Esperando al lado de la ventana
mis pies tapado por los cadáveres de los contrabandistas
de licores de Chicago
soy el último ganster, al fin seguro
esperando al lado de una ventana a prueba de balas.
Miro hacia la calle y reconozco a
los dos asesinos llegados de St. Louis.
Los he visto envejecer
...las armas oxidándose en sus manos artríticas.
Gasolina y otros poemas. Gregory Corso .