismo es
la eliminación de la violencia de la vida social;
es la organización de las relaciones sociales
fundadas en la libre voluntad de las individualidades
sin la intervención de los gendarmes.
Por esa razón somos enemigos del capitalismo
que, respaldándose en la protección de los
gendarmes, obliga a los trabajadores a dejarse
explotar por los dueños de los medios de
producción, también a estar ociosos o a pasar
hambre, según los patrones estén o no interesados
en explotarles. Por eso somos enemigos
del Estado que es la organización coercitiva,
o sea, violenta, de la sociedad. Pero, si un caballero
dice que considera bárbaro y estúpido
entenderse a golpes de bastón y que es injusto
y malvado obligar a alguien a cumplir la voluntad
del otro bajo amenaza de pistola, ¿a
caso es razonable el deducir que ese caballero
tenga la intención de hacerse apalear y de someterse
a la voluntad ajena sin recurrir a los
medios más extremos para defenderse?… La
violencia es justificable solo cuando es necesaria
para defenderse a uno mismo o a los demás
de la violencia. Donde termina la necesidad
empieza el delito… El esclavo siempre está en
un estado de legítima defensa, así que su violencia
contra su patrón, contra el opresor, está
siempre moralmente justificada y tiene que ser
regulada solo con el criterio de su utilidad y
de la economía del esfuerzo humano y de los
sufrimientos humanos.
Errico Malatesta
«Umanità Nova»
25 de agosto de 1921

miércoles, 11 de agosto de 2010

Cut up

No hay duda que uno encuentra en el hincha de fútbol una rara acumulación de sentimientos que se oponen. Está la gratuidad del acto, la ignorancia, la incapacidad del vándalo para asociar los elementos que determinan la realidad que lo rodea. Pero también hay una sensación de rebelión. Esto no sugiere que la rebelión tenga lugar, ya que a menudo en el hooligan es el instinto de manada el que prevalece. De hecho no es verdad que quien pelea en los estadios se rebele individualmente. Ellos están casi siempre regidos a través de procesos de alistamiento, financiados por variados clubs, trayendo consigo estructuras de equipos, símbolos, eslogans, trozos de vieja ideologías, etc.
El compañero que actúa atacando una estructura del enemigo, incluso queriendo acudir a la posible identificación de un planeamiento meramente "objetivo", recurre a diferentes motivaciones, desde una maduración social mas articulada. Si, en la esfera individual, el hooligan no sabe como pasar el domingo en manera entretenida, el compañero involucra todo su ser en el ataque a un objetivo. Entrando en la dimensión destructiva, él hace un quiebre con la persistente tradición de lo cuantitativo, del crecimiento y de institucionalización de la vida regulada por otros; he aquí la diferencia.

En mi opinión, la clave de la explicación hay que buscarla en comportamientos que tienen una importancia subjetiva, sin que aquellos comportamientos se abandonen a si mismos, por esta razón, a la atomización, a la condición elemental de componentes aislados sin cohesión entre ellos. Y es obvio que tenemos miedo de empezar de este sencillo elemento, tenemos miedo de reconocer que es posible que la motivación individual sea un punto de inflexión. Y tenemos miedo porque por ciento cincuenta años nos han señalado que es necesario partir no desde el individuo, sino desde la clase, del análisis objetivo, desde la historia, desde los mecanismos intrínsecos adentro de la historia, desde aquello que se llamaba “materialismo dialéctico”. Aún no nos hemos liberado totalmente de esa herencia.
extraido de Alfredo M. Bonnano - La Destrucción y el Lenguaje

viernes, 7 de mayo de 2010

Historia Memoria




Alfredo M. Bonanno, italiano, de 73 años. Uno de los principales difusores de la teoria anarquista insurrecionalista. Detenido y encarcelado varias veces por sus escritos y por el montaje policial,tristemente famoso, del juez Marini sobre la fastasmagorica organización ORAI.
En la actualidad se encuentra preso en Grecia, acusado de un atraco a un banco junto con el griego Christos Stratigopoulos.

Alguno de sus escritos:
El placer armado
Nueva vuelta de tuerca al capitalismo