sábado, 25 de octubre de 2008

Paralisis Permanente - Autosuficiencia

Los vigilantes

El inmigrante que murió en la comisaría de Getafe había denunciado a dos agentes por abuso de autoridad, según una Plataforma

MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Plataforma 'Justicia para Alfonso', que integra distintas asociaciones de derechos humanos y de inmigrantes, solicitaron hoy a las administraciones que investiguen el fallecimiento la semana pasada en una comisaría de Getafe de un 'sin papeles', "que con anterioridad había denunciado a dos policías nacionales por abuso de autoridad".

Así, exigió al Ministerio del Interior, Delegación de Gobierno y autoridades judiciales una investigación independiente que contribuya a un rápido y total esclarecimiento de los hechos -hasta ahora poco claros-que rodean la detención, encarcelamiento y posterior muerte de este ciudadano hondureño, así como el establecimiento de las responsabilidades derivadas de los mismos.

El pasado martes 14 de octubre dos jóvenes inmigrantes fueron detenidos en la ciudad de Getafe por no contar con documentación y conducidos a la seccional cuarta de la Policía Nacional en esa localidad madrileña. Uno de ellos, Alfonso Fortín Sánchez, falleció en la comisaría a la que había sido trasladado. Su primo, Ricardo Darío Sierra, acabó en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche y posteriormente fue deportado a su país de origen.

"Tras unas horas, llamaron a la familia del fallecido para pedirles que se presentasen en comisaría. Allí fueron informados de que su familiar se ha suicidado al asfixiarse con sus propios pantalones", señalaron las mismas fuentes.

La Plataforma destacó que el fallecido había iniciado una causa judicial por apremios y abuso de autoridad contra dos efectivos de la Policía Nacional, "lo que contribuye a hacer dudar, frente a su repentino e inesperado fallecimiento, sobre la legalidad y transparencia de las actuaciones que se llevaron a cabo en su caso".

"Lamentablemente, no es la primera vez que una persona inmigrante detenida por la mera falta administrativa de no tener su situación regularizada acaba muerta en dependencias policiales, como han venido denunciando organismos de derechos humanos y movimientos sociales en los últimos años", señalaron los miembros de la organización.

Por ello, reclamaron el derecho a la Justicia para los familiares y amigos de Alfonso, expresaron su rechazo a la deportación de Ricardo y exigieron a las autoridades "el fin de la persecución sistemática a inmigrantes en las ciudades".

"La continuidad de este sistema represivo no hace más que agravarla precaria situación de miles de personas que han venido a nuestro país, muchas veces, para forjar un futuro que no encontraron en su tierra. Esta situación, de ninguna manera puede justificar la vulneración sus derechos fundamentales", concluyó la Plataforma 'Justicia para Alfonso'.
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jueves, 23 de octubre de 2008

Los vigilantes




Detenidos un directivo del Mallorca y un policía local por presunta estafa

Presuntamente se dedicaban a estafar a compañías de seguros con accidentes de tráfico falsos


EFE - Palma - 23/10/2008 15:29

El directivo del Real Mallorca Antonio Tugores y un agente de la Policía Local de Palma han sido detenidos por su presunta implicación en un caso de estafa, han informado a EFE fuentes próximas a la investigación.

El caso hace referencia a la presunta falsificación de un atestado de tráfico, la presentación de testigos falsos y la posterior demanda contra el consorcio de compensación de las compañías de seguros. Tugores y el agente detenido pasarán esta tarde a disposición del juzgado de guardia de Palma.
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martes, 14 de octubre de 2008

Los vigilantes






La UEFA acusa a la Policía Española de provocar los incidentes en el Calderón
EFE

* Lo anunció el director de comunicación del organismo europeo, William Gaillard.
* "Hemos tenido anteriormente problemas con la Policía Española", afirma la UEFA, que cerró el Calderón dos partidos de Champions.

El director de comunicación de la UEFA, William Gaillard, dijo que la Comisión de Disciplina de este organismo "ha dictaminado" que los incidentes ocurridos en el partido Atlético de Madrid-Olympique de Marsella de la Liga de Campeones "fueron provocados por la Policía Española sin ninguna razón".

"Hemos tenido anteriormente problemas con la Policía Española, hemos hablado con las autoridades españolas, también les hemos escrito. Si se recuerda, hubo problemas hace dos temporadas en Sevilla con hinchas del Tottenham que fueron golpeados violentamente, incluyendo a personas discapacitadas", afirmó Gaillard, en declaraciones a la emisora de radio Onda Cero.

El portavoz de la UEFA explicó que el Atlético, sancionado con el cierre de su estadio los dos próximos partidos europeos, tiene tres días para recurrir, pero recordó que durante cinco años se va a "controlar el comportamiento" del club rojiblanco. "Si hay algún problema la sanción se convertiría en una sanción fija", dijo.

"Los partidos contra el Liverpool y contra el PSV se jugarán en un campo neutral, a por lo menos 300 kilómetros de Madrid. Lo elegirá el Atlético, aunque la UEFA tendrá que aprobarlo. Tiene que contar con las facilidades idóneas para un partido de Champions", añadió.

Gaillard insistió en su deseo de que "el comportamiento ejemplar de los hinchas, incluidos los españoles" durante la Eurocopa "continúe en la Champions y en la UEFA". "Esa campaña se llama respeto. Los problemas que hemos notado en el partido Atlético de Madrid-Olympique de Marsella van en contra de esta política", concluyó.
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lunes, 13 de octubre de 2008

Los Vigilantes





Expedientan a un policía que se olvidó su pistola en un lavabo

El Ayuntamiento le sanciona con un mes sin empleo ni sueldo.
Dice que aún hay peligro porque la pistola no ha aparecido.


El Ayuntamiento de Alicante ha decidido sancionar con un mes sin empleo ni sueldo a un agente de la Policía Local que perdió su arma reglamentaria en los aseos de los Juzgados de la ciudad tras dejarla olvidada en la tapa de la cisterna de un retrete.

La Concejalía de Recursos Huamanos tacha el incidente de «grave» por el «potencial peligro para la seguridad ciudadana que sigue existiendo porque el arma no ha sido encontrada todavía desde su desaparición».

El suceso tuvo lugar el pasado abril, cuando el policía local acudió a los Juzgados de Benalúa para asistir a un juicio en calidad de testigo. Durante la espera entró en los aseos de caballero, y dejó en la tapa de la cisterna del wáter el arma reglamentaria que llevaba y sus gafas de sol.

Al anularse el juicio, y tras salir de los citados servicios, al cabo de una media hora , el agente se percató de que no portaba su pistola. A continuación informó del olvido al oficial de mando y volvió a los aseos, donde pudo comprobar que allí ya no estaba ni el arma ni las gafas.

El agente alega en su defensa que no existió negligencia por su parte, «ya que el olvido del arma fue momentáneo y, al percatarse de ello, la reacción fue rápida para corregir el descuido».

Asimismo, el policía también señala que «no hubo intencionalidad, a lo cual cabe unir la inexistencia de infracciones» en toda su trayectoria profesional.

Actuar con rapidez

El Ayuntamiento considera que la negligencia no es «inexcusable» por el hecho de que el olvido fuera momentáneo, «ya que el hecho de actuar con rapidez era el mínimo exigible por el peligro que conllevaba para el resto de la ciudadanía».

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Los Vigilantes

Dos guardias civiles detenidos en una operación abierta contra el narcotráfico
La 'operación Gorrión' está relacionada con un contenedor de 60 kilos de droga
Además de los guardias civiles, ha sido detenido un policía local de Pedralba
Por el momento son 15 los detenidos en este nuevo golpe al narcotráfico)

ELMUNDO.ES | AGENCIAS
VALENCIA.- La Guardia Civil ha detenido a un cabo y a un agente del puesto de este cuerpo en Tavernes Blanques (Valencia) en el marco de una operación que mantiene abierta contra el tráfico de drogas, según han confirmado fuentes cercanas a la investigación.

La detención de estos dos guardias civiles se produjo este domingo y son ya quince los detenidos en relación con la entrada de una partida de droga a través del puerto de Valencia.

Los dos agentes de la Benemérita han sido arrestados por compañeros de Asuntos Internos del Cuerpo, y en la denominada 'operación Gorrión' también ha sido detenido un policía local del municipio valenciano de Pedralba.

La operación, según las mismas fuentes, está relacionada con la llegada de un contenedor con 60 kilos de droga al puerto de Valencia.

Las mismas fuentes han añadido que no se descartan más detenciones relacionadas con esta operación en las próximas horas.

Las investigaciones se iniciaron hace once meses cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la existencia de una organización dedicada a la introducción de cocaína a través del puerto de Valencia, por lo que se inició un dispositivo de vigilancia y control con el objetivo de identificar a todos los miembros de la organización.

Tras ser identificados todos ellos, se procedió a la fase de explotación de la operación que ha dado como resultado la detención de la totalidad de los miembros de la red, así como la intervención de cinco pistolas, dinero en metálico, 10 vehículos de lujo y numerosos efectos relacionados con la venta y distribución de la droga, en los 11 registros domiciliarios practicados.

Esta operación ha contado con la intervención y apoyo de efectivos de la Guardia Civil pertenecientes al Equipo de Delincuencia Organizada de la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia, y el Servicio de Asuntos Internos de la Guardia Civil.
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domingo, 12 de octubre de 2008

Los Vigilantes

Policias acosan en internet, ofenden y justifican el trato denigrante recibido por una periodista

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Hace unos días una periodista llamada Gema Lendoiro publicó el siguiente artículo:

"Una noche en la cárcel"
Gema Lendoiro
06-10-2008

Policias acosan en internet, ofenden y justifican el trato a una periodista que denunció malos tratos, xenofobia y falta de higiene en los calabozos de Madrid tras ser detenida con arbitrariedad.

Manido es el dicho que dice que de todas las experiencias vividas uno tiene que sacar provecho. Incluso de las malas. Y yo voy a hacer caso a esta premisa. Les cuento: este fin de semana he estado detenida desde las siete de la tarde del viernes hasta las cuatro y media del sábado. Y como detenida que estaba he dormido en el centro de Moratalaz que es el lugar adonde se llevan a todos los detenidos de Madrid independientemente del delito que cometan. El mío fue el de obstrucción a la justicia y les explico por qué.

Hace dos años tuve un accidente de tráfico. Tuvimos un juicio y me condenaron a pagar una indemnización a la parte contraria de 400 euros de la que se encargó mi compañía de seguros. Además la jueza me condenó a pagar 30 euros de multa al contrario en concepto de daños y perjuicios. La sentencia la recogió la abogada de la compañía de seguros que por teléfono me comunicó que iban a recurrir. No volví a tener noticias de ella y me olvidé del asunto.

Este viernes se personaron en mi domicilio dos agentes de la policía nacional que me comunicaron que tenía que ir a declarar a la comisaría de la Vaguada. Cuando llegué (siempre sin saber por qué) me comunicaron que una juez había emitido una orden de búsqueda y captura y que si la señoría no estaba de guardia estaría detenida. Así ocurrió. La jueza no estaba de guardia y fui detenida. Me requisaron mis pertenencias y me cachearon. Les voy a omitir aquí los detalles desagradables pero que sepan que el protocolo indica que hay que quitarse la ropa interior mientras una policía te examina bien.

Con el estado de nervios que pueden imaginarse pedí por favor ir al médico (tienes ese derecho cuando estás detenida). Me llevaron al médico y me dio un tranquilizante que de poco me sirvió porque de vuelta a la comisaría me dijeron que me trasladaban a dormir a Moratalaz. No me esposaron ante mis ruegos y llantos.

Calabozo de 30 metros

Cuando llegué a Moratalaz me metieron en un calabozo de unos 30 metros cuadrados con otros cuarenta detenidos (hombres y mujeres de todas las razas). Mientras esperaba la asignación de mi celda varios detenidos se encendieron un cigarro (algo prohibido) y el policía nacional al mando entró, porra en mano, y asestó golpes a diestro y siniestro a los dos hombres más cercanos al lugar del olor. Con la porra le dio en la cabeza, piernas y espaldas mientras decía: “Mierda de raza humana la de los sudacas”. “La culpa de todo la tiene este hijo de puta de Zapatero por dejar entrar en España a esta miseria humana”.

En un alarde de inconsciencia por mi parte le hice saber al policía que trabajaba en un periódico y que pensaba contarlo. Él, ufano, me respondió: “¿Y por qué no cuentas como están mis compañeros hospitalizados por palizas de estos hijos de puta?”. Le contesté que así lo haría y añadí: “La diferencia que hay entre usted y ellos es que usted es autoridad y debe dar ejemplo y, sobre todo recordar que en un estado de derecho los detenidos tienen derechos incluido el de no ser dañados, derecho que se acaba de olvidar aplicar” A continuación me preguntó si quería dormir sola en una celda, algo que le agradezco. Me dieron la posibilidad de coger una manta y digo esto porque la celda de mujeres donde tenía que haber dormido tuvo tres mantas para siete u ocho detenidas (no recuerdo exactamente el número).

Intenté dormirme y a ratos lo conseguí. Y digo a ratos porque me desperté varias veces con los llantos de una toxicómana en pleno mono de caballo que requería a los policías que le abrieran la celda para ir al baño a vomitar. No lo hicieron y la detenida vomitó. Se hizo sus necesidades encima y ni por esas. No sólo no se apiadaron de ella, sino que se pusieron al otro lado de los barrotes y le gritaron: “Yonqui de mierda, a ver si te mueres de una puta vez”

A las cinco y media de la mañana abrieron mi celda para hacerme las fotos. Ya saben: De frente y dos perfiles. A las diez de la mañana me pusieron las esposas (unida a otra detenida que me contó que estaba ahí por robo con fuerza) y me metieron en un furgón policial en el que si no te caes (porque no tienes dónde agarrarte) es de milagro. Luego te tocan las narices los de la DGT porque no llevas el cinturón de seguridad puesto. ¿Y los detenidos qué? ¿No son susceptibles de tener un accidente? Se ve que no. Además como son escoria humana según ese personaje tan simpático que estaba al mando aquella noche en Moratalaz…

Al llegar a los juzgados de Plaza de Castilla (ingenua yo que pensaba que iba a esperar un rato y en los pasillos) nos condujeron a los calabozos. Fríos, llenos de porquería, con un baño donde uno tiene que hacer sus cosas a la vista de las demás detenidas. Con el olor de la yonqui porque había vomitado y se había hecho sus necesidades encima.

Gracias a las gestiones de mi abogado conseguí salir a las cuatro y media de la tarde, pero lo cierto era que iba a estar detenida hasta el lunes por la mañana. Por supuesto sin derecho a darte una ducha ni a cepillarte los dientes ni a cambiarte de ropa. Nadie, ni siquiera tu abogado, puede darte ropa por si tienes frío. Estás detenida y se ve que por eso no tienes derecho a nada.

Hoy he ido a la plaza de Castilla y me he enterado de todo. La jueza mandó hasta 20 requerimientos para que fuera a verla y para comunicarme que debía pagar la multa de 30 euros. Nunca dieron conmigo y eso que no he cambiado de domicilio en cinco años. La policía me buscó pero no me encontró. Encontraron a mi portero que firmó (y nunca me lo comunicó) y con esa firma dieron por válido el aviso. Como la policía no dio conmigo, decidió que estaba en paradero desconocido (iban siempre en horas de oficina y yo estaba…en la oficina, no en casa).

La cuestión es la siguiente. Yo he sido detenida por no haber hecho caso a una jueza que me quería ver para notificarme que me había condenado por un juicio de faltas por un accidente de tráfico a pagar 30 euros. Y no le he hecho caso no porque yo me crea por encima de las leyes sino porque nunca me enteré. La policía dice que no me encontró cuando además en información de Telefónica te dan mi número de teléfono sin problema. No me encontró cuando tecleando mi nombre en Google salen mis artículos. Y no me encontró, en fin, porque hicieron muchas cosas pero nunca las (desde mi punto de vista) más acertadas, como es buscarme en mi lugar de trabajo, puesto que estoy dada de alta en la seguridad social.

Yo sé que la justicia ha actuado conforme a la Ley. Pero también sé que me parece excesivo que me detengan, me esposen y me traten como una verdadera delincuente por este hecho, insisto, del que yo no tenía conocimiento.

También quiero decir aquí que no entiendo cómo este gobierno que va a destinar 80 millones de euros en el Ministerio de Igualdad para combatir el maltrato a las mujeres permite los malos tratos en las comisarías y centros como el de Moratalaz. Yo lo he visto con mis ojos, lo he escuchado lo he vivido y lo he padecido. Pensé, sinceramente, que vivíamos en un estado de derecho pero veo que me equivoqué.

Por cierto, gracias a haber estado detenida me han rebajado la multa a 22 euros. Es de agradecer. Por la crisis, lo digo."

http://www.diariocritico.com/2008/Octubre/nacional/102561/relato-gema-le


Y a éste artículo le siguió el siguiente:

" Reflexiones"
Gema Lendoiro
07-10-2008

Ya se me ha pasado el susto. Ya voy asimilando que todo ha sido una pesadilla. Por eso ahora, más en frío me gustaría aclarar algunas cosas sobre el artículo de mi detención. En primer lugar quiero agradecer los comentarios de los lectores de diariocritico.com (incluso los que me llamaban pija). Es posible que no me haya explicado bien y por eso hoy, que ya está todo más masticado intentaré hacerlo mejor.

Yo no he querido en ningún momento dar a entender que la policía es mala y los detenidos buenos. A mí, en la comisaría de la Vaguada me trataron maravillosamente bien. Y en Moratalaz también. Y no porque fuera periodista porque ellos no lo sabían. Lo supieron cuando recriminé al policía que pegaba a los detenidos.

Me he limitado a hacer un relato de lo que viví. No he ocultado nada. Aquí no hay nada extraño, lo único que hay es una serie de despropósitos que me han conducido de manera legal pero injusta a pasar una noche detenida.

De todo esto he sacado la siguiente conclusión: este sistema judicial no sirve de mucho. Y no sirve por lo siguiente. La mayoría de la gente que es detenida es soltada inmediatamente por falta de pruebas. Y muchos, según salen, vuelven a delinquir. Dos detenidas el mismo día que yo (a las que les di los 30 euros que llevaban encima y mi chaqueta porque se moría de frío y tenía el mono de caballo) atracaron a unas chicas que estaban a la salida (no puedo darles más datos). Los policías nacionales lo saben y se hartan. Nosotros, los que no vivimos esas situaciones nunca, no lo sabemos, pero están hartos. Y yo humanamente puedo entenderlo pero nunca justificarlo y, ni mucho menos en mi condición de periodista callármelo. Supongo y entiendo que la mayoría de ellos son personas con corazón y que incluso a veces hasta pueden sentir lástima de lo que ven. Pero también sienten hartazgo de una profesión que puede resultar tan desazonadora. Pero ¿pegar? Nunca. ¿Insultar?¿Dar trato vejatorio? Si no lo soportan y no pueden evitar levantar la mano que se dediquen a otra cosa. Si yo estoy hasta las narices de mi trabajo (que no es el caso) no puedo ir pegando tortas a quién se meta en mi camino. Por muchas ganas que una tenga. Eso se llama civismo y es indispensable para vivir. Si además eres autoridad, es una obligación.

La yonki de la que les hablaba en el artículo me dio mucha pena. Y me dio pena porque está metida en una rueda de la que nunca va a salir. No tiene familia, no tiene vivienda, no tiene nada. Lo único que tiene es una dependencia brutal a una droga y siempre va a hacer lo posible por conseguir dinero para tomarse su “caballo”. Siempre va a seguir delinquiendo. ¿Tenemos la culpa los ciudadanos? En absoluto. Y la policía nos tiene que defender de ellos arrestándolos. Pero los jueces tienen que hacer otras cosas. Por ejemplo mirar medidas más efectivas que solucionen el problema desde la raíz en lugar de tocarle las narices a una ciudadana limpia de delito alguno que no ha pagado una multa de 30 euros por un accidente de tráfico en juicio de faltas. Yo no sé qué será de esa muchacha. Es probable que se muera pronto por una sobredosis o porque está en fase terminal de Sida. Lo único que sé es que cuando le regalé mi chaqueta se tumbó a mi lado y apoyó su cabeza en mis piernas para dormir. Y probablemente lo hizo porque no recuerda cuando fue la última vez que alguien tuvo un gesto de humanidad hacia ella. Y critíquenme si quieren pero eso fue lo que me salió de dentro hacer. Me dio mucha mucha pena. Y me dio mucha rabia que estas cosas no tengan remedio. Es una delincuente habitual y lo sé porque ella me dio todos los datos. Pero, sinceramente. ¿Ustedes creen que esto tiene remedio? Yo lo dudo. Esta experiencia me ha abierto mucho los ojos y tardaré mucho en olvidarla.

Yo no sé quién tiene la culpa de todo esto. Tampoco sé cuál es la solución. Lo que sí sé es que la delincuencia no tiene raza ni nacionalidad. Que hay gente muy honesta y muy decente que viene de fuera y nos hace la vida más fácil, que limpian nuestras casas y cuidan de nuestros hijos. Y que lo que no podemos es echarle la culpa a Zapatero porque tenemos robos. Eso es demagogia pura y dura. Porque con Aznar a mí también me han robado.

Espero haberme explicado mejor y espero que no sean muy duros con sus críticas, aunque las aceptaré "

http://www.diariocritico.com/2008/Octubre/opinion/lendoiro/102902/lendoi
El relato no tuvo mucho eco en la red, pero la reacción policial fue inmediata a través del foro del sindicato mayoritario policial C.e.p. (Confederacion Española de Policía): http://foro.cepolicia.com/viewtopic.php?t=10843.

Junto a algun que otro comentario sensato , que viene a confirmar las denuncias de la periodista, se pueden leer auténticas perlas, la mayoría provenientes de mentes que sólo podrían calificarse de ideología reaccionaria : "que deje de llorar tanto y de preocuparse tanto de los detenidos", "A LO MEJOR QUERIA UN HABITACION EN EL PALACE", "UNA MAS DE LA AUTENTICA PLÉYADE DE BOTARATES IGNORANTES QUE LES REGALAN EL CARNET DE PERIODISTA, FALSOS PROGRES, PUTOS IGNORANTES ", "Cuanta buena gente hay en los cementerios y cuanto hijo puta está vivo, cuando debiera estar ocupando su lugar.", "Por supuesto sin derecho a darte una ducha ni a cepillarte los dientes ni a cambiarte de ropa. Vaya tía más jilipollas. Así van las cosas", "A LO MEJOR SE PENSABA QUE TENIAMOS MASAJISTAS, SAUNA, HIDROMASAJE....... POBRE RETRASADA. LA TIPICA FEMI-NAZI", "LA TIPICA FEMINISTA,PERIODISTA,SOCIALISTA,ANARQUISTA Y PRO-DERECHOS DE TODO LO QUE TIENE DERECHOS"; un tal sosa caústica: "EN CALABOZOS ALGUNA QUE OTRA VEZ TIENES QUE SOLTAR UN VOZARRON AUTORITARIO O SOLTAR UN PAR DE OSTIAS PORQUE NO QUEDA OTRO REMEDIO, TEN POR SEGURO QUE HA DE SER ASI"; el mismo sujeto sosa caustica respondiendo a uno de los comentarios sensatos: "NO, SI AL FINAL TE VAS A IR DE CENA CON LA BOBA EN CUESTION, COMO QUE UN POQUILLO DE HUMANIDAD?..YO, COMO MUCHOS OTROS HE HECHO GESTIONES PARA "HUMANIZAR" DICHA RECLAMACION, Y MUCHAS VECES POR HORARIOS O PORQUE NADIE COJE EL PUTO TELEFONO, ACTUO EN CONSENCUENCIA, ENGRILLETADO Y AL JODIDO CALABOZO A OLER VOMITOS Y SI COMO LA TONTITA SE QUEJA DEL TEMA, YA SABE AL JUZGADO DE GUARDIA"; "Que relato mas lacrimógeno. Me parto y me mondo (como diría el Luisma)", junto a autojustificaciones banales.


Pero la mayor parte de los denuestos se producen en los comentarios a la noticia, donde no han parado de dejar de practicar una especie de ciberacoso con continuos mensajes de desligitimación y agravio. Por lo menos son más suaves que en el foro de la cep. Entre otros tantos: "pija llorona", mentirosa,"Esas historias las cuentan los radicalillos", "los policías únicamente ponen orden", la culpa es de "tu compañia de seguros" , "jeta", "deberias ir a prision 6 meses por no cumplir con tus derechos.", "Buscas publicidad",etc.

Mira también:
http://foro.cepolicia.com/viewtopic.php?t=10843
http://www.diariocritico.com/2008/Octubre/nacional/102561/relato-gema-lendoiro.html

jueves, 9 de octubre de 2008

Payaso




Budapest
by Mikel Caverna

Vive tus recuerdos y asómbrate. Jack Kerouac

Haiku nº3

Bajo la paja,
Madura,
Espera la fresa.

EL HOMBRE NUEVO




Cuatro y cinco de la tarde.
Mateo entra apresurado en el portal, coge el ascensor. Tercera planta. Sale y llama al timbre de la segunda puerta a la izquierda. Mientras espera lee la placa.

Doctor D. Carlos Asensio
Psicólogo

Le abre la ayudante del doctor.
- Pase Sr. Mateo, el Doctor le espera.

Llega hasta la última puerta del pasillo y entra sin llamar.

- Siento el retraso, el tráfico está imposible.
- No te preocupes Mateo, ponte cómodo.

Deja su abrigo en el perchero, también la chaqueta. Se desata un poco el nudo de la corbata y se sienta en el diván, donde se quita los zapatos antes de tumbarse.
El doctor deja los papeles y sale de detrás de la mesa de su despacho, para sentarse un poco alejado de la cabeza de Mateo.

- ¿Estuviste este fin de semana pescando?
- Ya me hubiese gustado doctor, pero vino la hermana de mi mujer a pasar el fin de semana a casa y tuve que pasar dos días horribles aguantando a esos niños repelentes y al cerdo comilón de su marido.
- La familia, una institución que se tambalea.
- El que no se tambaleo fue el cerdo del marido de la hermana de mi mujer, no se movió en todo el fin de semana, comiéndose mis latas de mejillones y bebiéndose mis mejores vinos. Incluso llegó a tomar poder del mando a distancia. Llegué a pensar que empezaba a ocupar mi lugar en la casa, sentado en mi sillón, disponiendo del canal digital, con mi mujer tan simpática con él. Imaginé que por la noche se la tiraba. Parecía ocupar mi lugar en el escalafón de mi hogar.
- No has de preocuparte, sino disfrutar de la hospitalidad que puedes ofrecer.
- Los cojones hospitalidad, es un gorrón.
- Bueno, ¿y el resto de la semana, como fue?
- No sé Doctor, estoy intranquilo, estoy teniendo últimamente el mismo sueño una y otra vez.
- ¿De que se trata?
- Pues veras, igual te parece que estoy totalmente loco y después de contártelo vas a llamar al psiquiátrico a que vengan a ponerme la camisa de fuerza.
- Estate tranquilo. Soñando somos libres, es la libertad absoluta. Podemos soñar con las cosas que normalmente son tabú y no debemos de sentirnos mal por ello. No depende de nosotros, nuestros sueños son independientes, libres. Dime de que se trata.

Mateo saca un cigarrillo, lo enciende y da una gran calada que expira despacio.

- Es como esa película de Buñuel, no me acuerdo como se llama, o como la fantasía de los surrealistas. Se trata de salir a la calle y matar a alguien, subirse a una azotea con un fusil de mira telescópica y disparar. Matar. Una y otra vez me he visto disparando esa escopeta, o incluso pulsando el botón que hace explotar la bomba.

El doctor hacia pequeños hum, hum, asintiendo.

- Continua, dime, ¿matas totalmente por azar, como los surrealistas?
- Pues no, ahí es donde varía mi sueño, pienso en matar de un tiro entre ceja y ceja al presidente del gobierno, al presidente de la patronal, al presidente de la comunidad de vecinos, al presidente de la asociación de padres..
- Vaya, te ha dado por los presidentes...
- Si, pero no sólo a ellos, hay muchos cabronazos a los que sueño que me cargo.
- Al marido de la hermana de tu mujer.
- Exacto, eres un genio. Muchos cabronazos, si señor, que día a día te van haciendo más y más jodida la vida. Al capullo del quiosquero que no da ni los putos buenos días, al que te empuja en el metro, al pelota de mi compañero, y claro, a mi jefe..

Mateo siguió hablando desgranando una lista interminable de nombres y de personas con las que había soñado que mataba, para luego contar como le gustaría hacerlo. Pasaron los minutos hasta que un susurro del doctor le interrumpió bruscamente.

- Deberías hacerlo.

Mateo enmudeció de golpe.

- ¿Qué?
- Bueno, no me malinterpretes. Ahora eres tú el que va creer que yo soy el loco. Quiero decir, bueno, que en cierta forma tu sueño es muy normal, no eres el único que ha soñado con eso. El sueño funciona muchas veces como una expresión acentuada de nuestros deseos. Te gustaría dejar de ver a todas esas personas que de una forma u otra hacen que tu vida sea un poco más infeliz. Es ahí donde entra el sueño y llega a la solución por el camino más corto. Matarlos a todos. Una vida en la que no sepamos hacer realidad nuestros deseos, desde los más banales hasta los más inconfesables, es una vida perdida. Ese deseo oculto lucha por hacerse realidad y no va dejar de abandonarte por las noches hasta que no lo lleves a cabo. Mata. Verás la energía liberadora del deseo cumplido...

Mientras que el doctor hablaba Mateo daba vueltas por la estancia, incapaz de creer lo que estaba oyendo. No era un loco. El doctor le decía que adelante...a hacer realidad sus sueños.
El doctor seguía hablando, mientras a su espalda Mateo cogió un abrecartas de la mesa del despacho.
Se acercó al doctor y de un golpe se lo clavó en el cuello.

Cinco de la tarde.
Mateo sale a la calle. Es un hombre nuevo.

DESAFUEROS







La vida es como una guerra:
Ves desfilar a los vencedores y huir a los vencidos.



Perderse entre la gente para encontrarse uno mismo.
Acabas odiando a la humanidad y volviendo a pasear al día siguiente.



El suicidio también es un acto revolucionario.



Cada mañana el entrar en el metro me sacude el mismo temblor:
No sé si tirarme al metro o tirarme a la taquillera.



La metafísica es la matemática del alma.



Cioran es un Nietzsche desesperanzado.



Lameré mis heridas como el mar lame la orilla.



De madrugada en un taxi, me contaba el taxista que había cogido anteriormente a una señora, que él reconoció como a la bonita chica que había recogido quince años atrás. Una coincidencia que le hacía pensar. Llegaba a atisbar el Eterno Retorno.

by Mikel Caverna

martes, 7 de octubre de 2008






Ahora tengo todas las claves,
todos los códigos.
Acceso a todas las páginas,
a ti.
He completado todas las celdas.
Encontré Bab-el-yar,
la puerta del infierno.

viernes, 3 de octubre de 2008

Los vigilantes




Los Mossos d’Esquadra, en examen permanente
La reciente historia de la policía de Catalunya está marcada por luces y sombras


PÚBLICO - Barcelona - 02/10/2008 23:09

La policía catalana está de aniversario: este año se celebra el 25 cumpleaños de la Ley 19/1983 por la cual los Mossos d’Esquadra pasaron a ser la policía de Catalunya. Además, en noviembre próximo el despliegue habrá llegado su fin y los Mossos ya estarán presentes en las cuatro provincias catalanas.

Sin embargo, la reciente historia de la policía de Catalunya está marcada por luces y sombras y, a menudo ha sido la protagonista de los titulares de la prensa, y no por méritos policiales.

“La dureza policial (de los Mossos) ha superado en ocasiones a la de sus predecesores generando críticas por parte de los movimientos sociales”, afirma Jaume Asens, vocal de la Comisión de Defensa del Colegio de Abogados de Barcelona. Asens explica que muchas veces el problema de los Mossos tiene que ver con la prepotencia. “La falta de experiencia la suplen con arrogancia”, afirma el abogado y recuerda las manifestaciones del año pasado cuando los agentes salieron a la calle gritando consignas como “Saura dimissió”, “kubotan, kubotan, o “boti, boti, okupa qui no boti”.
Vigilar al vigilante

A principios de año, unas cien videocámaras de seguridad empezaron a controlar todas las áreas de traslado, registro y custodia de los detenidos en la comisaría de Les Corts, cumpliendo así el compromiso del conseller para evitar malos tratos policiales y falsas denuncias.

La instalación de las video-cámaras fue una promesa del conseller de Interior, Joan Saura, a raíz de una investigación interna, con cámaras secretas, que detectó dos casos de supuestos malos tratos en la sala de registros de la comisaría de Les Corts.

Cuando los abusos saltaron a la prensa, la imagen de los Mossos no pasó por su mejor momento. Sin embargo, según la última Encuesta de Seguridad Pública de Catalunya (ESPC), los ciudadanos conceden a los Mossos d’Esquadra un 6,5, sobre 10. La valoración del despliegue llega hasta el notable (un 7).
Falsas esperanzas

“Hemos idealizado a los Mossos. Nos creímos que la policía sería como una madre Teresa de Calcuta”, dice Miquel Sellarès, autor del libro Un pas endavant. La història dels Mossos que mai no s’ha explicat, quien también añade “y la policía es la policía”.

Sellarès, que también fue director de Seguridad Ciudadana y ahora es presidente del Centro de Estudios Estratégicos de Catalunya, explica que, a menudo, la policía catalana es juzgada de manera poco realista, debido a “un complejo histórico y cierto miedo a los cuerpos policiales”. Los ciudadanos esperábamos de una nueva policía mucho, pensábamos que todo sería de color de rosa”. Sellarès lamenta que los Mossos sean duramente juzgados por la prensa y que se les observe con lupa cada uno de sus pasos.

Respecto a la arrogancia que muchos ciudadanos y algunas organizaciones de derechos humanos atribuyen a los agentes de la policía catalana, Sellarès afirma que “si se les compara con la Guardia Civil, ellos son unos angelitos que van con el lirio en la mano”. Además, según el ex

director de Seguridad Ciudadana el problema real reside en el poco “sentido de Estado” que muchas veces se tiene en Catalunya. Y advierte de que el próximo reto es “alimentar el cerebro “, es decir, que universitarios y gente muy especializada entre en el cuerpo.

De momento, se han creado varias medidas para luchar contra el maltrato policial como el Comité de ética de la policía o la Oficina de Promoción de la Paz y los Derechos Humanos o un protocolo contra los delitos homófobos.

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jueves, 2 de octubre de 2008

Buzzcocks - Promises

Confusion Delray Beach



by Mikel Caverna

Vive tus recuerdos y asómbrate. Jack Kerouac

MY FUCK GENERATION







Si, mi generación es esta que está por los treinta en el cambio de milenio. Nos han querido etiquetar de mil maneras posibles, siempre con intenciones mercantilistas. Yo mismo no sabría como etiquetarla, tampoco me lo propongo. Sólo podría decir que es la generación confusa, tan confusa como el tiempo que le ha tocado vivir. Nacimos con la dictadura y nos destetamos con este invento de transición democrática que tan buen resultado les ha deparado. Crecimos con los socialistas, con sus reconversiones y sus crisis. Nuestras primeras huelgas y nuestras primeras manifestaciones. Ahora nos buscamos la vida como podemos mientras dejamos que nos manden unos exfalangistas; ay, si nuestros abuelos levantaran la cabeza.
Cada uno/a hemos seguido nuestro camino. Hay de todo en la villa del señor. Recuerdo a un montón de gente con la que he tratado en un momento u otro de mi vida. Recuerdo alguno que ya no está entre nosotros. Fueron los mas osados, los mas inconscientes. Dejaron un bonito cadáver. Otros todavía se arrastran como espectros de lo que alguna vez fueron, en busca de otra dosis para romper el escaparate de su jodida realidad, de su jodida generación.
Muchos ya están casados felizmente, criando a sus hijos, atrapados para siempre en la tela de araña de las letras del banco y las hipotecas. Otros viven con sus novias y alguno todavía disfruta de la paz putrefacta en la vivienda paterna. Algunos viven la utopía, okupan casas y marcan su propio ritmo dentro del vértigo del sistema. Algunos tuvieron vocación, otros curran de lo que pueden, de lo que sale. Dicen que es la jodida generación mas preparada. Conozco abogados, médicos, ingenieros, arquitectos, matemáticos, físicos, periodistas, químicos, filósofos, licenciados en historia y en todas las filologías posibles, estadísticos, profesores, informáticos, biólogos, economistas, sociólogos, psicólogos, todas las jodidas licenciaturas y diplomaturas. Pero, cada uno curra ya sabes, lo que sale. Algunos están en paro, otros trabajan en bancos, dando clases, en empresas de informática, haciendo tatuajes, en fabricas, en jodidas cadenas de producción, con dentistas, como delineantes, como traductores, como guionistas, como cámaras, como fotógrafos, publicistas, bomberos, dependientes, trapicheando, camareros, administrativos, peones de obra, mensajeros, repartidores, a tiempo parcial en cadenas de hamburgueserías, músicos, alguno sueña con seguir haciendo versos, trabajadores sociales, actores y actrices, artistas plásticos, abogados, enfermeros, economistas etc., etc...
Hay un grupo que opto por el sueldo para toda la vida e ignorantes y complacientes con lo que representa su oficio trabajan de policías nacionales, guardias civiles, policías municipales, militares profesionales, guardias jurados........
Cada uno, uno es.
Ahora con muchos me encuentro por la calle y nos hacemos los tontos. Con otros muchos sigue siendo un placer verlos.
El otro día vi a uno, su foto estaba en el periódico, decían que le había pegado dos tiros en la cabeza a un policía.

Haiku nº2

La flor se ahoga en un bostezo
Cuando mi cerveza se acaba
Y los sueños se consumen

Los vigilantes





EL ÚLTIMO CASO DE ABUSOS Y CORRUPCIÓN POLICIAL
Prostitución, violencia y drogas en la Policía Local de Marbella

* Dos policías locales de Marbella declaran hoy como imputados en un caso de violación
* Uno de ellos, 'El Machota', presuntamente violó a una prostituta y agredió a otra
* Su compañero, 'Quique', presenció los hechos y no hizo nada por evitarlos
* Frecuentaban la casa de las mujeres para consumir la cocaína incautada a traficantes

DANIEL G. LIFONA

MADRID.- "Cuando vi a Jacqueline pidiendo socorro, me dije: Se acabó, Nicole". Quien dice esto entre sollozos es una prostituta extranjera que ha denunciado a un policía local de Marbella por una presunta agresión sexual.

Es el último escándalo de abusos y corrupción policial en España, que esta vez ha salpicado a la Policía Local de Marbella. Seis agentes del municipio malagueño están siendo investigados por los delitos de violación, tráfico de drogas y agresión.

Dos de ellos, los principales imputados, fueron detenidos el pasado lunes y ya han pasado a disposición judicial, aunque su declaración ha sido aplazada por el juez que instruye el caso. Probablemente comparezcan hoy.

Los otros cuatro, tres hombres y una mujer, están en libertad con cargos. Podrían estar implicados también en actividades delictivas o haber incurrido en un delito de omisión del deber de perseguir delitos.

El escándalo salió a la luz el pasado lunes después de la denuncia interpuesta la semana pasada por dos mujeres extranjeras que trabajan en un conocido local de Marbella donde se ejerce la prostitución, y de la que eran clientes habituales algunos de los policías.

Según declaraciones de las propias denunciantes, los policías frecuentaban el establecimiento desde hacía meses y uno de ellos, conocido como 'Quique', mantenía "una relación de siete meses" con Jacqueline, una de las prostitutas. Las mujeres incluso recibían a los agentes en su propia casa para consumir drogas, y fue allí donde se produjo la supuesta violación y las agresiones.

"Hasta ese momento era mi amigo. Pero cuando se pone agresivo y violento no es un amigo, es un animal", explicó Nicole, la mujer supuestamente obligada a mantener relaciones sexuales. Su agresor, apodado 'El Machota', también está acusado de propinar una paliza a Jacqueline de la que todavía presenta huellas en su cara.


Las agresiones de 'El Machota' fueron cometidas en presencia de su compañero, quien está acusado de un delito de omisión del deber. "Las tres veces que me pegó 'Machota' las vio Quique y ninguna de las tres veces hizo nada", asegura Jacqueline.

Nicole no puede contener las lágrimas cuando recuerda la brutal agresión que sufrieron ella y su amiga. "Cuando vi a Jacqueline pidiendo socorro, me dije: Se acabó, Nicole". Después de ensañarse con la primera mujer, 'El Machota' violó supuestamente a la segunda sin que el otro policía hiciese nada por evitarlo.

Según declaró una amiga de las denunciantes al diario 'Sur', todo empezó porque Jacqueline no le suministró cocaína. "Estaba muy drogado y ella se negó a dársela", explicó Estefanía, quien aseguró que "cuando faltaba la droga, los policías salían a la calle en busca de camellos y se quedaban con la droga que les incautaban".

El principal acusado fue denunciado la pasada semana, por lo que se dictó una requisitoria policial con el fin de localizarle y proceder a su detención, mientras que la imputación del otro agente tiene su origen en las investigaciones policiales.

Este segundo agente, que se encuentra en situación de interinidad dentro de la Policía Local, fue arrestado hace siete años por la Guardia Civil por su presunta relación con el tráfico de drogas. Según publica 'Málaga Hoy', los agentes del Instituto Armado esperaron a que terminase el examen físico de ingreso a la Policía Local marbellí, que finalmente suspendió, para esposarlo y conducirlo a dependencias policiales.

'La Opinión de Málaga' informa hoy de que los dos detenidos eran conocidos en la plantilla policial de Marbella por su actitud "poco respetuosa con el buen hacer" y era frecuente que sus compañeros se negaran a trabajar con ellos para evitar posibles conflictos. Ya se les habían abierto varios expedientes disciplinarios.

La madre de uno de los policías y su novia se encontraron ayer con las denunciantes a la entrada de los Juzgados de Marbella. "Si han hecho algún daño hay que castigarlos, porque yo no estoy de acuerdo, pero no voy a decir nada más", declaró a los medios la madre de 'Quique'.
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Un agente del CNI, un guardia civil y un policía, involucrados en la red pederasta

* Dos de los detenidos fotografiaron a sus sobrinos de menos de diez años de edad
* Algunos de los arrestados contaban con antecedentes por distribución de pornografía



MADRID.- Un policía, un militar de bajo rango, un guardia civil en prácticas y varios profesores son algunos de los 121 detenidos en la mayor operación de pornografía infantil desarrollada en España, informa Pablo Herráiz.
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martes, 30 de septiembre de 2008

Los vigilantes





SE REACTIVA LA 'OPERACIÓN BLOQUE'
Detenidos la esposa y el hijo del 'sheriff' de Coslada

* Están acusados de un presunto delito de blanqueo de capitales
* La Policía reclama a una constructora y a bancos información de las propiedades de Ginés

Ginés Jiménez es trasladado a dependencias judiciales, en una imagen de archivo. (EM)


FERNANDO LÁZARO

MADRID.- La Policía Nacional ha detenido a la esposay al hijo de Ginés Jiménez, jefe de la policía local de Coslada encarcelado desde el pasado 8 de mayo por una trama de corrupción policial, por un presunto delito de blanqueo de capitales.

María del Carmen P.M., nacida en 1959, y su hijo Ginés, nacido en 1986, han sido detenidos sobre las ocho de la mañana en Coslada, donde residen, y están prestando declaración en dependencias de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

En los últimos días, la 'Operación Bloque' que llevó a prisión al 'sheriff' de Coslada y a 12 de sus hombres se ha reactivado. Se investiga ahora el patrimonio de Ginés y un posible delito de blanqueo de capitales en el que podrían estar involucrados familiares muy cercanos así como varios de los agentes relacionados con el caso.

La 'Operación Bloque' comenzó hace unos meses con la detención de Ginés y de casi una treintena de personas. Entonces se concluyó que existía una mafia policial que extorsionaba a empresarios de la zona, a prostitutas y a otros ciudadanos. Supuestamente, los policías se habían enriquecido a costa de sus coacciones, pues obtenían sobresueldos cada pocos días con las extorsiones.

Según ha publicado este martes M2, el suplemento de Madrid de EL MUNDO, un reciente informe de la Brigada de Policía Judicial concluye que se han descubierto que varios de los familiares más allegados de Ginés tienen varios pisos y propiedades adquiridas en los últimos cinco años.

Se da la circunstancia de que varias de estas propiedades han sido compradas a una misma constructora. Según han confirmado fuentes jurídicas, la Policía ha solicitado a esta constructora información de todos los pisos adquiridos por Ginés y su familia.

Asimismo, los agentes se han puesto en contacto con varias entidades financieras de Coslada donde Ginés también disponía de varias cuentas bancarias.

Se ha descubierto que el sueldo de Ginés no se corresponde con el volumen de propiedades de las que dispone el ex jefe de la Policía Local de Coslada y su familia.
El hijo de Ginés amenaza a empresarios

Entretanto, varios empresarios de la localidad de Coslada han denunciado que han sido coaccionados por el hijo de Ginés durante el pasado verano, según fuentes jurídicas.

En concreto, aseguran que éste les ha pedido facturas y justificantes para poder acreditar que el ex jefe de la Policía Local de Coslada había gastado dinero en propiedades, vehículos, reformas o comidas de empresas durante los últimos 10 años.

Alguno de estos industriales ha denunciado los hechos, aunque con mucha cautela por las posibles represalias que podrían sufrir por parte del antiguo responsable de la Policía Local de Coslada, que se encuentra encarcelado en Alcalá Meco por los delitos de extorsión, amenazas, prevaricación, cohecho y tenencia y depósito de armas.
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martes, 23 de septiembre de 2008

Estatuas


by Mikel CAverna

Omega

Poema para muertos

Las hierbas.
Yo me cortaré la mano derecha.
Espera.
Las hierbas.
Tengo un guante de mercurio y otro de seda.
Espera.
¡Las hierbas!
No solloces. Silencio, que no nos sientan.
Espera.
¡Las hierbas!
Se cayeron las estatuas
al abrirse la gran puerta.
¡¡Las hierbaaas!!

F.G. Lorca

Plaza de la Paja, Madrid

Haiku nº1

La semana va cobrando sus muertos.
Y los viernes,
Ya te puedes sentar en el metro.

¿DUELE ?






Sí, duele. Le respondí después de que me diese otro capón y me preguntase: ¿Duele?
Sí, duele. Le respondí justo antes de levantar un pedrusco del suelo y golpearle con él en la cara. ¿Duele? le pregunté. Después de aquello pasé por varios psicólogos y psiquiatras. Entonces tuve que hacer un pequeño esfuerzo para no mandarles a la mierda. Para parecer medio autista y evitar el reformatorio. Acabé la EGB en un Centro de Especial Seguimiento. Vino luego el Instituto, aislado del resto de mis compañeros. La vida era bastante aburrida, sólo había indiferencia: de mis padres, de mis profesores.., Pero faltaría a la verdad si no dijese que era recíproca. Ya en el Servicio Militar me topé con cuatro listillos, nos cogieron a los diez novatos que ingresamos en la Compañía. La novatada consistía en desnudarse y coger la polla al de detrás mientras el de delante te la cogía a ti y dar vueltas con cara de asustado. Como me negué a hacerlo me dieron una buena tanda de ostias. Cuando se cansaron de pegarme me deslicé al Cuerpo de Guardia, todos dormían. Cogí un CETME y volví a la Compañía. Descargué el cargador sobre los cuatro memos, que ahora jugaban a las cartas con el dinero que habían robado a los novatos. Murieron tres. Ahora estoy en la cárcel, con un calcetín sucio en la boca. Unos tipos me sujetan mientras otro me viola y me pregunta jadeante: ¿Duele ?

Campiña danesa


by Mikel Caverna

Vive tus recuerdos y asombrate. Jack Kerouac

dead kennedys- nazi punk fuck off

Los Vigilantes




Guardias civiles que cobran a los emigrantes un dinerillo pa sus gastos. que jodios.
Ver noticia aqui

Diez guardias civiles del aeropuerto de Gran Canaria han sido detenidos por obtener compensaciones económicas para agilizar u omitir trámites aduaneros en el aeropuerto de Gran Canaria, informaron fuentes de la Delegación del Gobierno en Canarias.
Agilizaban u omitían los trámites en materia de control de equipajes o declaración de dinero

Los presuntos implicados cobraban dinero a los viajeros a cambio de agilizar u omitir los trámites aduaneros en materia de control de equipajes o declaración de dinero para introducirlo en España. Los agentes han sido arrestados tras una serie de investigaciones sobre las supuestas irregularidades cometidas por un grupo de miembros de la Guardia Civil en el aeropuerto grancanario.

Los agentes han sido acusados de realizar de forma continuada actividades que podrían constituir, en unos casos, delitos de cohecho y coacciones, y en otros de blanqueo de capital, falsedad documental, hurto y omisión del deber de perseguir delitos.

Las víctimas de los agentes eran ciudadanos extranjeros a los que les pedían dinero aprovechando que no comprendían bien el idioma español, según las fuentes.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Que pague Pujol!!!!!




HE ROBADO A LOS QUE NOS ROBAN', DICE
Un antisistema logra 492.000 € en créditos y dice cómo hacerlo antes de huir del país

* Destina parte del dinero a una revista que se publica hoy y dice que no lo devolverá
* Publica en la revista una por una las entidades financieras a las que ha defraudado


NANDO GARCÍA

BARCELONA.- Un joven activista y antisistema se ha apropiado durante algo más de dos años de un total de 492.000 euros de 39 entidades bancarias gracias 68 operaciones de crédito.

Lejos, pero que muy lejos, de devolver esta suma, ha invertido parte de este dinero en crear una revista cuyo único número se repartirá durante esta mañana en 150 puntos en toda Cataluña a través de la colaboración de decenas de personas, que distribuirán de forma gratuita 200.000 ejemplares.

En ellos se explica con pelos y señales cómo ha conseguido "robar", según sus propias palabras, semejante cantidad de dinero a las entidades bancarias y anuncia que no lo devolverá.

La revista, que lleva como título el nombre de 'Crisis'. Publicación gratuita para sobrevivir a las turbulencias económicas, contiene, según ha podido saber EL MUNDO, dos páginas en las que el propio joven, de 32 años y que responde al nombre de Enric Duran, relata cómo ideó la estafa y a qué ha destinado el dinero, además de invertirlo en la revista.

Fuentes cercanas al activista explicaron que ya ha huido del país sabedor de que, en sus propias palabras, "el sistema judicial del Estado español" y "a partir de esta confesión se le debería acusar de estafa mayor e insolvencia punible", delitos que conllevan penas de hasta seis años de cárcel.

El activista, muy conocido en los ámbitos antisistema, explica que se trata de "una acción individual de insumisión a la banca que ha realizado premeditadamente para denunciar el sistema bancario y para destinar el dinero a iniciativas que alerten de la crisis sistemática" que la sociedad está "comenzando a vivir" y que "traten de construir una alternativa de la sociedad". El joven, que define la estafa como "una acción ajena a cualquier tipo de violencia", reivindica el sistema empleado como "una nueva forma de desobediencia civil".

En primavera de 2006, tras estudiar el funcionamiento de las entidades financieras, el activista empezó a pedir créditos a bancos, cajas y financieras haciendo creer que iba a reformar el piso o a comprar un coche. Para otros casos creó una empresa para poder justificar determinadas inversiones como la compra de material audiovisual para una productora.

El joven cuenta que la ventaja de pedir préstamos a través de una sociedad en que la deuda no aparece ni en el historial personal ni en el CIRBE, el sistema de información de impagados del Banco de España. Para obtener otros créditos, el propio activista admite que se inventó una profesión y "una buena nómina falsa que hacía creer que ganaba de sobra para acceder a la financiación". Además, aporta alguna de las claves para obtener este dinero de forma ilícita: "Con una impresora, fotocopiadora, unas tijeras y celo se hacen maravillas".

Por lo que respecta al destino del dinero, el antisistema afirma que tras pagar comisiones, intereses, notarios, impuestos y gastos le quedaron 360.000 euros que se han destinado a la publicación y a otras acciones, "a concienciar sobre la crisis sistemática" y a tirar adelante "un amplio movimiento social que ponga en marcha otras formas de vivir en sociedad" que disten del capitalismo actual.

Por si fuera poco, este activista publica una por una las entidades financieras a las que ha defraudado y el importe que no les devolverá.

Para resumir el proyecto de este joven lo más sencillo es leer el titular de su artículo: "He robado 492.000 euros a los que más nos roban para denunciarlos y construir alternativas de sociedad".
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Los vigilantes





"Le oprimieron el pecho contra el cristal de un cine y le dieron patadas"
"¡Es que es ilegal!" Testigos denuncian a la Policía Municipal por la brutal detención de un asiático
Un vendedor de juguetes de rasgos orientales fue detenido brutalmente y de manera sorpresiva, violenta y arbitraria por dos policías municipales -según cuatro testigos que no se conocían entre sí- mientras caminaba con una bolsa de plástico con su mercancía por la calle de Fuencarral, entre las glorietas de Quevedo y Bilbao, el pasado domingo a las nueve menos veinte de la noche. Sin casi mediar palabra. Todo, bajo el argumento de que "¡es un ilegal!". Eso, al menos, es lo que ayer acudieron a denunciar en la comisaría de Tetuán algunos de los que presenciaron el hecho junto a otra cincuentena de espectadores. La policía considera que sus agentes "hacen un uso proporcionado de la fuerza aplicado a las circunstancias".
DANIEL BORASTEROS | EL PAIS



El relato pormenorizado lo desgrana el catedrático José María Bautista, uno de los denunciantes. Le tiraron la mercancía al suelo -pequeños juguetitos luminosos-, "le oprimieron el pecho contra el cristal de los cines Paz y le golpearon en los tobillos y las rodillas". También le apretaron el cuello con el antebrazo izquierdo, le lanzaron al suelo tras hacerle la zancadilla por la espalda y se le subieron encima clavándole las rótulas en la espalda. "¡Fue muy fuerte!", resume Alicia, otra de las denunciantes. Alicia asegura que pidió a los agentes el número de placa. Se negaron.

La Policía Municipal no se reconoce en ese relato. En su opinión se usó "una fuerza proporcionada a las circunstancias". "La venta es ilegal", recuerdan esas mismas fuentes, que aseguran que "la persona ofreció resistencia". Según ellos, la sucesión de los acontecimientos fue muy distinta. Primero, observan un puesto de venta de juguetes -los testigos dicen que el hombre iba caminando-, luego levantan acta y proceden a inmovilizar la mercancía y a la persona -los cachivaches, unas 10 espadas y varias diademas, según los denunciantes, acaban esparcidos por el suelo y el chico, este sí, inmovilizado-.

La gente que interrumpió su paseo a la salida del cine tampoco vio que el detenido se mostrase violento. Dicen que, sencillamente, se quedó rígido "del susto" que sufría.

También recuerdan otro pequeño detalle. Al chico se le cayó un botecito. Al parecer, un medicamento. Los agentes se lo mostraron y él hizo gestos de necesitarlo para poder respirar. No le hicieron caso. El detenido se puso a llorar. Los agentes le increparon en voz alta mientras lo metían dentro de un coche, pero "tenía toda la pinta de no entender nada de lo que estaban diciendo", recalca Bautista.

Al detenido lo llevaron a la casa de socorro y su parte de lesiones sólo incluye erosiones en la mano derecha. Eso, según fuentes de la Concejalía de Seguridad. Después fue trasladado a extranjería pues carecía de documentación. En la detención, al final, acabaron participando otros dos agentes que se encargaron, principalmente, de disgregar a la gente que presenciaba el hecho.

Algunos de los testigos fueron a una comisaría del Cuerpo Nacional de Policía donde, dicen, les desanimaron de su propósito de denunciar alegando que no había nadie para atender la demanda y tardaría más de una hora y media en llegar. Ayer pusieron la denuncia "por maltrato físico y abuso de poder".



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lunes, 8 de septiembre de 2008

La sangrienta batalla de Génova







La sangrienta batalla de Génova

x Nick Davies

Un policía llegó hasta él y le arreó una patada en el pecho con tal fuerza que le hundió entero el costado izquierdo del tórax, rompiéndole media docena de costillas

Cuando 200.000 manifestantes antiglobalización convergieron en la ciudad italiana que acogía la cumbre del G8 en 2001, todos salvo un puñado llegaron para movilizarse pacíficamente. Muchos de ellos fueron golpeados salvajemente por unos antidisturbios aparentemente descontrolados. Pero, ¿había algo más siniestro en acción? ¿Y llegarán las víctimas a ver algo que pueda llamarse con propiedad justicia? Nick Davies lo ha investigado.

Era justo antes de medianoche cuando el primer agente de policía golpeó a Mark Covell, atizándole un porrazo en el hombro izquierdo. Covell hizo todo lo que pudo por gritar en italiano que era periodista, pero se vio rodeado en unos segundos de agentes antidisturbios que le propinaban bastonazos. Consiguió mantenerse en pie unos momentos hasta que un golpe en la rodilla dio de bruces con él en el suelo.

Echado sobre el rostro en la obscuridad, contuso y aterrado, era consciente de toda la policía que le rodeaba, congregada para asaltar el recinto de la escuela Diaz Pertini en el que 93 jóvenes manifestantes pasaban la noche durmiendo en el suelo. Covell confiaba en que el contingente se abriría paso rompiendo la cadena de la puerta principal, sin prestarle mayor atención.

De ese modo, podría levantarse y atravesar cojeando la calle hasta llegar a la seguridad del centro Indymedia, en el que había pasado los últimos tres días redactando noticias sobre la cumbre del G-8 y su violenta vigilancia policial.

Fue en ese momento cuando un policía llegó hasta él y le arreó una patada en el pecho con tal fuerza que le hundió entero el costado izquierdo del tórax, rompiéndole media docena de costillas cuyo extremo astillado quedó alojado en la membrana del pulmón izquierdo. A Covell, que mide 1,60 m. y pesa menos de 50 kilos, lo levantaron del suelo lanzándolo a la calle. Escuchó cómo un policía se reía. En su cabeza se abrió paso una idea: “No lo voy a conseguir”.

La unidad de antidisturbios aún se debatía con la puerta, de modo que un grupo de agentes pasó el rato haciendo el paseíllo mientras usaban a Covell de balón de futbol. Esta ristra de patadas le rompió la mano izquierda, causándole además daños en la columna.

Detrás de él, en algún lado, Covell oyó gritar a un policía que ya era suficiente - "¡Basta! ¡Basta!"–, y notó que su cuerpo era arrastrado de nuevo al suelo.

Entonces un furgón policial blindado atravesó las puertas de la escuela y 150 agentes de policía, la mayoría de los cuales llevaba cascos de protección y portaba porras y escudos, entró en tropel en el edificio desguarnecido. Dos agentes se detuvieron a ocuparse de Covell: uno le golpeó en la cabeza con su bastón; el otro le dio de patadas varias veces en la boca, saltándole una docena de dientes. Covell se desmayó.

Hay varias razones de peso por las que no deberíamos olvidar lo que esa noche le sucedió en Génova a Covell, que tenía entonces 33 años. La primera es que lo suyo no fue más que el principio. Para la medianoche del 21 de julio de 2001, esos agentes de policía pululaban por los cuatro pisos del edificio Diaz Pertini, dispensando esa modalidad tan especial de disciplina a sus ocupantes y convirtiendo los improvisados dormitorios en lo que un agente describió posteriormente como “una auténtica carnicería”. Ellos y sus compañeros recluyeron a continuación ilegalmente a sus víctimas en un centro de detención que se convirtió en un lugar de tenebroso terror.

La segunda razón es que, siete años después, Covell y las demás víctimas todavía esperan justicia. El lunes 15 de julio de 2008 los policías, guardias y médicos penitenciarios fueron finalmente condenados por su participación en esos actos de violencia, aunque, según pudo saberse ayer mismo, ninguno de ellos llegará a pisar la cárcel. En Italia, los acusados no ingresan en prisión hasta que agotan el proceso de apelación; y en este caso, las condenas y sentencias quedarán anuladas al prescribir legalmente el próximo año.

Mientras tanto, los políticos responsables de la policía, los funcionarios de prisiones y médicos penitenciarios no han tenido en ningún momento que dar explicaciones. Las preguntas fundamentales en torno a las razones por las que aconteció siguen sin respuesta, y apuntan a una tercera razón, la más importante a la hora de recordar Génova. No se trata tan solo de una historia de policías desmandados sino de algo más desagradable e inquietante bajo la superficie.

El hecho de que esta historia pueda llegar a relatarse constituye el legado de siete años de dura labor, dirigida por un fiscal público tenaz y animoso, Emilio Zucca. Ayudado por Cowell, así como por su propio equipo, Zucca ha reunido cientos de declaraciones de testigos, analizando 5.000 horas de vídeo, además de miles de fotografías. Juntas las piezas, cuentan una historia irrefutable, que comenzó a desarrollarse mientras Cowell yacía sangrando en el suelo.

***

A un grupo de 10 amigos españoles situados en medio de la sala los despertaron de golpe y porrazo. Levantaron las manos en gesto de rendición, consiguiendo que se acercaran más policías a golpearles en la cabeza, dejándoles cortes, moratones y extremidades rotas, como fue el caso del brazo de una mujer de 65 años. En un extremo de la estancia, varios jóvenes escribían correos sentados ante los ordenadores. Entre ellos se encontraba Melanie Jonasch, estudiante de arqueología en Berlín, de 28 años, que se ocupaba como voluntaria de echar una mano en el edificio y ni siquiera había asistido a las manifestaciones.

Todavía es incapaz de recordar lo que sucedió. Pero muchos otros testigos han descrito el modo en que los policías se abalanzaron sobre ella, dándole de bastonazos en la cabeza con tal contundencia que perdió rápidamente el conocimiento. Al caer al suelo, los policías la rodearon en círculo, propinándole patadas y golpes a su cuerpo desmadejado, lanzando su cabeza contra un armario hasta dejarla finalmente en medio de un charco de sangre. Katherina Ottoway, que vio cómo esto ocurría, recuerda: "Toda ella temblaba. Tenía los ojos abiertos pero fuera de las órbitas. Pensé que se moría, que no podría sobreponerse a aquello".

Ninguno de los que estaban en el suelo salió ileso. Tal como dejó posteriormente escrito Zucca en el informe de la fiscalía: "En el espacio de pocos minutos, todos los que ocupaban la planta principal habían quedado reducidos a una completa indefensión, y el gemir de los heridos se mezclaba con el sonido de las llamadas a las ambulancias”. En su terror, algunas víctimas perdieron el control intestinal. A continuación, los 'agentes de la Ley' se dirigieron escaleras arriba. En el pasillo del primer piso se encontraron con un pequeño grupo entre el que estaba Gieser, que todavía sujetaba su cepillo de dientes: "Alguien sugirió que nos tirásemos al suelo para mostrar que no nos resistíamos. Es lo que yo hice. Llegó la policía y comenzó a golpearnos uno por uno. Yo me protegía la cabeza con las manos. "Tengo que sobrevivir", pensé. La gente gritaba, "Por favor, parad". Yo decía lo mismo... Me hizo pensar en una matanza de cerdos. Nos trataban como a animales, como a puercos".

Los agentes rompían las puertas de las habitaciones que comunicaban con los pasillos. En una de ellas hallaron a Dan McQuillan y Norman Blair, que habían volado desde Stansted [uno de los aeropuertos londinenses] para mostrar su apoyo a lo que, tal como dijo McQuillan, sería “una sociedad libre e igualitaria en la que la gente viviese en armonía unos con otros”. Los dos ingleses y un amigo suyo de Nueva Zelanda, Sam Buchanan, habían oído la incursión de la policía en la planta baja y trataron de esconderse con sus sacos debajo de las mesas de un rincón de un cuarto a obscuras. Entró una docena de agentes, los descubrieron al entrar luz y, si bien McQuillan se puso en pie levantando las manos mientras exclamaba “Tranquilos, tranquilos”, le golpearon hasta someterlo, causándole numerosos cortes y contusiones y rompiéndole la muñeca. Norman Blair recuerda que "se podía sentir su veneno y su odio”.

Gieser se encontraba fuera, en el pasillo: "A mi alrededor todo estaba cubierto de sangre, por todas partes”. Un policía gritó: '¡Basta!' y esa palabra nos pareció un rayo de esperanza. Entendí que significaba que ya era suficiente, pero no se detuvieron. Prosiguieron a placer. Al final, terminaron por parar, pero fue como quitarle un juguete a un chiquillo contra su voluntad”.

Para entonces ya había agentes de policía en las cuatro plantas del edificio dando patadas y golpes. Varias víctimas describen una especie de método dentro de la violencia empleada por el que cada agente apaleaba a cualquier persona con la que se encontrara, antes de pasar a la siguiente víctima dejando que su compañero siguiera con la paliza de la anterior. Parecía tener su importancia no dejar a nadie sin lastimar. Nicola Doherty, de 26 años, asistente social de Londres, de 26 años, describió posteriormente cómo su pareja, Richard Moth, se echo sobre ella en un intento de protegerla. “Podía oír uno tras otro los golpes que le asestaban. Los policías también se inclinaban sobre Rich a fin de alcanzar aquellas partes de mi cuerpo que quedaban al descubierto”. Intentó cubrirse la cabeza con el brazo y le rompieron la muñeca.

***

Con todo, hubo momentos en medio de toda esta implacable violencia en los que la policía prefirió la humillación: el agente con las piernas abiertas delante de una mujer herida y arrodillada que se agarraba la ingle impulsándola hacia el rostro de ella antes de pasar a hacer lo mismo con Daniel Albrecht, de rodillas delante de él; el policía que hizo una pausa en el apaleamiento para sacar un cuchillo y cortar el pelo de las víctimas, y entre ellas el de Nicola Doherty; los insultos constantes a voz en grito; el agente que preguntó a un grupo si se encontraba bien y que reaccionó propinando una paliza extra al que dijo que no.

Unos cuantos lograron escapar, al menos durante un rato. Karl Boro se abrió paso hasta el tejado, pero cometió luego el error de volver al edificio, donde acabó con contundentes hematomas en brazos y piernas, el cráneo fracturado y una hemorragia en la cavidad pectoral. Jaraslaw Engel, de Polonia, logró utilizar unos andamios de albañiles para salir de la escuela, pero unos conductores de la policía lo alcanzaron en la calle, golpeándole violentamente en la cabeza, dejándole tirado en el suelo mientras se quedaban fumando y su sangre corría por el asfalto.

Dos estudiantes alemanes estuvieron entre los últimos en ser atrapados: Lena Zuhlke, de 24 años, y su pareja, Niels Martensen. Se habían escondido en un armario de la limpieza en el piso superior. Oyeron acercarse a la policía, que golpeaba con los bastones las paredes de las escaleras. La puerta del armario se abrió, Martensen fue sacado a rastras y apaleado por una docena de policías que formaban un semicírculo a su alrededor. Zuhlke salió corriendo por el pasillo y se escondió en los aseos. Los agentes la vieron, la siguieron y la sacaron agarrándola por las trenzas de rasta.

En el pasillo se lanzaron sobre ellos como perros sobre una liebre. A ella le golpearon por toda la cabeza, mientras recibía en el suelo patadas de todos lados y notaba cómo se le hundía la caja torácica. La arrastraron contra la pared, donde un agente le propinó un rodillazo en la ingle mientras otros seguían fustigándola con sus porras. Resbaló por la pared y siguieron golpeándola en el suelo: "Daba la impresión de que disfrutaban; cuando aullé de dolor, eso pareció darles aún más placer”.

Los agentes encontraron un extintor y derramaron la espuma sobre las heridas de Martensen. Su pareja fue arrastrada del pelo y lanzada de cabeza por las escaleras. Finalmente, arrastraron a Zuhlke hasta la sala de la planta baja, en la que habían reunido a docenas de detenidos de todo el edificio en medio de un revoltijo de sangre y excrementos, y la echaron encima de otras dos personas. Viendo que no se movían, Zuhlke preguntó como sonámbula si estaban vivas. No contestaron, y ella se quedó allí tendida sobre la espalda, incapaz de mover el brazo izquierdo y hacer que dejaran de crisparse en contracciones el brazo derecho y las piernas, mientras le rezumaba sangre de las heridas de la cabeza. Pasó un grupo de agentes, se levantaron el pañuelo que ocultaba su identidad, se agacharon y le escupieron en la cara.

¿Por qué se comportarían los 'guardianes de la Ley' con ese desprecio por la misma? Tal vez la respuesta más sencilla es la que comenzó enseguida a corearse fuera de la escuela por parte de manifestantes solidarios, sabedores de que la policía la entendería: "Bastardi! Bastardi!" Pero estaba sucediendo otra cosa, algo que quedaría más claro en los días siguientes.

Covell y docenas de víctimas del ataque fueron trasladados al hospital San Martino, en el que los policías se paseaban arriba y abajo por los pasillos, mientras se daban con las porras en las palmas de las manos, ordenaban a los heridos que no se movieran ni mirasen por las ventanas, les dejaban las esposas puestas a muchos de ellos, a menudo con heridas que necesitaban atención, y les llevaban por toda la ciudad para reunirlos con otras docenas, procedentes de la escuela Diaz y de las manifestaciones callejeras, retenidos en el centro de detención del distrito urbano de Bolzaneto.

Las señales de algo más desagradable aparecieron primero de modo superficial. Algunos agentes tenían cantos fascistas como tono del teléfono móvil y hablaban de modo entusiasta de Chile y Pinochet. Ordenaron repetidamente a los cautivos que exclamaran “Viva il Duce”. Otras veces amenazaron con obligarles a cantar estribillos fascistas: "Un, due, tre. Viva Pinochet!"

Las 222 personas detenidas en Bolzaneto se vieron sometidas a un régimen descrito como tortura. A su llegada se les marcaron cruces con rotulador en ambas mejillas y a muchos se les obligó a pasar entre dos filas paralelas de policías, que les propinaban golpes y patadas. La mayoría fue concentrada en celdas grandes en las que se apiñaban hasta 30 personas. Ahí se les obligó a permanecer en pie con los brazos en alto y las piernas abiertas. Los que no conseguían mantenerse en esa postura recibían gritos, bofetadas y golpes.

Mohammed Tabach fue incapaz de sostenerse en esa posición tan tensa a causa de su pierna artificial, se derrumbó y fue recompensado con dos rociadas de un pulverizador de pimienta en la cara y luego una paliza especialmente salvaje. Norman Blair recordó posteriormente que un guardia le preguntó, estando en esa postura: “¿Quién es tu gobierno?”. La persona que estaba delante de mí había contestado “Polizei”, de modo que yo dije lo mismo. Tenía miedo de que me pegaran”.

Stefan Bauer se atrevió a responder: cuando un guardia que hablaba alemán le preguntó de dónde procedía, contestó que era de la Unión Europea y tenía derecho a ir donde quisiera. Le zarandearon, le golpearon rociándole en plena cara con el pulverizador de pimienta, le dejaron desnudo sometiéndole a una ducha fría y le devolvieron a la celda helada vestido sólo con un delgado camisón de hospital.

Tiritando sobre el frío suelo de mármol de las celdas, los detenidos apenas recibieron mantas. Los guardias los mantenían despiertos sin proporcionarles comida o apenas nada, y negándoles el derecho reconocido a hacer una llamada o ver a un abogado. Podían oír los llantos y gritos que salían de otras celdas.

A los hombres y mujeres que llevaban trenzas rasta les cortaron el pelo al cero. A Marco Bistacchia se lo llevaron a una oficina donde le desnudaron, le hicieron ponerse a cuatro patas, ladrar como un perro y gritar "Viva la polizia italiana!". Sollozaba tanto que era incapaz de obedecer. Un agente no identificado contó al diario italiano La Repubblica que había visto a compañeros suyos orinarse sobre los prisioneros y golpearlos por negarse a cantar Faccetta Nera, una canción fascista de la época de Mussolini.

Ester Percivati, una joven turca, recuerda a los guardias llamándole “puta” cuando se dirigía al baño, donde una agente femenina le metió la cabeza en la taza del váter, mientras un hombre exclamaba: “¡Bonito culo! ¿Te gustaría que le metiera la porra?”. Varias mujeres declararon que habían sido amenazadas con ser violadas anal y vaginalmente.

Hasta la enfermería tenía sus peligros. A Richard Moth, cubierto de cortes y morados tras intentar proteger a su pareja, le dieron puntos en la cabeza sin anestésico, “una experiencia sumamente dolorosa y perturbadora. Tuvieron que sujetarme”. El personal médico del centro de detención también se encontraba entre los condenados por abusos el lunes pasado.

Todos coinciden en que no se trataba de un intento de hacer hablar a los detenidos sino tan solo de un ejercicio para provocar terror, algo que funcionó. En declaraciones posteriores, los detenidos describieron su sensación de impotencia, de aislamiento del resto del mundo en un lugar en el que no había ni ley ni reglas. Ciertamente, la policía obligó a los detenidos a firmar declaraciones en las que renunciaban a sus derechos legales. Un hombre llamado David Larroquelle manifestó que se había negado y le rompieron tres costillas. Percivati también se negó y le estamparon la cara contra la pared de la oficina, rompiéndole las gafas y haciéndole sangrar por la nariz.

Al mundo exterior le llegaron varios relatos gravemente deformados de todo esto. Postrado en una cama del hospital de San Martino al día siguiente de su apaleamiento, Covell se encontró con que una mujer le sacudía el hombro, alguien que, por lo que entendió, venía de la embajada británica. Sólo cuando el hombre que le acompañaba comenzó a tomar fotografías se dio cuenta de que de que se trataba de una reportera del Daily Mail. La portada del día siguiente reproducía una información completamente falsa en la que se le describía como si hubiera ayudado a planear los disturbios.

Mientras golpeaban y maltrataban a conciudadanos suyos detenidos ilegalmente, los portavoces del entonces primer ministro británico, Tony Blair, declaraban que “la policía tenía una labor difícil de cumplir y es opinión del primer ministro que ha cumplido con ese trabajo".

La misma policía italiana alimentó a los medios con una abundante sarta de falsedades. Todavía estaban sacando en camilla cuerpos cubiertos de sangre del recinto de la Diaz Pertini y ya la policía informaba a los periodistas de que las ambulancias que hacían cola en la calle nada tenían que ver con el asalto y/o que las heridas evidentemente recientes eran antiguas, así como que el edificio había estado lleno de violentos extremistas que habían atacado a los policías.

Al día siguiente, agentes de rango superior celebraron una rueda de prensa en la que anunciaron que todos los presentes en el edificio serían acusados de resistencia violenta a la autoridad y desórdenes públicos.

En esa misma rueda de prensa, la policía desplegó un surtido de lo que calificó como armamento, en el que figuraban palancas, martillos y clavos de un almacén de construcción junto a la escuela; tubos de aluminio de armazones de mochilas, que presentaron como armas ofensivas; 17 cámaras; 13 pares de gafas de bucear; 10 cortaplumas y un bote de bronceador solar. También exhibieron dos cócteles Molotov que, según concluyó Zucca posteriormente, la policía había encontrado con antelación ese mismo día y que depositó en el edificio Diaz Pertini al finalizar su incursión.

Esta falta de honradez pública formaba parte de un empeño mayor por echar tierra sobre lo sucedido. La misma noche del asalto, un contingente de 59 policías entró en el edificio situado enfrente de la Diaz Pertini, en el que Covell y otras personas habían estado ocupándose del centro de medios independientes (Indymedia) y, lo que es crucial, que había funcionado como base de un grupo de abogados que había recogido pruebas sobre los ataques de la policía en anteriores manifestaciones. Los agentes entraron en la sala de los abogados, amenazaron a sus ocupantes, hicieron trizas los ordenadores y se quedaron con los discos duros. Se llevaron también todo lo que contuviera fotografías o grabaciones en vídeo.

Negándose los tribunales a procesar a todos los detenidos, la policía se hizo con una orden para deportarlos del país que les prohibía regresar en cinco años. De este modo, se eliminaba de la escena a los testigos.

Zucca ha tenido que abrirse paso tras años de negativas y cerrazón. En su informe oficial recogió que todos los agentes superiores implicados negaron haber tenido parte: “Ni un solo agente ha confesado haber desempeñado funciones de mando en ninguno de los aspectos de la operación”. Un agente superior que aparece en un vídeo grabado en la escena explicó que estaba fuera de servicio y se había acercado para comprobar tan solo que sus hombres no habían resultado heridos. Las declaraciones de la policía cambiaban y se contradecían, además de verse desmentidas por las pruebas de las víctimas y de numerosos vídeos: “ni uno solo de los 150 agentes que, según se dice, estuvieron presentes ha dado información precisa sobre ningún episodio en concreto”.

La justicia ha quedado en entredicho

Ningún político italiano ha sido llamado al orden, pese a los intensos indicios de que la policía actuó como si se le hubiera prometido impunidad. Un ministro visitó Bolzaneto mientras eran maltratados los detenidos y aparentemente no vio nada o, al menos, no vio nada que le hiciera pensar que debía pararlo. Otro ministro, Gianfranco Fini, antiguo secretario nacional del partido neofascista MSI y entonces vicepresidente del Gobierno, se encontraba –de acuerdo con las informaciones de los medios de la época-, en el cuartel general de la policía. Nunca se le ha exigido que explicase cuáles fueron las órdenes que impartió.

La mayoría de los varios cientos de 'servidores de la ley' implicados en los incidentes de la Diaz y Bolzaneto ha salido bien librada sin medidas disciplinarias ni acusaciones legales. No se ha suspendido a nadie; algunos incluso han sido ascendidos. Ninguno de los policías sometidos a juicio en el caso de Bolzaneto fue acusado de torturas: el derecho italiano ni siquiera reconoce ese delito. Algunos funcionarios de mayor rango que iban a ser acusados en principio por la incursión de la Diaz evitaron ser procesados gracias a que Zucca sencillamente no pudo demostrar que existiera una cadena de mando. Todavía hoy está en el aire el juicio de 28 policías, debido a que el actual primer ministro, Silvio Berlusconi, intenta promover una legislación que retrase todos los juicios concernientes a sucesos ocurridos con anterioridad a junio de 2002. Nadie ha sido acusado de la violencia ejercida contra Covell. Y tal como manifestó uno de los abogados de las víctimas, Massimo Pastore: "Nadie quiere oír lo que esta historia deja entrever”.

De fascismo es de lo que se trata: hay abundantes rumores de que la policía, los carabinieri y los funcionarios de prisiones pertenecían a grupos fascistas, pero carecemos de pruebas que apoyen esta afirmación. Pastore sostiene que con ello se pierde de vista algo más importante: "No es cuestión de unos cuantos fascistas borrachos. Lo que hay es una forma de actuar masiva entre la policía. Esta es la cultura del fascismo, que nadie dijera que no. Entraña en su centro lo que Zucca describió en su informe como "una situación en la que parece haberse suspendido toda norma legal".

***

Desde el 11/9, políticos que jamás se describirían a si mismos como fascistas han permitido las escuchas telefónicas y el control del correo electrónico a gran escala, la detención sin juicio, la tortura sistemática, el ahogamiento calculado de los detenidos, el arresto domiciliario sin límites y el asesinato selectivo de sospechosos, mientras el proceso de extradición se ha visto reemplazado por la “entrega extraordinaria”. No es el fascismo de los dictadores de bota alta que echan espuma por la boca, es el pragmatismo de políticos elegantemente vestidos. Pero el resultado parece muy semejante. Génova nos dice que cuando el Estado se siente amenazado, el imperio de la Ley queda en suspenso. En cualquier parte.

Sin Permiso. Extractado por La Haine

viernes, 29 de agosto de 2008

Vigilantes




El escolta de un concejal vasco ha sido detenido por la Ertzaintza por efectuar varios disparos en el exterior de la estación de tren de Abando, en Bilbao, tras un encontronazo verbal con el vigilante jurado de la propia estación. En el incidente han resultado heridos el propio vigilante y un viandante que pasaba por la zona.

El altercado comenzó poco después de las dos de la tarde en el interior de un restaurante Bocatta de la estación de Abando, donde, al parecer, los dos hombres discutieron. El tiroteo transcurrió fuera del local, aunque todavía se desconocen las causas de la pelea. Fuentes municipales han precisado que el guardia jurado ha recibido dos disparos, uno en el hombro y otro en la pierna, mientras que el viandante ha sido alcanzado en el brazo.

Tras ser atendidos en un primer momento en la estación de tren por técnicos de emergencias de Osakidetza, ambos heridos han sido evacuados al Hospital de Basurto. Se desconoce por el momento el alcance de sus lesiones.
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Torturas
Luis Goñi y Xabier Sagardoi denuncian haber sido "brutalmente torturados" por la Guardia Civil

Los jóvenes barañaindarras Luis Goñi y Xabier Sagardoi han denunciado haber sido "brutalmente torturados" durante los cinco días de incomunicación que han permanecido en manos de la Guardia Civil. El juez de la Audiencia Nacional española Fernando Grande-Marlaska ha ordenado hoy su ingreso en prisión provisional comunicada.



IRUÑEA-. Las agencias españolas, citando fuentes jurídicas, han señalado que Grande-Marlaska ha adoptado esa decisión a instancias del fiscal Miguel Ángel Carballo, imputando a los jóvenes un delito de "integración en organización terrorista", uno continuado de "estragos" y otro de "daños terroristas".

El juez les acusa de pertenecer a la organización juvenil Segi y participar en actos de "kale borroka".

Por su parte, Askatasuna ha informado de que los jóvenes han denunciado ante el juez haber sido "brutalmente torturados" durante los cinco días que han permanecido incomunicados en manos del instituto militar. Los familiares han podido estar por un corto plazo de tiempo con los arrestados, quienes les han informado del duro trato recibido.

Así, han denunciado haber sido sometidos a incesantes sesiones de golpes por todo el cuerpo y a permanecer todos los días con los ojos tapados. Asimismo, les han colocado la bolsa "muchas veces", los han amenazado con aplicarles los electrodos y los han amenazado con detener a sus familiares.

El médico de confianza no ha podido reunirse con ellos aún, aunque se les haya levantado ya la incomunicación.

Según había informado Askatasuna, Goñi y Sagardoi han sido trasladados a las dependencias de la Audiencia Nacional incomunicados poco antes de las 10.00 de la mañana, y han comparecido ante el juez sin la posibilidad de que un abogado de confianza les asistiera.

Las mismas fuentes han señalado que los dos han negado las acusaciones vertidas en su contra.

Denuncia de Askatasuna

Askatasuna ha denunciado, una vez más, las torturas sufridas por estos ciudadanos vascos y ha señalado que de esta manera "el Gobierno español ha dejado claro que está dispuesto a utilizar la violaciones de derechos más salvajes para obtener sus objetivos políticos".

"¿Cómo es posible que en un Estado que se autocalifica como demócrata indulte y homenajee a los torturadores?", ha denunciado. Así, han apuntado que estos casos "nos recuerdan los tiempos más oscuros del franquismo". "Las fuerzas de ocupación practican la tortura por decisión política de Zapatero y Rubalcaba", han criticado.

Por ello, han hecho un llamamiento a la ciudadanía para que tome "compromisos concretos" en contra de la tortura.



Detención

Luis Goñi y Xabier Sagardoi fueron detenidos en la madrugada del domingo en Barañain en una operación dirigida por el juez Fernando Grande-Marlaska y que las autoridades españolas enmarcaron dentro de un nuevo ataque contra la "kale borroka".

Durante estos días que han permanecido incomunicados bajo la custodia de la Guardia Civil, la preocupación entre familiares y allegados de los detenidos ha ido aumentando a medida que iba pasando el tiempo ya que desconocían el lugar donde estaban apresados y las condiciones en las que permanecían.

Sus familiares y miembros del movimiento pro amnistía han acudido esta semana a las oficinas del Defensor del Pueblo de Nafarroa, Javier Enériz, para exigirle que pusiera fin a la incomunicación, aunque éste se limitó a expresar que sus competencias no alcanzaban la posibilidad de intervenir en esas cuestiones.
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