sábado, 31 de enero de 2009

Los vigilantes




Un cobrador de morosos acusa a un 'mosso' de forzar su arresto

JESÚS GARCÍA - Barcelona - 31/01/2009


Daniel Esteve, propietario de una empresa de cobro de morosos, ha declarado ante el juez que un sargento de los Mossos d'Esquadra provocó su detención por motivos personales. Según el relato de Esteve, hace unos meses su empresa se encargó de cobrar una deuda a un amigo del sargento, que pertenece a la unidad de secuestros y extorsiones.



Esta unidad encargó la detención de Esteve por detención ilegal y extorsiones al Grupo Especial de Intervención. En la operación, uno de los agentes lanzó un bote de humo a otro de los detenidos, José Antonio Coscolín. El estallido le destrozó los genitales.

Los dos mossos imputados dijeron al juez instructor que el coche en el que viajaban Coscolín y Esteve estaba "detenido". Los mossos explicaron en un primer momento que intentaron embestir a los agentes.
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viernes, 30 de enero de 2009

Los vigilantes

Condenado a seis años de prisión el ex guardia civil que mató a su cuñada

El ex guardia civil Eloy P.F., de 77 años de edad, llega a la audiencia de Ávila

* El acuerdo entre la Fiscalía y la defensa ha hecho innecesaria la celebración del juicio con jurado previsto para ayer.
* Probablemente no ingrese en prisión, dada su edad: 77 años.



El ex guardia civil Eloy P.F., de 77 años de edad, ha sido condenado a seis años de prisión por el homicidio, con la "circunstancia atenuante muy cualificada de arrebato", de su cuñada, A.A.A., de 69 años de edad, a la que disparó varias veces con una escopeta de caza en un garaje de Ávila el 15 de junio de 2007. Esta pena ha sido acordada por el ministerio fiscal y la defensa, lo que ha hecho innecesaria la celebración del juicio con jurado popular previsto para ayer.
El condenado ha intentado suicidarse en prisión varias veces
Fuentes de la Fiscalía señalaron que, una vez salga publicada la sentencia, el condenado ingresará en prisión, si bien seguramente no cumpla los seis años de cárcel a los que ha sido condenado por su edad. Al superar los 70 años de edad, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias suele conceder a los presos el tercer grado o la libertad provisional.

Desde junio de 2007, el condenado ha permanecido en prisión preventiva en la cárcel de Logroño. Fuentes del ministerio fiscal señalaron que Eloy P.F. padece un "trastorno depresivo importante", lo que le ha hecho permanecer bajo una "vigilancia especial" ya que ha intentado suicidarse en varias ocasiones.

Homicidio en un garaje

Los hechos ocurrieron el 15 de junio de 2007 en un garaje del número 6 de la plaza de Juan Jorge de Ávila, cuando el ex guardia civil, que entonces contaba con 75 años de edad, disparó varias veces con una escopeta de caza a su cuñada, A.A.A., de 69 años. La Policía sospechó entonces que el móvil del homicida pudo ser las "desavenencias familiares graves" entre ambos.

El suceso se produjo en torno a las 14 horas, cuando el hombre, que vivía en la zona norte de la ciudad, disparó a la hermana de su mujer con la escopeta. El homicida y la víctima habían residido en el mismo bloque de pisos durante algún tiempo, y tenían en propiedad el garaje donde ocurrieron los hechos, cercano al domicilio de la mujer, que era soltera.
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martes, 27 de enero de 2009

Los vigilantes

"Me dieron una paliza por ser negro"
Un hombre denuncia por agresión e insultos racistas a tres policías nacionales de Madrid - Lunes.26 de enero de 2009

PILAR ÁLVAREZ - Madrid

Los agentes, que mostraron las placas, no estaban de servicio

- ¿El mulato?
- ¿...?
- Le curraron unos policías de paisano.
- ¿Cómo sabes que eran policías?
- Cuando los sacamos, enseñaron la placa. Querían entrar otra vez a seguir pegando al chaval.

El portero de la corbata roja lo cuenta de corrido. Salvador Pujols, presuntamente agredido por dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía, también. Fue en la madrugada del miércoles al jueves, tras el partido del Barça. Pujols, español de origen dominicano de 29 años, salió con su amigo Carlos Romero a ver el fútbol y a tomar unas copas. Iban a la Joy, pero estaba cerrada. Entraron en el Samsara, un pub del centro. Cruzaron el pasillo de espejos y se colocaron al fondo, junto a la pista.

Dejaron las chaquetas en la barra. Eran las cuatro de la madrugada. Había poca gente. "Unas 30 o 40 personas", recuerda Salvador. Sonaba reggaeton. A su lado, un grupo de amigos. Dos se acercaron. "Quita tu chaqueta, que no encuentro la mía", pidió uno. Insistieron varias veces, según la denuncia de Salvador en la Comisaría del Centro. Y Pujols se lo recriminó.

"¿Te molesta?", se encaró uno. "Dile a tu colega que esté tranquilo, que somos polis", le recomendó otro a Carlos. Según la versión de una portavoz policial, fueron Pujols y su amigo quienes empezaron. Quisieron robar las chaquetas a los agentes, que no estaban de servicio. Subió el tono.

Uno de los policías "le lanzó" un puñetazo a Pujols en el labio, relata la denuncia. "Le pegaron en la pista", recordaba el viernes una camarera. Los porteros llegaron corriendo al centro de la pista y separaron a cada grupo. A Pujols y a Romero los llevaron a la salida de emergencia, un pasillo iluminado a la izquierda de la entrada. "Creímos que la cosa había terminado", cuenta Carlos. Los agentes estaban en la puerta principal. Querían volver a entrar, según el portero. "Yo les decía que no, que no, pero se colaron y... ¿qué puedes hacer?".

Los agentes se dirigieron a la salida de emergencia. Entraron en el pasillo acompañados de otro policía. Golpearon con el puño cerrado a Pujols y le agarraron del cuello mientras le gritaban: "Negro de mierda, identifícate". A Carlos no le hicieron ni un rasguño.

El portero no recuerda insultos, pero sí que Carlos lloraba mientras pedía ayuda. Asegura que pegaron al hombre dentro y fuera del local, que le destrozaron su cara de buen tipo. Él fue quien avisó a la policía. Los agentes uniformados llegaron en cinco minutos. Sacaron a todo el mundo fuera. Pidieron datos y rellenaron los atestados. El más bajo de los que rebuscaban entre los jerséis le dijo a Pujols: "Y si no te ha gustado la paliza, vete del país". Lo atendió el Samur y luego fue a una clínica. En su parte médico consta un hematoma en el pómulo izquierdo, heridas superficiales en el cuello, lesiones en la espalda. El médico escribió una observación en su informe, realizado una hora después de que los chicos llegaran al Samsara: "Se encuentra muy afectado emocionalmente por las cosas que le decían los policías, según refiere".

La versión policial no tiene nada que ver. Los agentes, según la portavoz de la Jefatura Superior, sacaron las placas sólo para calmar los ánimos cuando los dos amigos intentaron agredirles. "Fue una pelea entre particulares", argumenta. Asegura que hubo denuncias cruzadas, partes de lesiones por ambas partes, pero no facilita documentos.

"Me pegaron por ser negro", sostiene Pujols, que se da un aire a Lenny Kravitz pero con el ojo morado. Su denuncia llega casi un mes después de que la Jefatura Superior de Policía abriera expediente a 10 agentes del servicio de noche por un caso en Chamberí. Tres hombres les acusaron de agresión y malos tratos. En septiembre, dos profesores de inglés denunciaron a un grupo de antidisturbios por golpearles con las porras. Uno de ellos presentó unas fotografías que mostraban golpes en la espalda y en las piernas. "Sé que los agentes no actúan así, por eso denunciamos", declaró.

Diario El País
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Los vigilantes




Detenidos dos 'mossos' por formar parte de una banda de ladrones
Actuaban en el metro de Barcelona. -Participaban en el negocio de tráfico de drogas y facilitaban información confidencial

JESÚS GARCÍA - Barcelona - 26/01/2009



Dos agentes de los Mossos d'Esquadra han sido detenidos por colaborar con una banda de ladrones que actuaba en el metro de Barcelona. Uno de los funcionarios, R. B. V., de 25 años, participaba con la red en el negocio del tráfico de drogas y, además, facilitaba a sus miembros información confidencial a cambio de ciertas sumas de dinero. Él y el otro policía arrestado por la División de Asuntos Internos -O. R. R., de 32 años- están acusados de robo con intimidación. Ambos asaltaron a dos magrebíes que acababan de cometer un hurto para quedarse de forma ilegal con el botín.


Los siete detenidos -la mayoría procede de países del Este de Europa- actuaban de forma muy intensa en comercios de Barcelona y en el transporte público. El agente R. B. V. mantenía relaciones sentimentales y de amistad con algunos de los miembros de la banda. Este joven policía aprovechó su conocimiento sobre el modus operandi de los ladrones habituales para obtener dinero. Facilitó información restringida de bases policiales a algunos de sus miembros, por lo que, como policía, está acusado del delito de revelación de secretos y de omisión del deber de perseguir delitos.

R. B. V. no sólo colaboraba. También robaba, directamente, tarjetas de crédito a delincuentes habituales antes de que las entidades bancarias las anularan. O. R. R., en cambio, no mantenía contacto con ningún otro miembro del grupo. Los policías pasarán a disposición judicial los próximos días. La Dirección General de Policía les ha abierto un expediente disciplinario y les ha suspendido, de forma cautelar, de empleo y sueldo.

Drogas y armas

Asuntos Internos inició una investigación el pasado verano que hoy, por orden del juzgado, ha tocado a su fin: agentes de los antidisturbios y del Grupo Especial de Intervención han registrado nueve pisos en Barcelona, Castelldefels, Gavà, Viladecans, Cornellà y Santa Coloma de Gramenet. Los agentes han encontrado cocaína y hachís, dinero en efectivo, objetos de valor, un arma de fuego y una defensa eléctrica.

Los detenidos están acusados de delitos contra la salud pública, falsificación de moneda y documental, tenencia ilícita de armas, robo con intimidación y un delito continuado de hurto.
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domingo, 25 de enero de 2009

Los vigilantes

La expiación de los Mossos
Los tribunales dictan tres condenas a policías autonómicos por malos tratos o torturas en apenas tres semanas
JESÚS GARCÍA - Barcelona - 25/01/2009


"La suerte ayuda a los audaces". La ex consejera de Interior de la Generalitat, Montserrat Tura, tiró de proverbio latino para infundir coraje a los agentes que iban a asumir la seguridad en las calles de Barcelona. Ocurrió la medianoche del 1 de noviembre de 2005. Los Mossos d'Esquadra afrontaban su bautismo de fuego: tomar las riendas de la capital sin que se notase la ausencia del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil. Su jefa política les instó a hacerlo con firmeza y sin complejos. Hubo quien se tomó la arenga demasiado en serio.

Las condenas
"Amenazaron con violar a mi mujer"
La noticia en otros webs

Una veintena de agentes deberán afrontar, al menos, otros seis juicios

La instalación de cámaras ha hecho caer las denuncias contra los Mossos

Tres años después, hay quien ve en aquel ímpetu el origen del mal que hoy sacude a la policía catalana. En las últimas tres semanas, los tribunales han dictado tres sentencias contra nueve agentes de los Mossos d'Esquadra. Han sido condenados por lesionar y, en algunos casos, torturar, a detenidos y a personas a las que arrestaron por un error. Ésos y otros abusos, que ahora empiezan a tener consecuencias jurídicas, ocurrieron en 2006. Todos, en la ciudad de Barcelona. Fuentes policiales sostienen que el exceso de celo de aquella época derivó en cierta permisividad con los funcionarios del cuerpo, integrado hoy por unas 14.000 personas.

"Antes no había tantas garantías. De un tiempo a esta parte, las denuncias contra mossos han caído en picado", señalan los actuales responsables de Interior. El consejero, Joan Saura, ha ejecutado una medida que su antecesora Tura se limitó a anunciar: la instalación de cámaras de vigilancia en todas las comisarías de los Mossos. Ya hay más de 1.000, que tienen como fin prevenir malos tratos y, también, evitar denuncias falsas contra los policías. La ONU recomienda tales prácticas para evitar "zonas oscuras".

En el caso de los Mossos, la zona oscura era la sala de cacheos de la comisaría de Les Corts. Las historias, nada agradables, de lo que ocurría en "el cuartito" llegaron a oídos de los responsables. Pero no se tomaron medidas hasta que José Antonio Medina relató su caso. El hombre, estibador, tuvo un altercado con un mosso fuera de servicio en una discoteca. En la sala de cacheos, recibió una brutal paliza. Interior decidió instalar cámaras ocultas en Les Corts, que grabaron otras dos supuestas agresiones: una, a Rubén Pérez, que fue reducido de forma brusca por cuatro agentes; la otra, a Elena Podvigina, que recibió una bofetada de una agente.

Los policías que participaron en esos hechos están imputados y pendientes de que se abra juicio oral contra ellos. Pero hay más casos: dos mossos están imputados por destrozar los genitales a un detenido durante una operación de los Grupos Especiales de Intervención; otros siete, por apalear y detener por error a dos transportistas; y otros dos, por robar 150 euros a un inmigrante al que le endosaron un delito de tráfico de drogas.

Si a las tres sentencias consecutivas se suman los casos que están por llegar, es fácil intuir que el calvario judicial que viven los Mossos dista de llegar a su fin. ¿Se trata de una coincidencia en el tiempo o hay razones de fondo? Fuentes policiales admiten que algunas promociones fueron demasiado numerosas -había prisa por culminar el despliegue territorial- y entraron en el cuerpo jóvenes sin la actitud adecuada. "Están mal preparados y son malos policías", resume la abogada Carme Herranz, del Colectivo Ronda.

"Siempre hay personas, en todo cuerpo policial, que no cumplen de la debida forma. Pero aquí no se trata a nadie mejor o peor", explicó el juez decano de Barcelona, José Manuel Regadera, en alusión a las tensas relaciones que, en los últimos meses, han mantenido Mossos y algunos jueces de instrucción de Barcelona.

Pero, ¿cometen los Mossos más atropellos que otros cuerpos policiales? Seguramente no, dicen los expertos. De todas maneras, resulta difícil de saber por qué ni el Cuerpo Nacional de Policía ni la Guardia Civil facilitan esos datos. Sólo desde este año están contabilizando las denuncias por presuntos abusos. Sí es cierto que, desde la instalación de las cámaras, las denuncias contra mossos han caído. En el primer semestre de 2008 hubo 160. La inmensa mayoría (150) acabaron en absolución. De las diez condenas restantes, 9 fueron por faltas y una por un delito.

Por cada error, señalan los Mossos, hay decenas de aciertos que no se reflejan lo suficiente. Aseguran, además, que están sometidos siempre a la lupa ciudadana. Sin embargo, las imputaciones y sentencias que se suceden han creado temor entre algunos agentes, que han optado por ser extremadamente prudentes. "Gafas de madera. Hay que ponerse gafas de madera", repiten. O sea, patrullar sin mirar demasiado para no meterse en líos.

Un portavoz oficial de los Mossos d'Esquadra admite que existen esas cautelas, y que algunos lo piensan ahora dos veces a la hora de actuar; sobre todo, en situaciones delicadas. Pero rechaza -contra lo que opinan los sindicatos- que se están practicando menos detenciones en zonas sensibles, como el barrio del Raval de Barcelona.

Las condenas
- Los Mossos d'Esquadra han acumulado tres sentencias condenatorias en apenas tres semanas:

- El 25 de noviembre, la Audiencia de Barcelona condenó a tres agentes a más de seis años de cárcel por torturar y lesionar a un ciudadano rumano al que confundieron con un ladrón. Dos agentes más fueron sentenciados: uno, a dos años de cárcel; el otro, a pagar una multa.

- El 12 de enero, la Audiencia de Barcelona impone una condena por trato degradante a dos 'mossos' que golpearon a un joven al que, también, detuvieron por error. La pena impuesta fue de seis meses.

- El 18 de enero, de nuevo la Audiencia de Barcelona condenó a seis meses de cárcel a dos funcionarios por romper el brazo a un detenido en comisaría.

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miércoles, 21 de enero de 2009

Mas Birras - Apuesta por el Rock and Roll

Los vigilantes





'Dos policías me abrieron la cabeza'

Quico Alsedo | Madrid


Paliza policial sin venir a cuento en pleno barrio de Salamanca.Lo denuncia Carlos M., un joven de 17 años que ha interpuesto una denuncia contra dos agentes de la Policía Nacional que, asegura, le abrieron la cabeza sin mediar palabra en plena milla de oro madrileña. Su delito: haber pateado una papelera a 30 metros de la fortificada embajada de Estados Unidos. Su pena, explica: un porrazo en la cabeza que le ha valido tres grapas, dos golpes en la espalda y otro bajo uno de los muslos. Tres horas después denunció los hechos.

La historia comienza hacia las 03.30 horas del pasado sábado, en la calle de Serrano. Aunque su protagonista, bueno, no recuerda con exactitud la hora «porque iba un poco ebrio, ésa es la verdad».Carlos admite haber pateado «dos o tres papeleras» de esas verdes y cilíndricas de plástico, antes de derribar la que le valió una paliza, asegura, de dos agentes de los que custodian la entrada a la embajada de EEUU.

«En realidad, la papelera está a unos 30 metros de la embajada.Recuerdo haberla pateado, y después caminé igual otros 30 metros hasta que, de pronto, escuché que alguien corría detrás de mí.Cuando me di cuenta estaba en el suelo. Lo primero fue un porrazo que me abrió la cabeza. Me gritaban: 'Así no vas a golpear más papeleras'. Y yo les decía: 'Vale, vale', pero no dejaban de golpearme. Me pegaron con las porras en la espalda, y en la pierna.Luego, encima, uno me puso la rodilla en la espalda y me golpeó la frente contra el suelo. Yo estaba un poco grogui, pero no me podía creer lo que estaba pasando. Uno era mayor que el otro, es todo lo que recuerdo de ellos».

Cuando recibió los golpes, Carlos iba descolgado de tres amigos que regresaron rápidamente cuando oyeron los gritos. Y ahí se produjo, según estos jóvenes, algo aún más insólito: uno de los nacionales, siempre según esta versión, habría sacado su arma reglamentaria y habría encañonado a los muchachos. Carlos: «Al parecer los policías pensaron que iba solo y me podían pegar sin que se enterara nadie. Al volver mis amigos, les decían: 'Iros de aquí, esto no tiene que ver con vosotros, es una intervención normal'».

Según el joven, estudiante de Segundo de Bachiller, a partir de que le piden que se identifique y ven que se trata de un menor, «los agentes se desentienden de mí totalmente. Les pedía el número de placa y no me lo daban. Aparecieron varios municipales y estuvieron todos hablando un buen rato. Ahí se debieron de dar cuenta de que habían metido la pata, porque no volvieron siquiera a tocarme. Conseguimos el número de placa gracias a los municipales».

De la embajada, cuenta, salió alguien con unas gasas. «El Samur tardó bastante en llegar, y apenas me preguntaron qué golpes tenía. Se limitaron a trasladarme a La Princesa. Llamaron a mis padres para decirles que su hijo se había caído y se había hecho una brecha en la cabeza, eso fue lo que les contaron. De allí nos fuimos directos a comisaría, después de que me hicieran un parte de lesiones en el que no aparece el golpe en el muslo, porque yo estaba grogui y no me di cuenta de decírselo».

Termina Carlos, que lleva dos días tendido en su casa: «No está bien lo que hice, no debí golpear esas papeleras, fue una tontería...Pero ellos no tenían derecho a pegarme así. Es un atropello».
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lunes, 19 de enero de 2009

Los vigilantes

Condenado a diez años un policía local por abusar sexualmente de dos menores
EUROPA PRESS. 19.01.2009

* El agente agredió en su propia casa a dos niñas de 8 y 9 años.
* Fue apartado del servicio y ya cumple condena en Sevilla.


El Tribunal Supremo ha condenado a una pena de diez años de prisión a un policía local de Melilla acusado de la presunta comisión de un delito de agresión sexual cometido sobre dos niñas de ocho y nueve años de edad en el año 2006, según informaron fuentes cercanas al caso.

El miembro del cuerpo de seguridad, cuya identidad no ha trascendido, fue detenido el 9 de agosto de 2006 y, tras ser puesto a disposición judicial, ingresó en prisión. Los hechos ocurrieron en su domicilio, donde supuestamente abusó sexualmente de las dos menores de edad, en un suceso que también se podría considerar de pederastia.

El agente fue apartado del servicio y con la sentencia emitida ahora, el policía perderá su condición de funcionario de la Administración autonómica y por tanto dejará su puesto de policía local. El agente condenado, según informaron las citadas fuentes, ya se encuentra cumpliendo condena en la prisión de 'Sevilla II', en un módulo especial para funcionarios y agentes policiales.

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Los vigilantes

El jefe de la Policía Local da positivo por alcoholemia tras un accidente de tráfico
EFE. 19.01.2009

* Chocó con otro coche al invadir su carril en una rotonda.
* Como mínimo, triplicó la tasa máxima permitida de alcohol en sangre.



El superintendente Jefe de la Policía Local de Badajoz, Miguel Sardiña, ha salido hoy ileso de un accidente de tráfico sufrido esta madrugada al colisionar su vehículo particular y en el que ha dado positivo al ser sometido a las pruebas de alcoholemia.
Miguel Sardiña estaba de baja después de haberse sometido a una operación quirúrgica

Según el concejal en funciones de Policía Local, Germán López Iglesias, el accidente ha tenido lugar sobre las dos menos cuarto de la madrugada, en la rotonda que comunica la Avenida de Elvas con la Avenida Manuel Saavedra Martínez.

El coche del superintendente invadió el carril contrario al acceder a la rotonda y colisionó con otro turismo en el que viajaban dos jóvenes, un varón que resultó herido leve y una joven que ha sufrido la fractura de un brazo y que tras ser atendida en el Hospital "Infanta Cristina" ha sido dada alta.

Germán López Iglesias ha explicado que en el momento del accidente Sardiña no se encontraba de servicio, ya que llevaba unos días de baja por una operación quirúrgica a la que ha sido sometido y viajaba solo.

Tasa indeterminada

López Iglesias ha indicado que "según las pruebas realizadas por agentes de la Policía Local en el lugar del accidente Sardiña iba ebrio", y aunque no ha desvelado la tasa de alcoholemia, estaría ente 0,80 y 0,90 mg/litro, cuando la máxima permitida de aire inspirado de 0,25 mg/l.
De los dos ocupantes del otro vehículo, uno sufrió heridas leves y el otro, rotura de brazo

El alcalde de Badajoz, Miguel Celdrán, ha acordado la apertura de un expediente de información reservada "para la exacta determinación de los hechos" y del resultado de la misma se acordará la iniciación de un procedimiento sancionador.

López Iglesias ha explicado que Sardina estaba dado de baja por enfermedad, "pero esto no implica de ninguna manera que con su conducta afecte negativamente a la imagen de la Policía Local y al mismo ayuntamiento".

El concejal en funciones de Policía Local ha indicado que le "duele" que su primera comparecencia para hablar de asuntos de la Policía Local "sea por este hecho" .

Añadió que si lo sucedido se confirma la consideración de la falta es grave, aunque no sabe en que podrá desembocar el expediente sancionador, independiente de la sanción que dictamine el juez por la infracción cometida.
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Cárcel para dos 'mossos' por romper el brazo a un detenido
El tribunal entiende que los policías actuaron de forma "reprochable" al esposar al guineano Aliou Bobo Diallo, pero les absuelve del delito de tortura

JESÚS GARCÍA - Barcelona - 19/01/2009

La Audiencia de Barcelona ha condenado a seis meses de cárcel a dos agentes de los Mossos d'Esquadra por romperle el brazo a un detenido en comisaría. El tribunal entiende que los policías actuaron de forma "reprochable" al esposar al guineano Aliou Bobo Diallo, que acabó con fractura del tercio inferior del húmero izquierdo. Los agentes han sido absueltos del delito de torturas que solicitaba la acusación particular, pero deberán indemnizar al joven con más de 100.000 euros.



Los hechos ocurrieron la noche del 28 de abril de 2006. Aliou se encontraba en la comisaría de Les Corts, en Barcelona, cuando empezó a alterarse, a gritar y a golpear los barrotes de la celda. Un cabo de la policía autonómica, que ha sido absuelto, intentó tranquilizarlo. Al no conseguirlo, ordenó que se colocara de espaldas a los barrotes para esposarle. Fue entonces cuando los agentes José María Vega y Francesc Xavier Noguer le inmovilizaron. Uno de ellos le "retorció" el brazo y el otro se lo pisó con la planta del pie.

Los agentes le dejaron en su celda, pero Aliou volvió a gritar, esta vez por el dolor que le provocaban las lesiones, y fue llevado al médico. En el Hospital del Mar le diagnosticaron la fractura del húmero, que tardó en curar casi un año y que los agentes, recoge la sentencia, podrían haber evitado "moderando simplemente la fuerza empleada".
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jueves, 15 de enero de 2009

Los vigilantes



http://www.flickr.com/photos/kamikadse/2468193728/


Investigado un policía por dirigir la seguridad del Balcón
Asuntos Internos indaga si un subinspector está detrás de la empresa que contrató a los vigilantes que mataron a Ussía

F. JAVIER BARROSO - Madrid - 15/01/2009


La policía investiga desde hace casi dos meses a un subinspector de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, cuyo nombre corresponde a las iniciales F. J. O. S., para ver si era el encargado de dirigir la seguridad de la discoteca Balcón de Rosales. En este local murió el pasado 15 de noviembre Álvaro Ussía, de 18 años, tras recibir un fuerte golpe en el pecho que le partió el corazón y le mató. Los agentes están tras este mando policial, que está destinado al servicio de noche de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, los conocidos como centauros. F. J. O. S. es conocido en la noche madrileña como Frank o Franky y, supuestamente, ha entregado tarjetas con el nombre de Fortesa, empresa de servicios a locales de ocio. El investigado aseguró anoche que desconocía la investigación abierta contra él y que estaba tranquilo, porque no había hecho nada irregular.

La seguridad de Balcón de Rosales había sido contratada a la empresa Fortesa. La instrucción judicial de la muerte de Ussía ha sacado a la luz que dos de los tres porteros encarcelados por el crimen habían sido contratados por Fortesa y el supuesto autor material del golpe en el pecho, conocido como Pitoño, cobraba en negro y no estaba en nómina de Fortesa.

Sin embargo, la policía está investigando si detrás de todo este entramado se encuentra F. J. O. S., que ha entregado a diversos empresarios tarjetas de Fortesa en las que se ve su nombre Frank O. Su puesto como mando de la noche le permitía comprobar en directo y sin levantar sospechas cómo funcionaban los hombres que había contratado. Además, en cuanto surgía cualquier problema, podía mandar agentes uniformados de su unidad para calmar la situación y efectuar alguna detención incluso, si se daba el caso, según fuentes policiales.

Esta situación ha hecho que más de un empresario de la noche haya contratado los servicios de Fortesa en detrimento de otras empresas que trabajan de forma regular en la seguridad de locales de ocio, según fuentes policiales. Los dueños se evitaban así problemas con posibles inspecciones a cualquiera hora de la noche, lo que suele incomodar a los clientes. También se garantizaban cierta tranquilidad de los clientes para dejar sus vehículos en segunda fila. La policía ha centrado sus investigaciones en ver cómo se manejaba Frank y si había más agentes detrás de esta presunta trama policial.

Algunas fuentes aseguran que había más agentes vinculados a la presunta trama, un extremo que está siendo analizado por la propia policía. Si se confirman estas acusaciones, los funcionarios, además de hacer frente a un procedimiento penal, pueden ser expulsados de inmediato, según fuentes policiales.

"El subinspector ha mantenido muchos enfrentamientos con gente que trabajamos en la noche. También nos ha criminalizado y nos han acusado de todo tipo de follones para quitarnos de en medio en este negocio donde se mueve mucho dinero y hay muchos intereses", explica un empresario de seguridad.

Esta actividad de encargado o responsable de una empresa de seguridad, incluso en la sombra, está prohibida por varias leyes y normativas que obligan a los funcionarios, y en especial a los policías. Además de la Ley de Incompatibilidades, las normas internas del Cuerpo Nacional de Policía impiden el ejercicio de cualquier tarea que pueda interferir en su trabajo habitual.

F. J. O. S. ya fue investigado hace unos años por la propia policía, ya que fue acusado de proteger al hijo de un conocido empresario de transportes. En esas fechas, contrataba a policías nacionales y guardias civiles, que se encargaban de vigilar en sus horas libres a este reputado empresario, durante las 24 horas del día. Aquella investigación por parte del Departamento de Asuntos Internos se cerró sin que se pudiera imputar ningún cargo a este policía.

El subinspector está haciendo el curso de ascenso a inspector, según fuentes policiales, lo que le permite no tener que salir a patrullar con su unidad.

Frank estuvo destinado al Grupo XII de la Brigada Provincial de la Policía Judicial, dedicada a la lucha contra los atracos. Al ascender a subinspector, fue destinado a Barcelona. Cuando regresó a Madrid, intentó recuperar su antiguo puesto, pero ingresó en un grupo dedicado a la falsificación de tarjetas de crédito. Allí estuvo varios años hasta que se trasladó a los centauros. "No se puede estar trabajando como centauro de uniforme mandando cerrar garitos (que el policía que cumple la orden no sabe por qué), y luego ir de paisano a ofrecer seguridad", señalaron fuentes de la Dirección General de la Policía.

Este periódico contactó anoche telefónicamente con Frank, quien aseguró que desconocía que la policía estaba investigándole. "Pueden hacer todo lo que quieran, porque no van a demostrar nada. Estoy muy tranquilo, porque no hay nada de lo que andan diciendo por ahí. Algunos intentan sacarme de la policía y no se dan cuenta de que llevo 20 años y nunca he tenido ningún problema en este tiempo. El resto lo tendrá que decir un juez o el Departamento de Régimen Disciplinario", mantuvo el agente.
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martes, 13 de enero de 2009

Los vigilantes

Bueno, eso ya lo sabiamos todos:::


Unión de Guardias Civiles dice que la Institución no puede ser "un coladero de gente con un coeficiente bastante bajo"

Denuncia el aumento de bajas psicológicas entre suboficiales y dice tener "verdadero espíritu sindical" de cara al Consejo

MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Unión de Guardias Civiles (UniónGC), que cuenta con más de 7.000 afiliados, pidió hoy "elevar el coeficiente intelectual" de algunos aspirantes, en su mayoría los procedentes del Ejército de Tierra, y comparó al Instituto Armado con un "coladero de gente con un coeficiente bastante bajo".

El secretario general de la UniónGC, Manuel Mato, afirmó que en la Guardia Civil existen "dos velocidades" y criticó que algunos miembros de la Guardia Civil procedentes del Ministerio de Defensa han accedido con "un coeficiente intelectual bastante bajo" en comparación con los que lo hicieron a través de una "dura" oposición y cuentan con una mayor formación. En este sentido, advirtió que los grandes perjudicados son los ciudadanos, quienes precisan de un Cuerpo "formado y cualificado".

"Están los formados y los de 'a sus órdenes, firmes, a cubrirse y a pegar tiros", indicó, para señalar que han entrado en el Instituto Armado algunos soldados "con un 70 por ciento de coeficiente intelectual". Desde su organización, también destacaron la necesidad de elevar los requisitos que se exigen al candidato a la hora de acceder al puesto de oficial superior, quienes ahora "entran en la Academia militar sólo con la selectividad y no se les pide un título universitario".

VELÁZQUEZ, COMO LA PROVINCIA DE TERUEL

La asociación presentó las líneas generales de su programa, del que ya ha repartido 3.500 ejemplares a lo largo de todo el territorio nacional, y anunció que interpondrá hoy una denuncia por la que pide a la representante de Interior en la Comisión Electoral, la secretaria general técnica María Ángeles González García, que retire al representante de la UniónGC en el caso de que no se resuelvan diversas "irregularidades" producidas durante el proceso electoral.

Entre algunas de las irregularidades, se han sobrepasado los plazos a la hora de ampliar los puntos de votación y no se ha facilitado a la UniónGC el censo electoral, con los datos de los guardias civiles que pueden participar en las votaciones.

En la sede central de la organización en Madrid, Mato criticó la imposibilidad de exponer sus reivindicaciones al director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, porque "dicen que existe pero no se sabe si es virtual", y lo comparó, en este sentido, con "el slogan de 'Teruel existe'".

LEY DE DERECHOS Y DEBERES, "LEY BASURA"

El director de campaña Roberto Pardo avanzó algunas de las propuestas dirigidas a la escala de cabos y guardias civiles así como a la de suboficiales. Entre ellas, reivindicó la previsión del servicio planificada con una mayor antelación y la reestructuración geográfica de las actuales unidades, de manera que ninguna tenga menos de cuarenta efectivos en su plantilla.

La asociación de guardias civiles también reclamó una serie de reformas legislativas y citó la necesidad de modificar la actual Ley de Derechos y Deberes, el Código Penal, y el Régimen Disciplinario, el cual ha "incrementado de forma desmesurada" las sanciones disciplinarias y es "mucho más duro" que el anterior. "Ha incrementado la sanción de suspensión de empleo, pasando de los anteriores 'de un mes a un año' a los actuales 'de tres meses y un día a seis años'", expuso.

Otro de los ejes fundamentales se centra en acabar con "la deuda histórica" que supone la falta de equiparación retributiva con respecto al resto de policías, y especialmente con las autonómicas. Al respecto, apuntaron que existen diferencias de hasta 700 euros entre los Mossos d'Esquadra y los integrantes de la Benemérita.

BAJAS PSICOLÓGICAS Y SUICIDIOS ENTRE SUBOFICIALES

En representación de la escala de suboficiales, Tomás Domínguez, denunció las crecientes bajas psicológicas y suicidios registrados entre los suboficiales, quienes necesitan una mejor "regulación de laS normas y de sus puestos de trabajo".

La UniónGC expuso que defenderá un compromiso con la "Unidad de Acción", en la que están integradas las principales asociaciones de guardias civiles y en algunos casos también los sindicatos policiales, para conseguir que la Administración "reconozca de una vez por todas" los derechos de los miembros del Cuerpo.

"Somos la más beligerante y la que no se casa con nadie", recalcó el representante de la escala de cabos y guardias, Miguel Ángel Lezcano, quien hizo hincapié en que su asociación tiene "un verdadero espíritu sindical" y en base a él trabajará para conseguir la dignidad económica y laboral que necesitan los guardias civiles.

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lunes, 12 de enero de 2009

Los vigilantes





Cárcel para dos mossos que maltrataron y humillaron a un detenido
Se trata de la segunda condena que castiga a Mossos d'Esquadra por maltratos a detenidos en los últimos meses

EFE - Barcelona - 12/01/2009 17:02

La Audiencia de Barcelona ha condenado a dos Mossos d'Esquadra a medio año de cárcel cada uno por maltratar y humillar a un hombre al que detuvieron en octubre de 2006 por una agresión sexual a unas turistas americanas que después resultó ser falsa.

La sentencia condena a los agentes autonómicos Nicolás Jesús Ledesma y Laura Cañas por los maltratos que la víctima sufrió durante su detención y dentro de la comisaría de Nou de la Rambla, pero no por los que denunció haber padecido en las dependencias de Les Corts, dado que la Fiscalía no acusaba por esos hechos.

El tribunal afirma tener claro lo que sucedió la noche del 1 de octubre de 2006, pero por respetar el principio acusatorio no entra a valorar los presuntos maltratos ocurridos en el interior de la comisaría de Les Corts, ante la "vaguedad y falta de concreción" del escrito del fiscal sobre lo ocurrido en esas dependencias policiales, lo que impidió que se tratara el asunto en el juicio.

La condena se basa principalmente en el testimonio de Eva M., una mujer a quien los Mossos detuvieron junto a la víctima como encubridora y que también sufrió presuntas vejaciones, aunque la Fiscalía pidió que se archivara la causa para los tres mossos a quienes se les imputaban por falta de pruebas suficientes.
Le pusieron las esposas y lo abofetearon

La víctima fue detenida el 1 de octubre de 2006 cuando bajaba a comprar tabaco en la calle Ginebra de Barcelona y fue señalado por unas turistas norteamericanas, que explicaron a los Mossos d'Esquadra haber sido víctimas de un asalto sexual por parte de un grupo de jóvenes, denuncia que después resultó ser falsa.

Según la sentencia, los agentes cogieron a la víctima, Javier G., lo mantuvieron presionado contra los barrotes de una ventana de la calle y le colocaron las esposas, tras lo que ambos policías lo abofetearon "al menos en una ocasión" con la intención de "humillarle".

Además, el detenido cayó al suelo al tropezarse cuando lo conducían al coche patrulla, y el policía Nicolás Ledesma le propinó varias patadas.
La actitud "poco seria" de las turistas hizo dudar a los Mossos de la veracidad de su denuncia

Una vez trasladados a la comisaría de Nou de La Rambla, Javier G. y la testigo Eva M. fueron conducidos a un cuarto donde permanecieron esposados en el suelo y en el que la víctima se quejó de que le hacían mucho daño los grilletes, aunque los agentes sólo se los aflojaron "tras mucho insistir y al cabo de bastante tiempo", añade el tribunal.
Conducta "prepotente, desproporcionada y vejatoria"

Posteriormente, Javier G. fue trasladado a la comisaría de Les Corts, donde la mañana siguiente fue puesto en libertad sin que se le llegara a tomar declaración dado que la actitud "desenfadada y poco seria" de las turistas hizo dudar a los Mossos de la veracidad de su denuncia.

Para la Audiencia, no existe ninguna duda de la conducta "prepotente, desproporcionada y vejatoria" de los Mossos d'Esquadra, cuyo deber, recuerda el fallo, es proteger a los ciudadanos.

Según la sentencia, supone un trato degradante que dos agentes "asalten a un ciudadano que camina tranquilamente por la calle (...), le golpeen e intimiden afirmándole que se comería una agresión sexual con navaja, lo tengan peregrinando de dependencia en dependencia, lo dejen esposado y tirado en el suelo e incluso se mofen de él cuando pide llamar a su familia, diciéndole que eso es en las películas".

En su fallo, el tribunal cuestiona la versión de los mossos que testificaron en el juicio, por tratarse de unas declaraciones "estudiadas, artificiales, concretadas y carentes de espontaneidad" frente al relato "natural y espontáneo" de los detenidos.

La sentencia, que impone también el pago de una multa de 450 euros a los agentes, es la segunda que castiga a Mossos d'Esquadra por maltratos a detenidos en los últimos meses, después del fallo que condenó a seis años de prisión a tres agentes por torturas.
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miércoles, 7 de enero de 2009

Boikot a los productos israelies

- FRUTAS: Mangos y melones CARMEL. Aguacate ecológico Ecofresh-Carmel.

- TECNOTRON: Fotomatones y otras instalaciones recreativas callejeras.

- NANAS: Estropajos jabonosos.

- PATATAS: Variedad Mondial, LZR (En Mercadona) variedad Vivaldi y Desiree.

- VINO: Carmel Mizrachi Wines, vinos de Israel.

- ESHET-EYLON: Clasificación automática de frutas.

- NETAFIM: Equipos de riego.

- MILONOT: Piensos para el ganado, Planta textil algodonera, Central de mecanización del algodón, Matadero de aves, Envasado de frutas, Procesado de frutas y hortalizas, Maduración y envasado de bananas, Centro de proceso de datos…

- DÁTILES CARMEL: Jordan Plains.

- AGUA MINERAL EDEN: Garrafas para surtidores públicos.

- MENNEN: Sistemas de monitorización de pacientes en cuidados intensivos.

- COSMÉTICOS REVLON: En casi todas las droguerías y perfumerías.

- AHAVA: Cremas, sales, lociones.

-BAÑADORES GIDEON OBERSON y GOTTEX.

- ROPA INTERIOR VICTORIAS SECRET, WARNACO, THE GAP, NIKE.

- APARATOS DE AIRE ACONDICIONADO JOHNSON, WHITE WESTINGHOUSE, AIRWELL y ELECTRA.

- EPILADY: Máquinas de depilación y masaje.

- VEET: Cera de depilación.

- INTEL: El mayor fabricante de microprocesadores del mundo. Fue la primera empresa extranjera que abrió una sucursal en Haifa en 1974.

- EMBLAZE: Esta compañía israelí por primera vez estará en la prestigiosa lista de compañías como Nokia y otras que desarrollan teléfonos móviles. Emblaze actuará en conjunción con la israelí Partner Communications, que opera bajo el nombre de firma de Orange.

- RAFAEL: Sistemas de seguridad para el hogar.

- EMPRESAS EXTRANJERAS QUE APOYAN A ISRAEL: McDonald’s, Timberland, Revlon, Garnier, Hugo Boss, Tommy Hilfiger, Calvin Klein, L’Oreal, Garnier…..

- JOHNSON & JOHNSON: En el 50º Aniversario de la Independencia de Israel, a Johnson & Johnson le fue concedido el mayor galardón, el Jubilee Award, en reconociemnto a su apoyo a la economía israelí.

- TELEFÓNICA: Adquiere gran parte de sus productos en Israel entre ellos, los multiplicadores de líneas, componentes para redes y sistemas de facturación de llamadas.

boltxe.info

martes, 6 de enero de 2009

Los vigilantes

La Consejería de Interior del Gobierno vasco ha destituido al número dos de Asuntos Internos de la Ertzaintza, Antonio Fontaina, por supuesta falsificación en los datos para evitar una multa de tráfico que se le impuso por exceso de velocidad. El agente fue multado hace unos meses después de que un radar de la Policía vasca le pillara circulando por encima de los 50 kilómetros por hora, que era lo máximo permitido. Tras recibir la notificación de la sanción, este jefe de la Ertzaintza recurrió la multa alegando que en el momento de cometerse la infracción conducía el vehículo un ciudadano de un país del Este, y no él.


El recurso del agente no fue aceptado por Tráfico, que inició su propia investigación. Finalmente, el pasado mes de diciembre se le notificó su inmediato relevo por la "pérdida de confianza" en el agente, ha informado hoy El Correo en su web.

Este diario asegura que Fontaina era uno de los hombres más cercanos a los responsables de la Consejería y había sido uno de los más promocionados en la Ertzaintza. Interior no ha aclarado si el agente ha sido expedientado, un hecho que correspondería al propio departamento en el que trabajaba el despedido.

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martes, 23 de diciembre de 2008

Los vigilantes




La Guardia Civil compra 100.000 pelotas de goma para "disolver masas agresivas"

@José L. Lobo.- 23/12/2008 06:00h


O el stock de pelotas de goma de las unidades antidisturbios se ha agotado o el Ministerio del Interior teme que la aguda crisis económica provoque un aumento de la conflictividad social en las calles.

El departamento de Alfredo Pérez Rubalcaba no ha querido aclararlo, pero la Guardia Civil, según han asegurado a El Confidencial fuentes del instituto armado, ha ordenado la compra de 100.000 bolas de caucho para "disolver masas agresivas" con destino a sus Grupos de Reserva y Seguridad, tal y como se recoge en la documentación a la que ha tenido acceso este periódico.

La Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, cuyo máximo responsable es Francisco Javier Velázquez, ha convocado un concurso público para el suministro de 100.000 "bolas de caucho antidisturbios" a la Guardia Civil, que serán utilizadas en la Comunidad de Madrid "para la disolución de masas agresivas como paso inmediatamente anterior a la carga policial".

Interior ha presupuestado un coste de 0,99 euros por cada pelota de goma, por lo que el precio del lote completo ascenderá a casi 100.000 euros, que serán abonados en dos anualidades.

La empresa adjudicataria deberá cumplir un extenso catálogo de prescripciones técnicas -elaborado por el Servicio de Armamento de la Guardia Civil-, que incluyen el diámetro de las bolas (54,60 milímetros), su peso (90 gramos) o el llamado control de rebote: para comprobar si una bola es idónea para las unidades antidisturbios, debe rebotar más de 60 centímetros cuando se la deja caer desde una altura de un metro.

Las bolas son lanzadas por un fusil al que se le agrega una bocacha especial, pero todas las Fuerzas de Seguridad del Estado -incluidas las policías autonómicas- se rigen por la misma norma: ningún agente puede disparar su arma a menos de 30 metros de su objetivo, y siempre a las extremedidades inferiores.

La razón es que, aunque la velocidad que adquieren las pelotas de goma es muy inferior a la de las balas, su impacto puede resultar letal si se lanzan desde una distancia inferior a la reglamentaria. De hecho, una técnica muy habitual consiste en disparar al suelo para que el rebote amortigüe el impacto de la bola.

Impacto mortal

De no actuar así, podrían producirse hechos tan graves como los ocurridos en San Sebastián el 22 de junio de 1995, cuando Rosa Zarra, una madre de seis hijos que se encontraba en las inmediaciones del estadio de Anoeta durante una manifestación convocada por Herri Batasuna, recibió el impacto mortal de una pelota de goma en el abdomen. La bola, que fue lanzada por un agente de la Ertzaintza desde menos de 10 metros de distancia, reventó el intestino grueso de Zarra, que falleció varios días más tarde.

En 2003, también en San Sebastián, José Ramón Antolín, su mujer y su hijo paseaban por el casco viejo de la capital donostiarra cuando se vieron envueltos en una algarada callejera entre un grupo de radicales encapuchados y una unidad antidisturbios de la Ertzaintza. Antolín perdió un ojo al recibir el impacto directo de una pelota de goma, y su esposa sufrió lesiones en la cabeza al ser golpeada por otro proyectil de caucho.

Diversos estudios médicos han alertado del grave riesgo que supone el empleo de pelotas de goma para controlar multitudes o sofocar disturbios callejeros, sobre todo cuando son disparadas a distancias inferiores a las reglamentarias o sobre zonas sensibles del cuerpo. En esas circunstancias, el impacto de una bola de caucho puede dejar severas secuelas, como pérdida de la visión, hemorragias internas o lesiones cervicales.
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viernes, 19 de diciembre de 2008

Los vigilantes



DOS JÓVENES DENUNCIAN MALOS TRATOS TRAS SER DETENIDOS
'Fusilados' por los guardias

* Ambos aseguran que fueron llevados a un descampado donde se simuló la ejecución
* El calvario en dependencias policiales duró unas 50 horas

Actualizado viernes 19/12/2008 04:42 (CET)

MIGUEL TORAL OROPESA | VEO TELEVISIÓN

MADRID.- El 16 de febrero de 2008 cinco delincuentes comunes que habían robado un camión y lo habían desguazado para vender las piezas fueron parados por la Guardia Civil en una rotonda de la localidad madrileña de Torote del Fresno. Los jóvenes iban en dos vehículos: un Opel Corsa y un camión en el que trasladaban el material sustraído. En el turismo iba David Báez, que ha presentado una denuncia en los Juzgados de Plaza Castilla en compañía de otro de los implicados.

Según su relato, después de que les dieran el alto, los agentes hicieron unas comprobaciones y finalmente dejaron pasar al turismo, que se desplazó hasta un polígono cercano, conocido como el de Las Moreras. El camión y sus dos pasajeros fueron interceptados.

Al cabo de un rato, mientras Báez hablaba distendidamente con sus dos compañeros, irrumpió en el lugar un coche sin distintivos desde el que varias personas disparaban sus escopetas. Eran miembros de la Guardia Civil de Daganzo. Les sacaron violentamente del coche y, tras esposarles, les pusieron de rodillas. David relata que, cuando estaba arrodillados, los agentes seguían disparándoles con fuego real muy cerca de la cabeza.

En un estremecedor relato a VEO Televisión, David Báez asegura que pasó tanto miedo que se orinó en los pantalones. Explica que todos los agentes iban de uniforme, excepto uno: vestía chaqueta y corbata y era el superior. David Báez asegura que se trata de José Antonio García Vázquez, el sargento de la Guardia Civil de Daganzo. Minutos después, en lugar de ser trasladados al cuartel, los detenidos fueron llevados a un descampado cercano a Paracuellos del Jarama. Allí, David vio a sus compañeros que habían sido detenidos en el control de Torote del Fresno.

Entre golpes e intimidaciones, le pusieron una pistola en la cabeza y le dijeron que mirara al suelo. Sin embargo, y siempre según su testimonio, dos de los jóvenes que iban con él fueron llevados delante de un muro y puestos de rodillas. A continuación, simularon un fusilamiento. Transcurridas unas horas, los detenidos fueron llevados al puesto de Daganzo, donde les esposaron a los radiadores y siguieron ensañándose con ellos.

David Báez cuenta que, mientras le golpeaban, él sólo pedía que no le dieran en la parte superior de la cabeza, porque había sido intervenido tras un accidente de coche. Lo mismo le sucedió a uno de sus compañeros al que habían operado del corazón. Los agentes interpretaron esa petición como una razón más para golpearles en las partes dañadas. Este calvario duró casi 50 horas y no fueron puestos a disposición judicial hasta el 18 de febrero. Del cuartel de Daganzo les trasladaban al de Algete y, después, vuelta de nuevo al de Daganzo.
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miércoles, 17 de diciembre de 2008

Los vigilantes




Un 'mosso' de baja y ex guardia civil era jefe de una banda que asaltaba casas
Un miembro del grupo desarticulado, que trabajaba de albañil, conseguía la información de donde estaban la caja de seguridad y las alarmas

EFE - Barcelona - 17/12/2008



El policía era el ladrón. El jefe de una banda especializada en asaltar viviendas, desmantelada recientemente en Barcelona por la Guardia Civil, es un ex agente de la Guardia Civil que en 2004 ingresó en los Mossos d'Esquadra, cuerpo en el que estuvo sólo cuatro meses antes de estar de baja permanente. Fuentes de los dos cuerpos policiales han confirmado hoy el vínculo de este individuo con la banda, integrada por siete personas -tres españoles, un colombiano, un peruano, un dominicano y un hondureño-, de los que seis ya están en la cárcel.


Los Mossos d'Esquadra han informado de que el agente ingresó en este cuerpo policial en 2004, procedente de la Guardia Civil, donde había ejercido como agente diez años, y que sólo cuatro meses después de su ingreso en la policía autonómica catalana causó baja permanente por incapacidad absoluta. Por este motivo, el ex agente, que ya ha ingresado en la cárcel, no disponía de arma reglamentaria ni de la credencial de los Mossos d'Esquadra.

La banda desarticulada entraba a las viviendas sabiendo dónde estaban la caja de seguridad y las alarmas gracias a la información conseguida por uno de ellos, que trabajaba como albañil.

El grupo, que también está supuestamente implicado en el tráfico de drogas, planificaba los asaltos en las oficinas de una inmobiliaria que poseían en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona).

La desarticulación del grupo se ha llevado a cabo en dos fases, ya que en un primer momento fueron detenidos tres, armados con pistolas, al frustrarse el pasado octubre un asalto en un domicilio de una zona residencial de Barcelona. Después, los investigadores hicieron un seguimiento del líder del grupo, lo que les permitió detener a los otros cuatro delincuentes. También se ha imputado a otras cinco personas relacionadas con los detenidos.


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martes, 16 de diciembre de 2008

Los Vigilantes




Un juez investiga si unos policías maltrataron a tres hombres
Los agentes les detuvieron y les acusaron de atentado, desórdenes y lesiones

F. JAVIER BARROSO - Madrid - 16/12/2008


Tres hombres han denunciado en los juzgados a 10 centauros (policías nacionales de servicio nocturno) por lesiones, maltrato y detención ilegal. Aseguran que los agentes les pegaron la madrugada del 7 de diciembre, cuando estaban en la calle de Luchana (Chamberí) junto a una quincena de jóvenes que habían sido agredidos. Por su parte, los agentes aseguran en un informe que los tres hombres, que fueron detenidos, les insultaron y les atacaron.

Los denunciantes tienen golpes en la cabeza y uno de ellos, dos dedos rotos

"Como intentéis huir, saco la pistola y os pego un tiro", amenazó un policía

Las versiones de los jóvenes, que abandonaban ese día de madrugada la discoteca Changó y la de los policías difieren de principio a fin. Los tres denunciantes son Francisco Guerrero, Miguel León Sánchez y Guillermo Alarcón. No tienen antecedentes. Aseguran que habían estado la madrugada del domingo 7 en la discoteca de la calle de Covarrubias. Alrededor de las seis y media, los cinco amigos que habían ido de copas salieron y caminaron hasta Luchana. Francisco, un mozo de almacén de 26 años, se percató de que había unas 15 personas en la acera de enfrente y que alguno había sido agredido. Un chico estaba sentado en el bordillo con la cabeza apoyada entre las manos. Mientras otros amigos paraban a los coches, Francisco asegura que se acercó al chaval y le preguntó que qué le había pasado. "Llegaron siete coches patrulla y se bajaron los policías a toda velocidad", asegura el denunciante. Un agente le obligó a que se marchara, por lo que Francisco, según su versión, se apartó unos cinco metros y dijo: "Ya me voy". "Me soltó un porrazo en la cabeza y me abrió una brecha encima de la frente", asegura.

Guillermo -25 años, empleado en una empresa de administración de fincas- y Miguel -24 años, comercial de una empresa de telefonía- se quedaron sorprendidos. "¡Paco, te han abierto la cabeza!", le espetaron, mientras su amigo sangraba. Francisco llamó al 112, mientras Guillermo recriminaba la acción a los policías: "Le habéis abierto la cabeza a mi amigo". La respuesta de los agentes, según su relato, es que uno le asestó un porrazo en la cabeza. Le dieron seis puntos de sutura.

Francisco logró comunicar con el 112 y pasar las matrículas de los coches patrulla. Una agente de los centauros le obligó a apagar el móvil y a tirarse al suelo. "Me empezaron a patear por todos los lados", asegura.

En ese momento, Miguel se acercó a su amigo y le dijo que le pasara su celular. "Uno de los policías les dijo a los otros que yo estaba grabando todo. Uno de ellos me lanzó un porrazo, pero lo logré esquivar. Me golpeó con el brazo. El segundo sí me dio y me hizo una brecha en la cabeza. Me tiraron al suelo. A partir de ahí me cayeron hostias de todos los lados. Tenía miedo porque no sabía cuándo iban a parar. Después me esposaron de manera brutal", añade Miguel. Sufre rotura de dos dedos meñiques de ambas manos, además de un gran hematoma en el muslo izquierdo y un golpe en la cabeza, según la forense.

Francisco logró salir corriendo y se refugió en un garaje cercano, donde, supuestamente, fue agredido de nuevo por los dos policías que le detuvieron.

Cuando los tres fueron conducidos a un centro de salud, un policía "de unos 40 años", les espetó: "Como intentéis huir, saco la pistola y os pego un tiro a cada uno". Los tres lo relatan en sus escritos de denuncia.

"Cuando ya estábamos en comisaría, no paraban de burlarse de nosotros y de insultarnos. Sufrimos un trato muy vejatorio", añade Francisco. Tras hacerle la ficha policial en Moratalaz, Guillermo y Francisco quedaron en libertad. Miguel fue trasladado al hospital Clínico, donde le curaron las lesiones de las manos. Después se marchó a casa.

La versión de los agentes, recogida en el atestado policial, es muy distinta. Un coche patrulla pidió ayuda urgente por la emisora ya que se estaba produciendo una reyerta entre unas 50 personas en Luchana. Los centauros acudieron en su ayuda. Cuando se bajaron de los coches, vieron "a un gran número de personas bastante alteradas, algunas de ellas con diversas heridas y con la cara ensangrentada", según el informe. Algunos de los jóvenes, entre ellos los detenidos, les empezaron a insultar con frases como "sois unos hijos de puta", "esto es terrorismo de estado", "esta es la puta mierda de justicia que hay en España" e "iros a tomar por el culo, maderos de mierda".`

Cuando los agentes intentaron identificar a las personas que les insultaban, éstos echaron a correr e hicieron caso omiso a las órdenes de los policías. Se inició una pequeña carrera y los funcionarios detuvieron a los tres amigos. En ese momento, según la versión policial, Guillermo Alarcón intentó lanzarles un vaso que había en el suelo, pero un centauro logró evitarlo. Además, para evitar ser identificado por los funcionarios, los tres detenidos les empujaron y tiraron al suelo a dos agentes. Uno de ellos recibió una patada en un muslo. "Por tales hechos se procede a la detención de los mismos utilizando la mínima fuerza indispensable, informándole in situ de los motivos de la misma, así como de los derechos que les asisten conforme a la legislación vigente", asegura el atestado policial.

Los agentes mantienen que los detenidos se mostraron "muy agresivos" y que ofrecieron una gran resistencia, golpeando con brazos y piernas a los actuantes. También estuvieron muy nerviosos mientras se les introducía en los coches policiales. El agente con número de placa 102.912 sufrió erosiones y contusiones en la mano derecha, en la muñeca derecha y en la región cervical posterior. La curación duró cinco días (dos de ellos estuvo de baja), según la médica forense Carmen Pulido. Su compañero, con número de placa 101.078, presentaba dolores en el hombro izquierdo, que curó a los tres días.

Una portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid aseguró que los centauros intervinieron porque los agentes del primer coche patrulla "estaban superados por la situación" y no había otra forma de reducirlos. "No se puede insultar o agredir a un policía cuando está intentando solucionar un problema en la calle", afirmó la portavoz, que destacó que la actuación de los centauros fue correcta y ajustada a derecho. "Los tres detenidos ya estaban sangrando cuando llegaron los centauros y se enfrentan a ellos porque no detuvieron a los que se pelearon con ellos", concluyó la portavoz.

El Juzgado número 19 de la plaza de Castilla instruye el caso. A los dos días de producirse la reyerta, los tres detenidos fueron citados para un juicio rápido. Pero éste quedó suspendido después de que la fiscal supiera que los tres agredidos denunciaron a los policías que les detuvieron. A raíz de estos escritos se han abierto diligencias previas para ver si los agentes cometieron alguno de los delitos de que les acusan los detenidos.
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viernes, 12 de diciembre de 2008

Asesinos

Mataron a Alexandros Grigoropulos.Asesinos.

Vivís falsas vidas, habéis claudicado, os habéis bajado los pantalones y sólo esperáis el día de vuesta muerte. No soñáis, no amáis, no creáis nada....
Carta de los amigos de Alexis

miércoles, 3 de diciembre de 2008

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Los vigilantes




Apartados del cuerpo los cinco 'mossos' condenados por torturas
Saura justifica la medida por la gravedad de los hechos.- Interior todavía no ha decidido si recurrirá la sentencia ante el Tribunal Supremo

JESÚS GARCIA | Barcelona 26/11/2008


Los cinco agentes de los Mossos d'Esquadra condenados a penas de cárcel por torturar y lesionar a un ciudadano rumano al que detuvieron por error quedarán suspendidos de empleo y sueldo. Así lo ha anunciado esta mañana el consejero de Interior, Joan Saura, que justificó la medida por la "gravedad" de la sentencia dictada por la Audiencia de Barcelona, que condena a tres de los policías a seis años de cárcel.


Los policías dejarán sus responsabilidades de manera provisional. De hecho, Interior todavía no ha decidido si recurrirá la sentencia ante el Tribunal Supremo. Saura dijo que todavía deben "estudiar a fondo" la sentencia y aseguró que pondrá a disposición de los cinco agentes el apoyo jurídico "que consideren necesario" para su defensa.

La Audiencia de Barcelona condenó a estos agentes de la comisaría de Les Corts por torturar y maltratar a Lucan P., de nacionalidad rumana, quien iba con su pareja, embarazada de dos meses, y que también fue amenazada por los mossos. Ambos regresaron a su país el verano pasado y, según manifestaron a EL PAÍS, no tienen intención de volver a España.

Respuesta inmediata

"Cuando hay casos graves como éste, aunque la sentencia no sea firme, la responsabilidad del departamento del Interior es actuar inmediatamente y contundentemente", ha afirmado Saura. "La sentencia es lo suficientemente grave como para ordenar la suspensión cautelar de sus funciones", ha añadido, aunque los agentes podrán disponer del "apoyo jurídico que consideren oportuno para poderse defender", informa Efe.

El consejero ha querido puntualizar que se trata de "casos absolutamente aislados y puntuales", puesto que el Cuerpo de Mossos d'Esquadra "actúa con una corrección absolutamente exquisita". "El porcentaje de sentencias condenatorias es ridícula, muy pequeña", ha destacado. La condena de la Audiencia de Barcelona ha sido la más dura contra este cuerpo de policía en sus 25 años de historia.

El presidente de la Generalitat, José Montilla, ha asegurado que no son "buenas noticias" para la policía catalana, informa EP. "No sería justo poner en tela de juicio la imagen de los mossos por este caso; se trata de un colectivo amplio -formado por más de 14.000 profesionales- que velan por la seguridad de todos", ha añadido el jefe del Ejecutivo catalán.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Los vigilantes

Libertad provisional para el policía local ebrio que atropelló y mató a dos motoristas
20MINUTOS.ES. 24.11.2008

* El agente dio una tasa de alcohol de 0,28.
* No venía ni iba a trabajar.
* El juez le atribuye un delito de homicidio imprudente.


El juzgado de guardia de Vilafranca del Penedès (Barcelona) decretó esta mañana libertad provisional para el conductor del turismo que ayer chocó con tres motocicletas en la AP-7 a su paso por Gelida y mató a dos ocupantes de una de las motos. El hombre, policía local de El Prat de Llobregat (Barcelona), dio una tasa positiva de alcoholemia de 0,28 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.

El Policía Local estaba fuera de servicio y no venía ni iba a trabajar
El juez le atribuye un delito de homicidio imprudente, a falta de recibir el atestado policial completo, y ha ordenado la retirada del carné de conducir durante toda la instrucción de la causa y hasta que haya sentencia firme.

En el accidente, un coche de gran cilindrada embistió por detrás a tres motocicletas. A causa del impacto, murieron los dos ocupantes de una de las motos -Agustín P.A., de 34 años y vecino de El Morell (Tarragona), y Jessica R.S., de 21 años y vecina de Creixell (Tarragona)-, mientras que los otros dos motoristas resultaron heridos graves.

El choque se produjo sobre las 8.23 horas en el km75,5 de la autopista AP-7 en dirección a Barcelona
El choque se produjo sobre las 8.23 horas a la altura del kilómetro 75,5 de la autopista AP-7 en dirección a Barcelona, y requirió la intervención de un helicóptero (que trasladó a uno de los heridos, José Q.F., de 46 años y vecino de Tarragona, al Hospital de Bellvitge de Barcelona) y una ambulancia (que trasladó al otro herido, Antonio P.A., de 51 años y vecino de Tarragona, hasta el mismo centro). Intervinieron también dos dotaciones de los Bomberos de la Generalitat.

El conductor del turismo, Sergio G.L., de 27 años y vecino de Barcelona, fue detenido por los Mossos d'Esquadra, por un presunto delito contra la seguridad viaria. Según explicaron fuentes municipales, la Policía Local ha abierto un expediente informativo al agente, aunque en aquel momento estaba fuera de servicio y no venía ni iba a trabajar.
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jueves, 20 de noviembre de 2008

Los vigilantes



Juicio a un guardia civil por intentar abusar de varias jóvenes en una noche

El fiscal pide una multa de 800 euros al entender que no cometió más que una falta de vejación porque se dedicó a perseguirlas y masturbarse ante ellas «Si hubiese tenido oportunidad me hubiese hecho algo», sostiene la víctima
20.11.08 -
ROCÍO MENDOZA


Un agente de la guardia civil se sienta hoy en el banquillo de los acusados por perseguir y exhibirse de forma obscena a varias jóvenes en una misma noche en el pueblo granadino de Alhama. Para las víctimas, este hombre es culpable de un delito de abusos sexuales. Y piden que un juez lo condene a dos años y medio de prisión. Para el fiscal, el acusado, que se encontraba fuera de servicio cuando presuntamente cometió los hechos, es responsable de una falta de vejaciones. Considera que seguirlas, acosarlas y masturbarse delante de ellas no es más que eso. Por ello, solicita como condena una multa de 800 euros. La defensa del agente, por su parte, niega los hechos. Tras la vista oral que se celebra hoy en el juzgado de Lo Penal número 1, la decisión está en manos del juez.

Los hechos que se juzgan ahora tuvieron lugar en el año 2005. Ya fueron vistos por un juez de Loja. Pero una de las víctimas, al conocer que no había sido la única que aquella noche sufrió el acoso del hombre, consideró que lo sucedido trascendía la mera falta y recurrió para que fuese tratado como un delito. Tras darle la razón los tribunales, ahora es juzgado como tal.

Según el escrito de acusación formulado por una de las víctimas, Ámala Fernández, los hechos ocurrieron de madrugada. La joven regresaba a su casa tras salir de un bar y, «mientras hablaba por teléfono se percató de que un hombre la seguía a muy corta distancia». El individuo comenzó a increparla. La joven avanzó sola por la calle e intentó esquivarlo, pero no pudo. «Continuó con la persecución durante unos quinientos metros», versa el escrito de acusación facilitado a IDEAL.

Pánico y sorpresa

En un momento, al ver que no tenía otro camino que un callejón donde «estaba vendida», se dio la vuelta para preguntarle qué quería. Entonces observó que mientras la miraba y le respondía, se estaba masturbando. «Presa del pánico», se refugió en un bar cercano. El dueño del mismo se prestó a acompañar a la joven a su casa y allí comenzaron la búsqueda del hombre, junto a sus padres. Finalmente, lo localizaron en otro bar y una vez allí llamaron a la Guardia Civil. «Cuando vino la patrulla me enteré de que era un agente porque esa noche no estaba de servicio. No me lo podía creer. Me imagino que voy al día siguiente al puesto a denunciar y me lo encuentro en la oficina para tomarme la declaración», apunta la víctima que ha llevado al caso a Lo Penal, Ámala Fernández.

Para la joven, los hechos son graves; no una anécdota. «Si hubiese tenido la oportunidad, si no hubiese salido corriendo, estoy segura de que me hubiese hecho algo», declaró. «De hecho, como conmigo no pudo, se fue a por otras», añade.

En el escrito de acusación, que califican los hechos como abusos sexuales sin violencia, citan a una segunda joven que sufrió un episodio idéntico unas horas antes. Otras jóvenes, que eran menores, también están citadas como testigos de los hechos al juicio que se celebra hoy.
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sábado, 15 de noviembre de 2008

Los vigilantes



SÓLO SE EXPONE A UNA SANCIÓN
La Fiscalía de Lleida no ve delito en que una agente coja cocaína incautada y la consuma

* Fuentes judiciales creen que se debe a que la droga deja de tener dueño tras confiscarse


NANDO GARCÍA

BARCELONA.- La Fiscalía de Lleida no considera delito que una agente de la Guardia Urbana coja de la comisaría cocaína incautada por los policías en la vía pública y la consuma. No obstante, la Policía Local ha abierto un expediente a esta mujer, que actualmente se encuentra de baja. Fuentes judiciales han señalado que la postura del Ministerio Público de no acusar a la agente de delito alguno podría deberse a que en el momento en el que se confisca la sustancia deja de tener un dueño y, por tanto, no hay víctima.

El jefe de la Guardia Urbana de Lleida, Josep Ramon Ibarz, ha explicado a este diario que cuando tuvieron conocimiento de que una agente podía haber apropiado de parte de la cocaína que se encuentra en un almacén de la comisaría se pusieron en contacto con el fiscal jefe de Lleida, Juan Boné, para consultar las medidas que se debían adoptar.

Según ha señalado Ibarz, la Fiscalía le informó de que la conducta de la agente no es delito, ya que existen al menos dos precedentes en España de hechos similares. No obstante, el jefe de la Guardia Urbana abrió un expediente a la agente, del que el propio Ibarz no quiso ayer pronunciarse "porque es secreto". Sin embargo, han trascendido algunos datos de lo ocurrido, ya que una persona ha enviado anónimos relatando lo ocurrido, aunque según el jefe de la Urbana, que ha explicado que están investigando su identidad para querellarse contra él, en sus escritos hay "muchas mentiras".

En el anónimo se afirma que esta policía llevaba "mucho tiempo" cogiendo cocaína de la comisaría para consumo propio y que ha sido grabada por una cámara instalada por Ibarz, quien no quiso referirse a este extremo porque forma parte de la investigación.Esta información aseguraba que hay muchos agentes adictos a esta sustancia y que es sabido que se apropian de la droga incautada.Ibarz ha negado tajantemente este extremo y lamentó que haya alguien que quiera "dañar la imagen del cuerpo". Josep Ramon Ibarz también desmintió una de las sentencias del anónimo: "Algunos agentes decomisan la droga a los consumidores en plena calle y se la quedan ellos para su consumo propio".

El jefe de la Urbana ha justificado la decisión de la Fiscalía de Lleida de no acusar de delito alguno a la agente porque esta acción se encuentra tipificada en la legislación sobre policías locales vigente.
El expediente sigue tramitándose

La investigación se inició después de que se detectara en diversas ocasiones que la droga incautada no correspondía con la sustancia custodiada en la comisaría. Tras diversas comprobaciones, las sospechas recayeron sobre la agente, quien según ha explicado Ibarz, ya ha pedido perdón.

Por el momento, no hay sanción porque el expediente continúa tramitándose, según fuentes del Ayuntamiento de Lleida, pero lo que es seguro es que la Justicia no actuara contra esta policía porque la Fiscalía entiende que su actuación no puede considerarse un delito. Interpretaciones de la Ley a parte, el propio Ibarz reconoció ayer que es un caso grave pero mostró su preocupación porque lo ocurrido empañe la imagen de la Policía Local.

Cocaina Gratix!!!! Link

jueves, 13 de noviembre de 2008

7 Seconds - Young ' Till I Die

Roma



by Mikel Caverna

Vive tus recuerdos y asombrate. Jack Kerouac

Haiku nº4

Tanta gente y tanta soledad
Detrás de los balcones sin geranios
El gato se esconde de tu mirada.

A Val del Omar

Zvezdá

En los páramos del espanto
Las matemáticas de Dios
Son viento seco.
Quien da más
Más tiene
Sólo quedó una pintada en la pared:
Todo para todos.
A su imagen y semejanza
Dios fue
El primer autista.




Zariá


Sólo queda la tristeza,
La misma del inicio.
Tu no puedes vencerla
Yo no puedo vencerla
La pudiste ver
En las aguas de Granada
“El que ama arde,
El que arde:
Vuela a la velocidad de la luz.
Porque amar es
Ser lo que se ama.”
Eternamente
En vuelo.

A Val del Omar

sábado, 8 de noviembre de 2008

Los vigilantes





Un sospechoso pierde los testículos en una detención
La víctima denuncia a los Mossos, que aseguran que fue un hecho «fortuito»
Vota

/ EFE
ALBERT MARTÍN VIDAL - Barcelona - 07/11/2008 22:23

Ironías de la vida: ocurrió el mismo día y a la misma hora que se presentaba en Barcelona el proyecto de Código Ético de la Policía catalana. Fue en Castelldefels. Allí, una patrulla de los Mossos d'Esquadra detuvo un coche cuyos ocupantes eran sospechosos de los delitos de extorsión y lesiones. Según la denuncia presentada por uno de ellos, los agentes rompieron los cristales del coche. A continuación, "y sin motivo", según asegura, le colocaron "expresamente" una bomba de humo en la entrepierna. El artefacto estalló y las lesiones le provocaron la pérdida de un testículo y tres cuartas partes del otro.

Según recoge la denuncia, los agentes bajaron después a los otros ocupantes del vehículo y les golpearon mientras les pisaban la cabeza. Los denunciantes aseguran, además, que se prohibió a la familia del herido verle en el hospital donde fue atendido hasta pasadas 12 horas. La situación forzó a su letrada, Susana Sánchez, a presentar un habeas corpus en el Juzgado de l'Hospitalet. La demanda expone que su cliente fue víctima de lesiones, torturas y abuso de autoridad, además de pedir una indemnización de 400.000 euros.
Delincuente peligroso

La versión policial dista mucho de la del detenido. Según fuentes de los Mossos, los tres arrestados pertenecían a una banda dedicada a extorsionar impagados. Además, se les consideraba muy peligrosos, dado que "habían exhibido armas en el pasado", eran de constitución muy fuerte y dominaban artes marciales, como el kickboxing o el valetudo. Según la Policía, ponían en práctica estos conocimientos en unos bajos de su vivienda, donde atemorizaban a sus víctimas.

Dada su peligrosidad, fue el GEI, el grupo de intervenciones especiales de los Mossos, el que procedió a su detención. Según su versión, los sospechosos arrancaron tras recibir el alto policial con la intención de atropellar a un agente, que fue quien arrojó la bomba de humo. Ésta fue a parar a la entrepierna del sospechoso de manera "fortuita", según los policías.

El herido, imputado por los mismos delitos que los otros detenidos, está en libertad mientras se recupera. Sus abogados aseguraron a Público que no forma parte de ninguna banda, sino que trabajaba como chófer de una empresa de cobro de impagados. Además, denunciaron que el artefacto que hirió a su cliente se emplea en espacios abiertos, no en el interior de vehículos.
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viernes, 7 de noviembre de 2008

Wien



by Mikel Caverna

Vive tus recuerdos y asómbrate. Jack Kerouac

E L O T R O






La jornada de trabajo en la fábrica había sido ajetreada. Llevando a la práctica las teorías sobre la reapropiación del tiempo, que provenían de confusos escritos del ámbito autónomo italiano, Jorge y su compañero habían realizado un pequeño sabotaje que consiguió detener durante una hora y cuarto la cadena de producción. Este consistió en verter un poco de arena en la máquina de ensamblaje; de esta manera se tuvo que parar hasta que se desmotó la máquina y fue perfectamente engrasada de nuevo. Los capataces estaban echando humo, anunciaban represalias y posibles despidos. Los ánimos estaban muy exaltados últimamente. Se podía oír, en la lejanía, ecos de la antigua y temida palabra: huelga. Los obreros estaban descontentos con los ritmos de trabajo impuestos, considerándolos extenuantes y destajistas. Las teorías taylorianas y fordianas que habían importado los nuevos propietarios de la factoría eran consideradas por los obreros como un abuso, como una vuelta de tuerca más en su explotación.

La sirena anunció el final del trabajo para los obreros del segundo turno. Como de costumbre Jorge fue a reunirse con los compañeros del comité, donde, sino divagaban en exceso sobre la orientación y las formas que deberían tomar las movilizaciones, que se suponían próximas, llegaban a un acuerdo puntual sobre quien y cual sería el encargado de realizar el siguiente sabotaje. Las reuniones semanales del comité acababan de forma invariable en el bar Mosquito, donde unas rondas de cañas ponían punto y final a la reunión.

Jorge volvió a casa a pie, recordando divertido la cara de angustia del capataz de su sección, al ver estropeada, de nuevo, la producción diaria. Todos hicieron bromas durante el obligado descanso sobre el futuro del canino y faldero capataz. Nada podía hacerle sospechar, después de un rutinario día en la fábrica de coches, que él ya no era él, que Jorge no era en realidad Jorge, o, si lo era en realidad, quien es realmente Jorge ¿el mismo?

Cuando introducía la llave en la puerta de su casa podía oler el delicioso guiso que su mujer le estaba preparando, como cada día, año tras año. Llegaba a su hogar. Tras atravesar el pequeño pasillo que desembocaba en el salón principal contempló la escena que estuvo a punto de causarle un ataque al corazón. En su sofá, sentado y con sus zapatillas puestas, leyendo su periódico habitual y fumando su marca preferida de cigarrillos, había un hombre. Esto ya sería demasiado para cualquier hombre. Motivo suficiente para levantar las más oscuras y bajas pasiones. No así en este caso. Lo que de verdad dejó perplejo a Jorge, hasta el punto de que era incapaz de articular sonido alguno, de la más mínima reacción, era que el hombre que estaba sentado en su sillón era el mismo. Completa y misteriosamente idéntico a él. Hasta llevaba puesta la misma ropa, el mismo peinado.

La llegada de su mujer, con la cacerola en la mano y anunciando la llegada de la cena, apenas pudo sacarle de su estado de ensimismamiento. Parecía como si fuera invisible a los demás, plantado en medio de la estancia, con los brazos caídos y la boca entreabierta, era totalmente ignorado por los dos comensales. Se estaban comiendo su cena, aquel tipo, su doble, disfrutaba indolente de la comida mientras miraba el televisor y contestaba apático a las preguntas de rutina de su mujer. Jorge no salía de su asombro, estaba bloqueado mentalmente, hasta el punto de que una babilla aparecía por la comisura izquierda de su boca. Cuando acabaron de cenar Jorge hizo su primer movimiento, fue para no chocar con su mujer que iba camino de la cocina, recogiendo la mesa. Se quedó allí, entre la puerta y el armario, observando aterrado los movimientos por el salón de su otro y desconocido yo y de su esposa. No podía intervenir, era como si su pensamiento se hubiese congelado, incapaz de pensar e incapaz de actuar, como si realmente no existiese. Observaba hablar a su doble, sobre las noticias que daba el telediario, era él, su doble, quien existía verdaderamente. Por la cabeza de Jorge pasó, fugaz, como un pestañeo, la idea de que todo era irreal, un mal sueño, como un mal viaje de ácido. Todo era producto de su mente y todo había pasado en un segundo. Su alma había salido de su cuerpo y le contemplaba. Jorge era el alma y su cuerpo era su doble, Jorge era la consciencia y su doble la materia. Era una especie de experiencia mística la que estaba teniendo, era un extraño caso de revelación de la realidad a través del subconsciente. Por un momento creyó de veras que todo era un mal sueño, le habría sentado algo mal, las cañas en el Mosquito o algo así. Jorge empezó a acumular pensamiento sobre pensamiento, todos pasaban por su cabeza a la velocidad que vamos dejando atrás la raya discontinua de la carretera. Tuvo una idea que le pareció en principio acertada. Rompería de una vez la extraña atmósfera en la que estaba ahogándose. Alargó la mano y cogió del armario un libro, en el rápido movimiento que consistió en dejarlo caer, vio que se trataba de la Teoría Leninista sobre la Organización. Observó como su mujer y su cuerpo giraban la cabeza y miraron en su dirección. Ninguno de los dos hizo nada. Siguieron contemplando la película española en el televisor. Es esos momentos Jorge volvió a estremecerse de terror. Hasta el punto en que las piernas le temblaban y su respiración se tornaba irregular. No volvió ha hacer ningún movimiento y siguió sumergido en el mar del miedo de su mente. Acabó la película y sus dos acompañantes se fueron a la cama. Cerraron la puerta de la habitación y Jorge, en un arranque de valor, les siguió y se quedó agazapado, en cuclillas tras ella. Pudo escuchar como su mujer se estremecía y gozaba, la respiración acelerada de su doble y el chirriar de la cama, sonido continuo que causaba el mismo efecto en Jorge que los cortes finos y profundos de una cuchilla en su cabeza. Le pareció que su mujer no gozaba tanto con el, como lo estaba haciendo ahora.
Con la cabeza entre las manos Jorge lloró, todo era angustia e incomprensión, todo era vacío.

Jorge no supo el tiempo que había pasado allí arrinconado. Flotando en el vacío del terrible universo que acababa de descubrir. Decidió al fin hacer algo, guiado por la desesperación. Fue al cuarto de los trastos y buscó su caja de herramientas, cogió un destornillador y un martillo. Giró tras sus pasos y entró sigiloso en la habitación donde su mujer y el otro yacían durmiendo plácidamente. Se puso en el lado izquierdo de la cama, su lado. Miró por unos instantes intentando un atisbo de comprensión y acto seguido puso el destornillado, que tenía en su mano izquierda, sobre la cabeza de su otro yo y golpeó con el martillo. El destornillador penetró fácilmente en la cabeza, chillando al roce con el hueso. Siguió golpeando aún cuando el destornillador estaba clavado hasta la empuñadura. La cabeza se abrió como una sandía. Jorge soltó sus herramientas y cogió curioso el cerebro. Intentando buscar con la mirada sobre el viscoso órgano alguna respuesta coherente. Lo tiró al fin al suelo y lo pisó. El no era un alma, tenía cuerpo y alma. Mató al otro. Mató el cuerpo y mató el alma. Le sacó de la cama y se metió él. Besó en la nuca a su mujer, que suspiró, y durmió.

Cuando despertó deseó que todo hubiera sido un sueño, pero el cuerpo inerte de su doble estaba allí, la cama manchada de sangre. Sin despertar a su mujer envolvió el cuerpo en una manta y lo bajó a la calle. Todavía era temprano, lo llevó a un descampado donde lo arrojó junto a unos escombros. Tuvo tiempo de desayunar en el Mosquito antes de ir al trabajo.

Pasó toda la jornada pensativo, ausente. Un ligero temblor, un escalofrío le recorría el cuerpo al pensar en la vuelta a casa. La sirena anunció el final del segundo turno. Jorge anduvo deprisa camino de casa. Creía que se le iba a detener el corazón cuando introducía la llave en la puerta de su casa. Podía oler el guiso que estaba preparando su mujer. Recorrió el pequeño pasillo que desembocaba en el salón principal y suspiró al ver su sillón desierto. Se acercó su mujer y lo besó. ¿ Que tal el día cariño ? . El comportamiento de su mujer era el normal, habría visto toda la sangre por la habitación, y en la cama. Pero no dijo nada. Se puso sus zapatillas y cogió el periódico. Era cómodo su sofá.

Escuchó el sonido de la cerradura y unos pasos por el pasillo, giró la cabeza y se vio de nuevo ahí, de pie, en la puerta con los ojos abiertos y asombrados. Se le paró el corazón, se le heló la sangre. Jorge volvió la cabeza al periódico y pensó: Esto no puede estar pasándome a mí, es todo una mala pesadilla. Decidió ignorar a su doble. Mantener la calma. Su esposa llegó con los platos en la mano y cenaron. Jorge se esforzaba en mantener la normalidad aparente, pero no podía, le era imposible. Allí estaba su doble de nuevo, entre la puerta y el armario. Después de cenar se dispusieron a ver una película. Jorge, sudaba, intentaba esquivar la realidad. Esto es sólo una pesadilla, no es real, no tengo porqué preocuparme, me volveré loco si lo sigo pensando, mi esposa no lo ve, es fruto de mi imaginación, iré a un psiquiatra, debe ser por el cansancio, no es real. Un sonido seco le sacó de sus pensamientos, su mujer y el se giraron. En el suelo, a los pies de su doble, estaba su viejo libro: Teoría Leninista sobre la Organización.