
Weathermen. Prateria in Fiamme.
Collettivo Editoriale Librirossi/CSOA Cox 18 2004

Los familiares de un vecino de Lleida, originario de Guinea Bissau, que falleció a principios del pasado mes de septiembre en una calle de la ciudad tras sufrir un fallo cardíaco, han denunciado que los Mossos no les notificaron su muerte, pese a que éste iba documentado.
Según avanza hoy el diario leridano 'Segre', no fue hasta una semana después, cuando los familiares del fallecido acudieron a la policía autonómica a denunciar su desaparición, cuando les informaron de lo ocurrido.
Los Mossos d'Esquadra de Lleida han confirmado hoy los hechos, que no habían trascendido hasta ahora.
La policía autonómica ha asegurado que se está revisando el caso para saber por qué no se comunicó la muerte a los familiares, un protocolo que se sigue en todos los fallecimientos y que en esta ocasión, por causas que dicen desconocer, no se produjo.
Uno de los hermanos del fallecido explica, en declaraciones al rotativo local, que la familia no entiende por qué los Mossos no les avisaron de la muerte de su hermano cuando éste llevaba encima DNI, dos móviles y una agenda con el contacto de sus familiares.
Además, asegura que se realizó la autopsia al cadáver de su hermano sin la autorización de la familia y que no les han entregado la ropa que llevaba el día de su muerte, pese a que la han reclamado en varias ocasiones.
Ante todas estas irregularidades, los familiares del fallecido están planteándose denunciar a los Mossos para que se aclaren los hechos y se depuren responsabilidades.
También están organizando una manifestación para evitar que se vuelvan a repetir situaciones similares, ya que creen que si su hermano hubiera sido blanco, en vez de raza negra, dichas irregularidades no hubieran ocurrido.
Sobre este punto, los Mossos niegan de forma categórica que los hechos estén relacionados con motivos racistas o discriminatorios e insisten en que todo se debe a "un error".

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. A. F./D. C. La Guardia Civil detuvo ayer a dos policías locales de Altea acusados de un presunto delito de torturas, amenazas, detención ilegal y coacciones. Tras el arresto, una comisión judicial registró y precinto las taquillas y el armero de ambos agentes y solicitó que hoy mismo se presenten al juez los partes de trabajo de los últimos cinco años emitidos por los dos policías que al cierre de esta edición permanecían detenidos en los cuarteles de la Vila Joiosa y Calpe.
El arresto de los agentes se produjo sobre las 14.00 horas en el mismo retén de la Policía Local una vez que los agentes habían concluido su jornada laboral y en presencia de responsables municipales a los que se informó previamente de lo que iba a suceder, según ha podido saber este diario de fuentes policiales.
Asimismo explicaron que los guardias civiles que realizaron la detención –pertenecientes a la Unidad contra la Delincuencia y el Crimen Organizado (UDYCO)– esperaron a que los policías se cambiaran el uniforme reglamentario y vistieran ropa de paisano «para no generar alarma social».
Tras la detención ordenada por el juez, en la que también estuvo presente la teniente del cuartel de la Guardia Civil de Altea, los agentes fueron conducidos uno, al cuartel de la Benemérita de la Vila Joiosa, y otro al cuartel del municipio próximo de Calpe –previsiblemente para mantenerlos incomunicados– donde al cierre de esta edición permanecían detenidos.
Registros
Durante la tarde de ayer, sobre las 20.00 horas, una comisión judicial se personó en el retén de la Policía Local de Altea y registró las taquillas de ambos agentes que responden a las iniciales J. M. C. y R. C. y cuyas edades oscilan entre los 35 y 40 años, tal y como confirmaron fuentes policiales.
Tras el registro, las taquillas de los dos policías locales fueron precintadas y también el depósito en el que los agentes depositan sus armas reglamentarias cuando finalizan su jornada laboral, según explicaron a este diario fuentes de la investigación.
Asimismo, estaba previsto que se produjeran registros en los domicilios de los dos detenidos. Pasadas las 22 horas de ayer, se pudo ver a varios agentes de la Guardia Civil que se encontraban apostados en la entrada del domicilio, en Altea, de uno de los agentes, según explicaron las fuentes consultadas por este periódico.
El juez también ha ordenado que los responsables del retén de la Policía Local de Altea entreguen hoy mismo los partes de trabajo y las denuncias interpuestas por los dos agentes policiales durante los últimos cinco años.
Esta documentación se adjuntará a la investigación sobre la que pesa el secreto de sumario.
Denuncias previas
Este periódico ha podido saber que pese a que la concejala de Seguridad reiteró ayer que no había motivos que justificaran la detención de los agentes ni denuncias por un comportamiento indebido sí las hay. Según han explicado a este diario, los dos agentes acumulan varias denuncias por supuestas «actitudes prepotentes y malos modos» en el ejercicio de su trabajo.
Las quejas se habrían presentado tanto en el retén de la Policía Local del municipio como en el cuartel de la Guardia Civil de Altea donde podría haberse iniciado la investigación.
«El arresto se produce para tapar asuntos de la Guardia Civil»
La concejal de Seguridad Ciudadana de Altea, Patricia Mora, negó que hubiese denuncias previas contra los agentes detenidos quienes, en su opinión, han sido objeto de una «detención irregular e injustificada». La edil, en su afán de defender a los agentes, fue más lejos y aseguró que «no existe motivo alguno» para el arresto, que se produce «para tapar otros asuntos relacionados con la Guardia Civil», en alusión al brote de tuberculosis detectado en el cuartel de Altea esta misma semana.
Asimismo, la concejala Patricia Mora anunció que el Ayuntamiento prestará asistencia jurídica a los dos agentes que habitualmente trabajaban juntos en el desarrollo de sus tareas policiales. D. C.
Estos OMG se imponen en un contexto de: grandes empresas transnacionales que luchan por el control monopólico de semillas y químicos, los monocultivos, la contaminación genética, la desaparición del pequéño y mediano agricultor, liquidación de las economías locales, desaparición de variedades autóctonas, grandes circuitos de distribución, despilfarro y contaminación de aguas, expulsión de comunidades rurales… en definitiva, en el contexto del modelo capitalista.


El arraigo del anarquismo en Cataluña. Textos de 1926-1934