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jueves, 8 de abril de 2010

Los vigilantes




Dos de los robos en Jefatura se produjeron tras el cese del policía acusado

J. MARTÍN-ARROYO - Sevilla - 08/04/2010


Dos partidas de droga de un alijo de la Jefatura Superior de Policía de Sevilla se robaron después del cese de Lars Sepúlveda, el policía encarcelado como supuesto autor del robo. Así lo desveló ayer el jefe de la unidad policial de Asuntos Internos que dirige la investigación a la juez Ana Escribano. Esta circunstancia pone de relieve la escasa seguridad de los calabozos hasta junio de 2008, cuando trascendió el robo de 154 kilos de heroína y cocaína.

"Las hipótesis que se pueden barajar son: que contase con un colaborador dentro, que alguien efectuara la sustracción por su cuenta, pero también que Lars pudiera entrar en esa fecha con su coche a los calabozos, puesto que no tenía que pasar por Udyco y por tanto nadie tenía que sospechar", declaró el mando policial. Sepúlveda había sido expulsado de la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado (Udyco) en abril y dos partidas de la operación Oasis fueron sustraídas en distintos días de mayo y junio. El jefe policial dudó de que existiera un segundo juego de llaves del calabozo, pese a que varios policías han corroborado que toda la Jefatura tenía acceso a este segundo juego de llaves: "No hay certeza (...) se rumorea".
Enfrentamiento policial

La juez ha imputado al jefe de la Udyco y dos jefes de grupo por encubrimiento. Ayer el mando policial, que declaró como testigo, atacó a los acusados, pese a que reconoció que al comienzo de la investigación, prolongada durante 15 meses, mantenían una "relación fluida" y del informe patrimonial no se ha concluido ningún "enriquecimiento" de los tres mandos.

"Creo que T. ha pretendido dirigir su investigación y que quería que sólo se detuvieran a Lars y Lolo por el asunto Maleta y que no se hubiera sabido nada más, pues sabía que se habían robado otros alijos". El inspector jefe declaró que tras descubrir los perfiles de ADN de los jefes de grupo en la droga, "o habían participado en el robo o habían manipulado el interior de los paquetes antes de que se conociera el robo y lo habían ocultado".

El enfrentamiento entre la Udyco y Asuntos Internos ha sido muy crudo. Mientras, el jefe superior, Enrique Álvarez, respaldó a la Udyco al resaltar las 18 minutas sobre su trabajo con confidentes.
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sábado, 26 de diciembre de 2009

Los vigilantes



La fiscal pide cárcel para dos guardias civiles por torturas

Sus compañeros seguían a un agente por narcotráfico y grabaron la paliza

LYDIA GARRIDO - Valencia - 26/12/2009

Los guardias civiles Carlos Palomo y Antonio Cano torturaron a un inmigrante cubano, le humillaron y le amenazaron con hacerle "mear sangre" porque supuestamente robó una cartera en un centro comercial de Alboraia (Valencia), según el vigilante de seguridad del hipermercado. Así lo considera la fiscal del caso, quien en su escrito de acusación solicita para los dos agentes del instituto armado dos años de cárcel y diez de inhabilitación profesional. Para el vigilante de seguridad, al que considera cómplice de los hechos, nueve meses de prisión y siete de inhabilitación.

Las torturas se conocieron por la vigilancia a la que estaba sometido Carlos Palomo, destinado en Tavernes Blanques (Valencia), por su supuesta vinculación en una trama de narcotráfico y blanqueo de capitales, hechos por los que está en prisión provisional en Castellón. Otro guardia civil del mismo puesto declarará como testigo, pues a él le contaron lo ocurrido, pero no hizo nada.

El cabo Palomo, tras detener al inmigrante en el centro comercial, lo introdujo en un coche y "comenzó a golpearle con la porra al tiempo que le humillaba diciéndole que era una mujer o una maricona y le amedrentaba con darle una paliza que le haría mear sangre". Así relata la fiscal lo ocurrido el 26 de enero de 2008. Dice más. Cuenta que el otro guardia "le golpeaba y le decía que dejara de llorar o le pegaría una paliza, que si quería otra somanta, llamándole payaso y mentiroso de mierda e insistiéndole para que respondiera diciéndole que no mintiera o le meterían la porra por el culo y se la sacarían por la garganta". Incluso, según conversaciones grabadas a Palomo, uno de los guardias le llega a decir al inmigrante, mientras éste aúlla de dolor y se escuchan los golpes: "No te voy a cobrar el walky que hemos roto cuando te hemos roto las costillas".

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lunes, 9 de noviembre de 2009

Los vigilantes



Detenidos cuatro policías de Mijas por tráfico de drogas

Tienen entre 30 y 34 años - La Benemérita requisó un coche patrulla utilizado por los implicados






Dependencias de la Policía Local de Mijas, ayer, mientras los agentes de la Guardia Civil efectuaban la investigación. María Albarral
Málaga
M. ALBARRAL/ J. V. R. / M. G. MÁLAGA La operación contra el tráfico de drogas iniciada ayer en Mijas (Málaga) suma cinco detenidos, cuatro de ellos policías locales, aunque no se descartan nuevos arrestos por este caso en el que la Guardia Civil se ha incautado de 15 kilogramos de hachís en un coche patrulla de los agentes. Así, varios agentes de la Guardia Civil de paisano detuvieron sobre las 13.00 horas de ayer en el entorno del centro comercial Miramar, en Las Lagunas, a estos cuatro policías locales de Mijas de entre 30 y 34 años que estaban de servicio y se los llevaron esposados. Se les atribuye un presunto delito contra la salud pública (por tráfico de drogas), cohecho y revelación de secreto, según fuentes de la investigación.

A los agentes se les retiró el arma y se les detuvo estando de servicio, según indicaron fuentes de la propia Policía, la Guardia Civil y del Ayuntamiento de la localidad. Los agentes locales a última hora de la tarde de ayer permanecían detenidos en el cuartelillo de la Guardia Civil de la localidad. La Benemérita requisó un coche patrulla utilizado por estos agentes para analizarlo a fondo y realizaron diversos registros en las dependencias de la Policía Local.

El cabecilla de esta supuesta trama, conocido como ´Jackie´, se daba de baja de forma frecuente, y trabajaba además junto con otro de los agentes detenidos, F. C., de portero en el bar de copas ´Max Beach´ en Riviera del Sol, una urbanización de Mijas costa, una actividad al parecer incompatible con la de policía. Éstos formaban pareja policial, al igual que los otros dos detenidos. Los cuatro agentes pertenecían al mismo grupo, ya que la policía de esta localidad se divide en grupos bajo las órdenes de un oficial.

Fuentes de la investigación barajan la posibilidad de apurar el tiempo máximo de detención, 72 horas, antes de pasar a los detenidos a disposición judicial.

En el momento del arresto un ciudadano alertó al servicio 112 al pensar que los agentes eran víctimas de una agresión, ya que los guardias civiles iban vestidos de paisano.

El Ayuntamiento de la localidad emitió ayer un comunicado al respecto para reseñar que "el comportamiento aislado de algunos individuos no puede empañar la labor del resto del cuerpo", que sigue sirviendo a los ciudadanos con "honradez y eficacia". El Ayuntamiento de Mijas aseguró que seguirá colaborando al máximo con la investigación que ha llevado a la detención de cuatro policías locales, como primer interesado en que se aclaren cuanto antes todas las circunstancias. "Como no puede ser de otra manera, a la luz del pronunciamiento de la Justicia se aplicarían con total contundencia las medidas a que hubiese lugar", afirmó.
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viernes, 23 de octubre de 2009

Los vigilantes




La juez imputa a tres mandos policiales por el robo de droga en la Jefatura de Policía de Sevilla
El sumario revela que un agente dio el cambiazo a 170 paquetes de cocaína y heroína que salió de los calabozos entre 2006 y 2008

J MARTÍN ARROYO - Sevilla - 23/10/2009


La juez que investiga el robo de 154 kilos de heroína y cocaína en la Jefatura Superior de Policía de Sevilla ha imputado a tres mandos policiales por el delito de encubrimiento. Los tres agentes están declarando ante la magistrada Ana Escribano para aclarar las acusaciones en su contra sobre la investigación que leva a cabo la Brigada de Asuntos Internos y que se mantiene bajo secreto de sumario.


Tras 15 meses de investigación, el pasado septiembre fueron detenidos un policía de la UDYCO, su mujer y un hombre y su pareja, amigos de ambos, como presuntos autores del robo.

El sumario de la investigación revela que este policía dio el cambiazo a 170 paquetes de droga que salió de los calabozos de la Jefatura superior de Policía entre 2006 y 2008.
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sábado, 3 de octubre de 2009

Los vigilantes




Se arrestó a dos agentes de Almuñécar, dos de Nerja y al menos a seis personas más
Asuntos internos del cuerpo sorprendió el desembarco en una playa malagueña
mvcobo@ideal.es
En la operación se han realizado numerosos registros domiciliarios en Málaga y Granada
Dos agentes de la Guardia Civil de Almuñécar han sido detenidos en el marco de una operación contra el narcotráfico, en la que se arrestó a otros dos agentes de la localidad malagueña de Nerja y a un mínimo de seis personas más. La investigación la han llevado a cabo desde asuntos internos de la Benemérita, que venía siguiendo los pasos de los cuatro miembros del cuerpo desde hace tiempo.
Agentes desplazados desde Madrid a principios de semana lograron sorprender un desembarco de droga en una playa de Torrox, en Málaga, donde comenzaron las detenciones. Sin embargo, los cuatro agentes no fueron detenidos en ese momento, sino posteriormente.
En el marco de esta operación policial, que sigue abierta, se han producido también numerosos registros domiciliarios en puntos del litoral de las provincias de Málaga y Granada. Fuentes de la investigación señalaron que se esperan nuevas detenciones en las próximas horas.
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lunes, 21 de septiembre de 2009

Los vigilantes



Detenido un policía local por colaborar con una banda de narcotraficantes

La Policía Nacional arresta al agente en el curso de una operación que se salda con 11 detenidos y 1.500 kilos de hachís intervenidos · El funcionario, instructor de tiro, pertenece a la unidad de motoristas
Fernando Pérez Ávila
Sede de la Policía Local en la Isla de la Cartuja.



Un policía local de Sevilla permanece detenido en los calabozos de la Jefatura Superior de Policía, en la avenida de Blas Infante, por su presunta colaboración con una banda de narcotraficantes. Este agente municipal fue arrestado a las seis de la tarde del pasado miércoles en el curso de una operación antidroga que se ha saldado por el momento con la intervención de 1.500 kilos de hachís y con las detenciones de al menos 11 personas. A la hora de cierre de esta edición, los miembros de la la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional, que han realizado la operación, continuaba practicando registros en algunas viviendas y no se descarta que la cifra de detenidos se eleve en las próximas horas.

Los agentes antidroga de la Policía Nacional encontraron el hachís intervenido en un almacén de La Rinconada, donde el cabecilla reside y tiene un negocio dedicado a la venta de pollos. Los responsables de esta investigación llevan aproximadamente un año investigando a este presunto traficante y a su círculo de amistades y sus contactos, hasta que el miércoles decidieron realizar las detenciones y los registros.

Entre estas pruebas está la inspección de la taquilla personal del policía local en la Jefatura de este cuerpo en la Isla de la Cartuja. La Policía Nacional solicitó al Ayuntamiento de Sevilla permiso para poder acceder a la taquilla del agente. En el registro de estas dependencias se han encontrado varios boletines de denuncia, con los que la Policía sospecha que este agente podría haber prestado algún tipo de cobertura a los narcotraficantes. También apareció un arma no reglamentaria, que este agente municipal puede manejar legalmente por su condición de instructor de tiro. Además, la Udyco ha registrado la vivienda del policía, ubicada en el distrito Macarena.

En principio, según se desprende de los primeros avances de la investigación, la participación del policía local es secundaria y se podría haber limitado a colaborar con los traficantes facilitándoles cierta información y proporcionándoles cobertura con algunos documentos. Los primeros datos apuntan a que el policía no estuvo en contacto con la droga ni se dedicó a traficar con ella. El nombre del agente municipal habría aparecido en las escuchas telefónicas practicadas a los responsables de la organización y con otros detenidos, con los que sí podría haber mantenido un contacto frecuente.

Por el momento no ha trascendido mucho más debido a que la juez encargada del caso ha decretado el secreto sobre las actuaciones. Sí se sabe que la operación no tiene relación alguna con el caso de los 150 kilos de droga desaparecidos de la Jefatura Superior de Sevilla, que esta semana se ha esclarecido con el arresto del policía nacional en excedencia Lars Sepúlveda y otras tres personas más.

El policía local detenido pertenece a la unidad de Motoristas, especializado en la regulación del tráfico. Es, además, miembro de la sección de Armamento de este cuerpo y profesor de tiro en la Academia de la Policía. En su haber tiene numerosas condecoraciones y se trata de un agente muy conocido entre sus compañeros porque pertenece a una saga de policías locales encabezada por su padre. La mayoría de los agentes de este cuerpo consultados por este periódico expresaron ayer su sorpresa por la detención de un compañero al que definen como un policía intachable con una extensa hoja de servicios.
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lunes, 14 de septiembre de 2009

Los vigilantes



Tres detenidos por el robo de droga en la Jefatura de Sevilla

Uno de los arrestados es un ex agente de la Udyco de Sevilla actualmente en excedencia. Los otros dos individuos, vecinos de Coria del Río, fueron apresados en Islantilla.
efe, sevilla | Actualizado 12.09.2009 - 17:24



La policía ha detenido a tres personas, entre ellas un ex policía de la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado (Udyco) de Sevilla, por su presunta participación en el robo de más de cien kilos de cocaína y heroína del depósito de la Jefatura de Policía de Sevilla, descubierto el 5 de junio de 2008.

Según ha informado en un comunicado la dirección general de la Policía y la Guardia Civil, el ex policía L.S.M., de la escala básica, que estuvo destinado en la Udyco de Sevilla, está en excedencia tras haber abandonado el Cuerpo para dedicarse a la compraventa de barcos de recreo, y actualmente regenta, junto con un socio, un negocio de compraventa de motos y embarcaciones de recreo en Sevilla.

Los otros detenidos son M.A.N. y su compañera sentimental M.V.S.G., y lo han sido en su residencia de verano en Islantilla (Lepe -Huelva-), que fue adquirida por ambos en junio de 2008 por 240.000 euros, aunque su residencia habitual está en la localidad sevillana de Coria del Río. La pareja carece de actividad regular y el hombre se dedica a labores de intermediación en la compraventa de coches fuera del circuito oficial, según la nota.

La Unidad de Asuntos Internos de la Policía, coordinada por el titular del Juzgado de Instrucción número 19 de Sevilla, ha efectuado las tres detenciones de los dos hombres y la mujer, a los que se les acusa de haber participado activamente en el citado robo de droga y su posterior distribución y comercialización.

El juzgado de instrucción número 19 de Sevilla investiga desde junio de 2008 el robo de más de cien kilos de heroína y cocaína de los depósitos de la Jefatura Superior, en la avenida Blas Infante de Sevilla, a los que sólo tenían acceso los agentes de la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado.

Los ladrones sustituyeron la heroína y cocaína por polvo de similares características, en un robo que hasta el pasado mes de julio había motivado la puesta en libertad por orden judicial de siete presuntos traficantes que fueron detenidos con varios kilos de droga cada uno, pero los análisis posteriores mostraron que se trataba de harina y yeso.

El robo de la droga se descubrió por causalidad en junio de 2008 cuando un juzgado ordenó realizar el contra-análisis de un alijo, a petición de un abogado defensor, y la Policía descubrió que la droga había desaparecido o había sido sustituida.

El departamento de Asuntos Internos de la Policía se hizo cargo de la investigación del robo y las pesquisas se centraron en los propios agentes de la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado (Udyco), que son los encargados de custodiar los alijos en la Jefatura de Policía de Sevilla. La operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.
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lunes, 17 de agosto de 2009

Los vigilantes




Una familia uruguaya, arrestada por error, denuncia que los Mossos los maltrataron

* Les confundieron con los atracadores de una entidad bancaria.
* Cuando bajaron del coche los esposaron y les apuntaron con pistolas.
* El hijo cuenta que los agentes les dijeron que si no querían que este "error" se hubiese producido, "deberían haberse quedado en su país".


EFE / VÍDEO: ATLAS. 17.08.2009

Una familia uruguaya residente en Canet de Mar (Barcelona) ha denunciado a los Mossos d'Esquadra por lesiones y maltratos después de que el pasado 14 de agosto agentes de este cuerpo detuvieran al padre, a la madre y al hijo de la familia por error, al confundirles con los atracadores de una entidad bancaria.

Actuaron de una forma muy agresiva

Los tres miembros de la familia Echeveste se dirigían al hospital en coche cuando varias dotaciones de los Mossos les detuvieron en la carretera y les trasladaron a comisaría, donde comprobaron que la familia no tenía ninguna implicación en el robo a mano armada del que se les acusaba.

Según consta en la denuncia, que han hecho llegar al juzgado número 2 de Mataró, los agentes interceptaron el coche y obligaron a bajar del vehículo a sus tres ocupantes para, seguidamente, esposarlos y apuntarles con pistolas.

"Basura"

"Actuaron de una forma muy agresiva", ha denunciado la madre de la familia Echeveste, Mariela, quien ha subrayado el trato vejatorio que recibieron de los Mossos.

Su hijo de 20 años, Michael, ha explicado que los agentes reaccionaron de forma xenófoba hacia su familia, al llamarles "basura" y decirles que si no querían que este "error" se hubiese producido, "deberían haberse quedado en su país".

Según los Mossos, el trato "duro" que recibieron fue "proporcional" al delito que se les imputaba

Los Mossos d'Esquadra retuvieron a los tres miembros de esta familia en una comisaría de Mataró durante algunas horas hasta que, tras las comprobaciones pertinentes, les dejaron en libertad al corroborar que no tenían ninguna relación con el suceso.

Fuentes de los Mossos d'Esquadra han confirmado que el trato "duro" que recibieron los detenidos fue "proporcional" al delito que inicialmente se les imputaba.

El padre de familia, Eduardo, ha lamentado que los agentes no se disculparan tras constatar su error, mientras que los Mossos aseguran que pidieron disculpas en el mismo momento en el que se constató la equivocación.
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domingo, 26 de julio de 2009

Los vigilantes

REPORTAJE

Guardias civiles y policías al otro lado de la ley
Dos investigaciones abiertas en Barcelona confirman e1 efecto corruptor del crimen organizado
LUIS GÓMEZ / JESÚS DUVA - Madrid - 26/07/2009

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Crece en España la capacidad del crimen organizado para influir sobre jueces, políticos y policías. Dos casos en Barcelona imputan a numerosos delincuentes, guardias civiles, policías, mandos policiales, un ex ertzaina, un mosso d'esquadra, políticos, un periodista, funcionarios de Justicia, abogados y empresarios. Hace unos días ha sido conocida la presunta relación del jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara con un narcotraficante.

230 agentes en prisión
Impotencia ante la delincuencia de corte mafioso
La noticia en otros webs

webs en español
en otros idiomas
Los asuntos investigados giran sobre la prostitución y el narcotráfico

Crecen los casos de tráfico de influencias, según el Ministerio del Interior

Los informes del Ministerio del Interior vienen advirtiendo en los últimos años de la capacidad de las bandas criminales para penetrar en las capas más sensibles de la sociedad española. En concreto, esos informes alertan de un progresivo incremento de casos de tráfico de influencias que afectan a jueces, políticos y policías. El riesgo se ha hecho realidad.

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ha destapado ahora un entramado corrupto que supuestamente afecta al jefe de la Guardia Civil de Guadalajara, teniente coronel José Miguel Castañeda, acusado de presunta colaboración con el narcotráfico y blanqueo de capitales, denuncia falsa y cohecho.

Unos meses antes, una compleja investigación de la Fiscalía Anticorrupción en Cataluña permitió diseccionar dos casos enlazados entre sí que describen un panorama de corrupción generalizada que afecta a una variedad de funcionarios públicos y profesionales: además de los delincuentes profesionales, están imputados funcionarios de la Seguridad del Estado, funcionarios de juzgados, concejales, un reportero y, por supuesto, abogados y empresarios. Teniendo en cuenta que algunos de estos personajes están también presentes en otros sumarios, la sombra de la sospecha alcanza a algún diputado y algún político relacionado con mafiosos rusos.

Los analistas policiales coinciden en que se alcanza el último escalón (y el más peligroso) en el asentamiento de bandas criminales cuando éstas se encuentran en condiciones de penetrar las capas altas de la Administración: la judicatura, la policía y los partidos políticos, tres de los bastiones del Estado de derecho. Un repaso de las causas pendientes y sumarios bajo secreto revela que el número de incidencias que afectan a funcionarios de estos cuerpos ha crecido en los últimos tiempos. Y si algún caso puede servir de ejemplo, éste se ha dado en Barcelona.

Barcelona es el escenario de dos investigaciones que parecían llevar vidas separadas, pero cuya investigación ha ido determinando que tienen puntos en común. Uno de los casos tiene como eje central el tráfico de drogas; el otro, gira en torno a la prostitución en locales de lujo.

Caso número 1. Es un asunto complejo cuya investigación data de la madrugada del lunes 24 de enero del 2005 y que durmió el sueño de los justos en un juzgado durante más de dos años. Aquella noche de hace más de cuatro años, dos coches y una furgoneta entraron en el recinto cerrado del puerto de Barcelona. Sus 12 ocupantes se dirigieron a un bloque de dos contenedores. Tras forzar las cerraduras, encontraron lo que estaban buscando: un cargamento de gambas congeladas y... casi 1.200 kilos de cocaína como acompañamiento. La investigación de los pormenores de este robo se prolongó un año y medio. ¿Por qué? Por dos motivos: primero porque no se trataba de un asalto cualquiera: ese contenedor estaba vigilado por la Guardia Civil desde que la DEA (Agencia antidroga de EE UU) alertó de que había salido de Venezuela rumbo a Barcelona, donde llegó el 16 de diciembre de 2004. Las gambas y la cocaína llevaban en Barcelona 39 días a la espera de que alguien reclamara su traslado a Valencia, su destino final. Se trataba de averiguar así quién era su destinatario. El asalto frustró la investigación. Había un segundo motivo: en el robo de la cocaína estaban implicados cinco guardias civiles, un inspector jefe de policía y un mando de Policía Local, además de una banda de delincuentes.

El 6 de julio de 2006, la Guardia Civil llevó el caso al juzgado de Martorell. Durante un año, el sumario estuvo parado a pesar de que el material investigado era sorprendentemente bueno. Por ejemplo, existía una grabación en la que un interlocutor le exigía explicaciones a otro sobre un segundo robo en el contenedor del puerto (parece ser que algunos de los delincuentes volvieron una segunda vez) y, a la vista de que éste negaba cualquier implicación, el interlocutor le pegó un tiro en la pierna a uno de sus colaboradores. Los disparos, los gritos de dolor y la confesión de la víctima se escucharon en vivo y en directo a través del teléfono pinchado.

La Guardia Civil de la Zona de Cataluña decidió entrar en el asunto, a la vez que la Fiscalía Anticorrupción tomaba las riendas de la investigación. A partir de ese momento, las pesquisas adquirieron un nuevo impulso y desvelaron una compleja trama de amistad y complicidades entre una banda de delincuentes encabezada por Javier S. R, alias Trapero, y un grupo de guardias civiles dirigido por el agente Antonio S. M, apodado El Tete.

Los cacos, radicados en Barcelona desde 1990, se habían iniciado en el tráfico de coches robados. Más tarde ampliaron su negocio al narcotráfico. En un determinado momento, los guardias civiles con los que se relacionaban "pasaron a orientar a los delincuentes en su ilícito quehacer", conformándose así "una fructífera empresa criminal", según informes aportados al sumario.

Pero no sólo había una comunidad de intereses entre unos y otros, sino que cada vez parecía más claro que los jefes de esa organización eran los guardias civiles. Coches y drogas en el escenario. No era casual: algunos de estos guardias habían pasado desde la unidad de Tráfico hasta la encargada de la vigilancia en el puerto de Barcelona como consecuencia del despliegue de los Mossos d'Esquadra, cambiando así de negocio. Otros tenían su sede en el cuartel de Mollet del Vallés, donde se habían producido algunos hechos sospechosos. Estos guardias civiles se quedaban con la droga oculta en coches, que la cambiaban por harina, o bien sacaban partido del puerto de Barcelona, por donde circulan cada año más de cuatro millones de contenedores repletos de mercancías. Algunos miembros del grupo eran propietarios de una discoteca, usaban coches de alta gama o planeaban realizar inversiones en una urbanización de Vigo (Pontevedra). Otros podían enviar a sus hijos a estudiar a Inglaterra con la tranquilidad de que la factura la pagaba un tercero.

Entre medias, operaciones sospechosas, confidentes igualmente sospechosos y situaciones nunca aclaradas como la muerte del magistrado barcelonés Guillermo Castelló Guilabert, el 26 de octubre de 2005, en un extraño accidente de tráfico ocurrido en El Perelló (Tarragona). O las actividades de un periodista de El Mundo, Nando García, que presuntamente recibió dinero por difundir informaciones con el supuesto propósito de desacreditar al jefe de las investigaciones, el coronel Miguel Gómez Alarcón.

La práctica de nuevas investigaciones sirvió para imputar el pasado febrero al teniente coronel de la Guardia Civil Alfonso López Rubio y para dibujar un escenario tenebroso de amistades, negocios sucios y actividades no menos sucias: en su intento por eludir la investigación, algunos de los implicados llegaron a verter acusaciones sobre los jefes de la Guardia Civil que les investigaban, implicando en ello incluso a un general. El colofón de la historia es igualmente llamativo: la fianza de 12.000 euros impuesta al citado teniente coronel para eludir su ingreso en prisión fue pagada por el dueño de un club de alterne de Tarragona.

Caso número 2. Afecta sobre todo al Cuerpo Nacional de Policía. Este caso sería más sencillo si no fuera porque algunos personajes del caso número 1 aparecen en el caso número 2, señal de que la corrupción era más grave de lo que se supuso inicialmente. El caso, que estalló en octubre de 2007, tiene su epicentro en dos conocidos locales de prostitución de Castelldefels (Barcelona): el Riviera y el Saratoga. El primero, con un promedio de 200 mujeres, disfrutaba de protección policial: alguien avisaba con antelación de la llegada de una inspección a fin de que fueran retiradas las chicas menores de edad o que trabajaban sin papeles. El Saratoga (promedio de 100 chicas) también gozaba de amparo policial, pero su protector era un policía retirado.

En esas circunstancias, un tercer policía, José Javier M. P., conocido como Jordi, decide ocupar el puesto de su ex compañero, se ofrece a los dueños del local y pide su comisión (3.000 euros al mes). Como quiera que ese ofrecimiento lo hace bajo amenazas (o me contratas o te hago la vida imposible) y que el protector en ejercicio se entera y estaba muy lejos de dejar vacante su puesto, le tienden una trampa: le citan en un hotel de Barcelona con idea de grabar la entrevista y la entrega de un dinero. Y, además, lo denuncian a la Guardia Civil.

La cita se produce, pero algo sale mal cuando los guardias civiles se disponen a detenerle. Entonces se desata una persecución por las calles de Barcelona, que el denunciado aprovecha para arrojar a la vía pública los 4.000 euros que le acaban de dar, ante el estupor de los viandantes. A Jordi le tenían preparada alguna sorpresa más en forma de denuncias por ocultar pasaportes y objetos sospechosos, entre ellos un ordenador, en su taquilla. Ni qué decir tiene que Jordi estaba adscrito a la Brigada de Extranjería, la encargada del control de las mujeres que trabajaban en los clubes.

Pero había algo más que un mero conjunto de denuncias con Jordi como protagonista. Ese algo más es la existencia de una red de policías que protegían ambos locales, organización en la que tenían un papel dominante un comisario y un inspector jefe, además de un ex ertzaina. Ese algo más es la existencia de un despacho de abogados, en cuyo local social tenía su sede una asociación catalana de empresarios de clubes de alterne que hacía las veces de tapadera y que obligaba a los dueños de estos clubes a inscribirse como socios y a pagar su correspondiente cuota para asegurarles no sólo la protección jurídica, sino también la protección policial.

Los investigadores tienen conocimiento de pagos a los implicados, de invitaciones a viajes con sus mujeres e incluso del abono de una operación de cirugía estética para la hija de uno de los policías (6.000 euros). Aparecen en escena ex concejales del PP, trámites de licencias municipales a cambio de dinero, policías que se quedan con joyas tras un registro... Y para remate, algunos actores del caso número 1 figuran también en el caso número 2.

Las tácticas de la mafia italiana y sus grupos afines pasan por la compra de jueces, que a la postre son quienes tienen el poder de decisión sobre la libertad o el encarcelamiento de los delincuentes. Y, sin embargo, en España apenas aparecen jueces corrompidos. ¿Por qué? "Quizás porque el sistema funciona tal mal que no es necesario comprar jueces", según opina un destacado fiscal.

230 agentes en prisión
Algunas características de los casos investigados en Barcelona son similares a otros aún sin aclarar sucedidos en otras localidades de España. La diferencia está en que estos últimos están lejos de resolución. El secreto de sumario protege estas investigaciones, pero también puede ser la excusa para evitar explicar que se ha avanzado poco en su esclarecimiento.

Hay 100 kilos de cocaína y heroína que fueron sustraídos de la Jefatura Superior de Policía de Sevilla. Quienes se llevaron la droga la sustituyeron por talco. El robo se produjo el 5 de junio de 2008 y a pesar de algunas manifestaciones, entre ellas las del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunciando el final de las investigaciones, sigue sin aparecer la luz al final del túnel.

También cabe recordar otro caso similar ocurrido en 2006: el hurto de 20 kilos de cocaína en la Jefatura de Policía de Valencia por parte de dos agentes.

El número de agentes del orden que están en prisión -la mayoría por corrupción- se eleva a 230. Es una cifra pequeña si se tiene en cuenta que hay 170.000 funcionarios de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Pero aumenta año tras año con episodios tan llamativos como la reciente sentencia contra el inspector José Gómez, condenado a nueve años de cárcel por cobrar 600.000 euros de la mayor narcotraficante de Baleares, Francisca Cortés, La Paca.

Impotencia ante la delincuencia de corte mafioso
La Costa del Sol es escenario de una serie de episodios, todavía en proceso de investigación, donde se describen peligrosas relaciones entre delincuentes internacionales, mandos de las fuerzas de seguridad e incluso jueces, sin entrar a considerar la gran cantidad de políticos y concejales implicados en procesos donde, además de la simple corrupción urbanística, se desprenden otras derivaciones.

Este fenómeno con base en la delincuencia organizada ha motivado algunos movimientos institucionales. La Fiscalía Anticorrupción modificó su denominación en 2007 ampliando sus competencias al crimen organizado y a delitos tales como el blanqueo de capitales. Desde entonces, a petición del actual fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, esta institución pasó a denominarse Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada. En la memoria correspondiente al año 2008, la fiscalía advertía de su escasez de medios a la vista de un incremento del cien por cien en el número de casos investigados, producto de nuevas pesquisas relacionadas con la delincuencia organizada: dicha fiscalía tramitaba a finales de año 246 casos, cinco veces más que cuando fue creada en 1997.

De la citada memoria se desprendía un comentario preocupante: “El crimen organizado está especialmente presente en la contratación de obras públicas, donde, además de obtener beneficios patrimoniales, las redes de corrupción amplían sus contactos políticos”. No es una reflexión aislada. El presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes, lanzó un enigmático aviso durante su reciente toma de posesión: “Asistimos con impotencia a la aparición de un fenómeno criminal de primera magnitud: la delincuencia organizada trasnacional, con un poder extraordinario de corrupción y adaptabilidad a los distintos contextos sociales y políticos”.

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viernes, 17 de julio de 2009

Los vigilantes



por su presunta implicación en la operación para alijar 3,5 toneladas de hachís
El Juez decreta prisión para los dos guardias civiles implicados en una red de narcotráfico por cohecho
10.07.09 - 20:49 -
EUROPA PRESS |
ALMERIA

El juez que instruye las diligencias contra los dos guardias civiles detenidos por su presunta implicación en una red de narcotráfico de hachís desde el Magreb ha ordenado a primera hora de la tarde de hoy su ingreso en prisión tras tomarles declaración durante más de tres horas en dependencias del Juzgado de Instrucción número 4 de Roquetas de Mar (Almería).
El auto que dicta la prisión provisional para ambos agentes, adscritos al Servicio Marítimo y con una dilatada trayectoria en el Instituto Armado, considera que podrían haber incurrido con su actuación en presuntos delitos de cohecho, omisión de deber de perseguir delitos y contra la salud pública, según informaron a Europa Press fuentes judiciales.
El arresto de los dos guardias civiles, sobre los que se había abierto investigación hacia meses que llevó al registro por orden judicial de sus domicilios, se produjo el pasado miércoles después de una operación contra el narcotráfico de hachís desarrollada el día 4 y que se saldó con la detención de seis individuos, así como la aprehensión de 3,5 toneladas de hachís.
Las diligencias previas incoadas por el Juzgado de Instrucción número 2 de Vera y las abiertas por el juez encargado de la causa contra ambos efectivos del Servicio Marítimo permitió hallar indicios que apuntaban a su posible participación en la trama que también ha derivado en prisión provisional para Antonio F.D. y Francisco R.L., vecinos de Adra y Berja, respectivamente, así como a Abdelkarim Sbihi M., Karim Arim B. Rachid B. y Ousmane D.
Los dos guardias civiles, cuya identidad no ha trascendido, han pasado dos días en los calabozos de la Comandancia de Almería hasta que, a mediodía de hoy, eran trasladados a las dependencias judiciales de Roquetas de Mar donde han comenzado a prestar declaración pasadas las 13,30 horas y hasta poco antes de las 17,00 horas.
La operación que permitió abortar el alijo de 3.500 kilos de hachís en la desembocadura del Río Almanzora, en la comarca del Levante almeriense se activó en la madrugada del pasado día 4 al detectar el Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) la presencia de una lancha neumática que navegaba rumbo al litoral de levante provincial.
Una vez la embarcación, de 14 metros de eslora y dotada de tres motores de 250 caballos de vapor, tocó tierra en la desembocadura del Río Almanzora, los agentes observaron como varios individuos desembarcaban y comenzaban a trasladar los 107 fardos de arpillera desde la orilla a dos furgonetas estacionadas en las inmediaciones de la playa.
Las patrullas de tierra implicadas durante el dispositivo lograban minutos después de abortar el alijo y arrestaban a los participantes como presuntos autores de un delito contra la salud pública en cantidad de notoria importancia.
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Los vigilantes




Imputan al jefe de la Guardia Civil de Guadalajara por blanqueo de dinero
Juan Miguel Castañeda, jefe de la Guardia Civil en Guadalajara. | Guadalajara Dos Mil


Raúl Conde | Agencias | Madrid
Actualizado viernes 17/07/2009 12:53 horas

El jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara, el teniente coronel Juan Miguel Castañeda, está imputado por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska de varios delitos relacionados con una red de blanqueo de dinero y narcotráfico.

El jefe de la comandancia fue citado a declarar el pasado miércoles ante el juez en relación con la 'operación Dorado', en la que está implicado el histórico contrabandista gallego Marcial Dorado, confirmaron fuentes de la Audiencia Nacional.

El juez Grande-Marlaska imputa al teniente coronel por los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, denuncia falsa, infidelidad en la custodia de documentos y cohecho. Tras prestar declaración en la Audiencia Nacional, el jefe de la comandancia de Guadalajara quedó en libertad. Tanto ayer como hoy ha acudido a su puesto de trabajo con normalidad.

Según informó La Voz de Galicia el pasado miércoles, Castañeda estaría implicado en una supuesta campaña contra el juez José Antonio Vázquez Taín, vinculada a la lucha de este magistrado contra las organizaciones de narcos gallegos.

Además de Juan Miguel Castañeda han quedado imputados un conocido narcotraficante de Arosa llamado Marcial Dorado; José Manuel Sánchez Zabala, ex guardia civil; y Eugenio Fontenla, funcionario del Servicio de vigilancia Aduanera destinado en Vigo.

En concreto, Marlaska decretó el pasado 2 de abril el ingreso en prisión de Dorado, su hija y un tercer cabecilla de la red llamado Eduardo M. Tras tomarles declaración, el juez les acusó de los delitos de blanqueo de capitales procedentes del tráfico de drogas y contra la hacienda pública.

La operación se inició el pasado 30 de marzo y finalizó hoy con la detención de un total de diez personas, entre ellas el citado 'narco'. Según el auto dictado en esa fecha por el magistrado, las empresas controladas por el narcotraficante gallego Marcial Dorado Baúlde construyeron diversas embarcaciones "de forma clandestina" para su utilización en operaciones de tráfico de droga.

El juez cree que desde la década de los 90 Marcial Dorado constituyó "una importante red de sociedades", algunas de ellas en paraísos fiscales, y todas ellas con cuentas abiertas en Suiza. En España destaca la empresa considerada "buque insignia" del narcotraficante arousano, Programallo S.A., a través de la cual, "con el fin de aflorar las ganancias ilícitas, "se adquieren diversos bienes inmuebles". En concreto, entre junio de 1998 y el mismo mes de 2003, se constatan ocho préstamos a favor de Programallo por una cantidad aproximada de 21 millones de euros.

El origen del "complot" contra el juez Vázquez Taín sería la intervención de 6.000 kilos de cocaína en el "South Sea". La trama incluiría el uso de la UCO (la Unidad Central Operativa de la Benemérita), utilizada presuntamente para presentar denuncias hacia la Fiscalía Anticorrupción amañadas. El auto judicial mantiene que Castañeda y el resto de altos cargos habría cobrado por facilitar documentos oficiales originales utilizados para estos fines.

El jefe de la guardia Civil en Guadalajara era entonces agregado en la embajada de españa en Rabat, la capital de Marruecos, país en el que estuvo ocho años, hasta su incorporación en 2006 a su destino en Guadalajara; a lo largo de su carrera profesional también estuvo adscrito al servicio de seguridad de la Casa del Rey.

Hasta el momento, el teniente Castañeda no ha presentado la renuncia a su puesto. Tampoco ha sido cesado ni inhabilitado cautelarmente. Castañeda, a través de la Oficina de Comunicación de la Guardia Civil, ha rechazado hacer declaraciones.
La AUGC pide su cese

Sin embargo, ya hay voces que se han levantado contra la posición en la que ha quedado el jefe de la Comandancia de Guadalajara. El secretario de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) en Guadalajara, José Moreno, ha pedido la destitución "fulminante" de Castañeda. Moreno ha denunciado públicamente que siga al frente de la Comandancia de Guadalajara, pero, si se tratara de guardias civiles de la escala básica se les suspendería casi de manera inmediata.

En este sentido ha criticado la distinta vara de medir que se aplica con los altos cargos y con los guardias civiles rasos. "Aquí no se toma ningún tipo de medidas cuando quienes cometen los supuestos delitos son altos cargos y cuando son guardias civiles de la escala básica se aplican medidas rápidas y drásticas" ha dicho. Para Moreno, es evidente que "la dirección general de la Guardia Civil se está llenando de gloria, pues a pesar de que Castañeda está imputado por cinco delitos, increíblemente, al día de hoy sigue en el cargo cuando ya tenía que estar cesado".

En este sentido, el secretario de Organización de la junta directiva Nacional de la AUGC, el guadalajareño José Antonio Agudo, considera también "increíble" que no se le haya cesado todavía. "Cuando un juez imputa cinco delitos a alguien lo hace porque ve fuertes y serios indicios" de ello, ha agregado.

Además, ha lamentado que desde la Comandancia se haya dado orden de que de colocar "una cortina de silencio" ante un hecho tan grave cuando lo que tienen que hacer es "destituirle de forma fulminante". Castañeda ya tenía que haber sido cesado el pasado año cuando Agudo y otros veintitrés guardias civiles le denunciaron "al sentirnos ofendidos y perjudicados" por "insultos" y "ya entonces pedimos que le cesaran", ha dicho.

Agudo se refiere a la denuncia que formularon en 2008 ya varios agentes de la Guardia Civil de Guadalajara, pertenecientes al subsector de Tráfico de la provincia, por "insultos y trato vejatorio" al sentirse "insultados" por este mando. La denuncia fue archivada por la juez.
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lunes, 6 de julio de 2009

Los vigilantes



Detenidos dos mandos de la Guardia Civil por un alijo de 815 'kilos' de cocaína
La droga llegó al puerto pontevedrés de Marín, cuya vigilancia estaba encomendada a uno de los agentes

JESÚS DUVA - Madrid - 06/07/2009



La policía ha detenido a un abogado de Vigo y a tres guardias civiles por su presunta implicación en una red de narcotraficantes a los que les ha sido decomisado un alijo de más de 800 kilos de cocaína llegados a Galicia ocultos en un cargamentos de gambas congeladas, según han informado hoy fuentes policiales. Uno de los agentes arrestados es un subteniente en la reserva y otro es el jefe del destacamento del puerto de Marín (Pontevedra).


Las investigaciones se iniciaron a mediados de junio del año pasado, cuando el Grupo de Respuesta Especial al Crimen Organizado (GRECO) y compañeros de la Jefatura Superior de Policía de Galicia tuvieron noticias de que se preparaba la introducción de una carga de cocaína procedente de Ecuador a través de los puertos de Vigo y Marín. La red encargada del desembarco estaba dirigida supuestamente por el abogado César P., que aseguraba a los narcos que él tenía capacidad para meter droga por estos puntos sin ningún contratiempo.

A principios del presente año, el letrado contactó con un narcotraficante que marchó a Ecuador en abril pasado para preparar el envío de la mercancía. Ésta finalmente arribó al puerto de Marín hace una semana en un barco procedente de Cartagena (Colombia). El contenedor fue trasladado posteriormente desde el puerto hasta el polígono industrial Pocomaco de A Coruña, donde fue inspeccionado por la policía. Al hacerlo, esta descubrió 815 paquetes de un kilo de cocaína cada uno, ocultos entre un cargamento de gambas congeladas. Al mismo tiempo, han sido detenidas ocho personas, entre ellas el sargento primero responsable del puerto de Marín, a la vez que se ha iniciado una investigación patrimonial de los sospechosos.

La Comisaría General de Políicia Judicial española ha contado con la colaboración de las unidades de la DEA norteamericana (agencia antinarcóticos) con base en Madrid, Chile y Panamá.
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jueves, 4 de junio de 2009

Los vigilantes





Detenido un guardia civil en Melilla embarcando con 128 kilos de hachís

Europa Press | Melilla

Un agente en activo de la Guardia Civil con destino en Melilla ha sido detenido cuando intentaba embarcar en el ferry de Almería con un coche en el que llevaba ocultos 128 kilos de polen de hachís, según informó hoy un portavoz de la 2006 Comandancia.

Sus propios compañeros de la Benemérita, en concreto miembros de la Sección Fiscal del Muelle y del Servicio Cinológico, descubrieron al efectivo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el puerto de la ciudad, con ocasión de los registros que se realizan a los vehículos y su carga, previos a los embarques de los buques correos que enlazan Melilla con la Península.

Los agentes detectaron cierta irregularidad en la zona de los asientos delanteros, lo que motivó un registro minucioso, que dio como resultado la localización de un doble fondo bajo los mismos, "hermético y muy bien construido". Por tanto, procedieron a su rotura y en el interior hallaron multitud de paquetes con droga tras los paneles de las puertas traseras.

Una vez efectuado su cotejo y pesaje, la sustancia estupefaciente arrojó la cantidad aproximada de 128 kilogramos de 'polen hachís', muy apreciado por contener alta concentración del principio activo de la droga al obtenerse de su primera tamización, distribuidos en 584 pastillas de diferentes formas y tamaño.

El único ocupante del vehículo y propietario de la furgoneta era el guardia civil perteneciente a la Comandancia de Melilla en situación de activo, si bien, como precisó el portavoz de la 2006 Comandancia, "desde hace algún tiempo no presta servicios".,

El detenido pasará hoy a disposición judicial como presunto autor de un delito contra la salud pública en unión de la droga intervenida y el vehículo donde se transportaba oculta.
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miércoles, 27 de mayo de 2009

Los vigilantes



Un policía con una crisis de ansiedad exhibe su pistola en el Metro de Madrid
Varios vagones del Metro han sido desalojados en la estación de Núñez de Balboa.

EUROPA PRESS - Madrid - 27/05/2009 17:46

Varios vagones del Metro han sido desalojado esta tarde en la estación de Núñez de Balboa ante la presencia de un policía nacional vestido de paisano, con problemas psicológicos, que portaba el arma del fuego en el pecho, según informó hoy 0un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía.

El extraño suceso tuvo lugar minutos antes de las 14.45 horas.

Ante la atónita mirada de los usuarios, un hombre descubrió una pistola, supuestamente su arma reglamentaria, y la apoyó en su pecho, aunque sin llegar a intimidar a ningún viajero. Casualmente, en el mismo vagón se encontraba una agente de la Policía Nacional, que avisó inmediatamente al conductor del vagón y al 091.
La Policía ha explicado a Público.es que un agente ha identificado al hombre como un "compañero" de la Policía Nacional

El conductor paró el tren en la estación de Núñez de Balboa y los empleados de seguridad del suburbano desalojaron los convoyes y los andenes por motivos de seguridad, indicaron fuentes del Metro de Madrid. Al lugar acudieron rápidamente agentes del distrito de Salamanca, que redujeron y desarmaron al hombre.

La Policía ha explicado a Público.es que, una vez fuera del vagón un agente ha identificado al hombre como un "compañero" de la Policía Nacional. Los agenets han señalado que debía padecer algún tipo de trastorno psicológico y una crisis nerviosa, ya que el hombre no alcanzó ni a identificarse. Por ello, fue trasladado al hospital de La Princesa de Madrid, donde está siendo tratado.
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martes, 26 de mayo de 2009

Los vigilantes




Redada en Móstoles: "Fue una masacre, la Policía pegaba golpes sin mediar palabra"

* Una acción policial en busca de drogas en un bar acabó el viernes, según los clientes, en "abusos y humillaciones".


S. GOZALO. 26.05.2009

María (el nombre es supuesto por miedo a represalias) nunca sospechó que el concierto de un amigo en la sala Chilloutteteria de Móstoles se convertiría en la peor experiencia de su vida debido a la intervención de la Policía Nacional.
Algunos clientes fueron detenidos por "atentado a la autoridad"

Una redada "desproporcionada y brutal" en busca de drogas terminó el pasado viernes con algunos clientes (había casi cien personas) agredidos, lesionados, humillados y detenidos por "atentado a la autoridad", según confirmó este lunes la Jefatura Superior.

La pesadilla de María y sus amigos comenzó al filo de las dos de la mañana, cuando un grupo de "antidisturbios, Policía de incógnito y Policía Local" (hasta 30 agentes) irrumpió en el local "solicitando a gritos y con empujones la documentación", explican los afectados en una carta remitida a 20 minutos.

Sobre lo que pasó después no dudan en calificarlo de "masacre" y dicen que los agentes los trataron como a "delincuentes".

Puñetazo en la nariz

"Yo ya tenía el DNI preparado para enseñárselo cuando sin mediar palabra me pegaron un puñetazo en la nariz", relata Silvio, quien a pesar del miedo ha querido poner cara a esta denuncia para"que no les pase a otros".

Seis agentes se me tiraron encima y me redujeron en el suelo entre golpes, e insultos racistas

Según dice, cuando reaccionó e intentó hacer frente a la agresión "seis agentes se me tiraron encima y me redujeron en el suelo entre golpes, e insultos racistas" (parte de los clientes del local, de hip-hop, son de raza negra).

Pero sus problemas no terminaron ahí. El joven fue también cacheado y detenido, acusado de atentar contra la autoridad. Antes pasó por el hospital donde su parte de lesiones acredita "fractura dental y nasal" como consecuencia de la actuación de los policías. Tras varias horas en la Comisaría, donde tuvo que prestar declaración, quedó en libertad a la espera de que se celebre el juicio.

A los golpes que sufrió Silvio se suman los de otro cliente (a quien la Policía también detuvo) y que ha tenido que ser intervenido en el hospital por una fractura de mandíbula.

Cacheo "humillante"

No fueron los únicos. Las chicas que había en el local, entre ellas María, fueron conducidas a los baños donde se las sometió a un cacheo "humillante" entre "sangre, cristales rotos, orines y con los pantalones y la ropa interior bajada".
Jefatura asegura no haber recibido aún ninguna denuncia

Desde la Jefatura Superior de Policía aclaran que fue una "operación policial planificada" al tratarse de un "punto negro" de consumo de drogas. No en vano, esa noche se detuvo también al propietario del local y a un camarero "por tráfico" y hubo 18 actas por consumo de estupefacientes.

Sobre las acusaciones de "abuso de autoridad", Jefatura asegura no haber recibido aún ninguna denuncia. Y es cierto, ya que los agredidos afirman también "las trabas" que la comisaría de Móstoles está poniendo para cursarla, por lo que barajan acudir "al juzgado".

Por su parte, el Ayuntamiento de Móstoles asegura que sus agentes locales eran de apoyo, "estaban fuera" y sólo levantaron varias "actas por ruido".
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lunes, 11 de mayo de 2009

Los vigilantes





Testimonios de las agresiones policiales el 1º de Mayo en Zaragoza
x Plataforma Zaragoza Antifascista :: Testimonios de las jóvenes agredidas y detenidas en Zaragoza, tras el acto de repulsa a la presencia del partido neonazi Alianza Nacional.

Carta de una de las detenidas (de 16 años):

Detenida, amenazada y agredida junto con su hermana de17 años, también agredida y su novio de 22 años, detenido, amenazado y agredido, en la Plaza del Portillo por la Policía Nacional el 1º de Mayo.

Hola tengo 16 años, el pasado 1º de Mayo tras haber acabado la manifestación del mismo, con mi hermana de 17 años y mi novio de 22, mientras esperábamos el autobús en plaza del Portillo para volver a casa, fui agredida por varios policías, concretamente con varios puñetazos, uno en la mandíbula cuya consecuencia fue la caída al suelo abriéndome pequeñas heridas en la parte izquierda de la cabeza. Uno de los policías que nos agredió me retorció ambos brazos tirándome al suelo y me esposó. En ese momento sufrí un ataque de ansiedad mientras otros policías presionaban con sus botas pisándome la espalda contra el suelo dañándome las cervicales, impidiendo relajarme para poder calmar el ataque de ansiedad. El mismo policía que me dio el puñetazo en la mandíbula, tras ponerme en pié, me amenazó diciéndome en voz baja: "Acuérdate de mi cara, niñata, porque cuando nos volvamos a ver te voy a reventar". Asustada grite tres veces "me está diciendo que cuando me vea me a reventar" por lo cual mis compañeros y los demás policías son testigos de las amenazas, a lo que el mismo policía contestó gritándome: "Si no callas esa bocaza me encargaré yo mismo de hacerlo, pero para siempre". Tras oír esto me callé y me quedé mirándole con la cabeza apoyada en la pared tratando de relajarme, a lo que el agente me preguntó: “¿qué pasa qué te gusto? ¡Puta!" y otro policía me apartó bruscamente la cara diciendo: "mira hacia oto lado anda". El ataque de ansiedad aumentaba y los policías no paraban de gritarme.

Me llevaron a comisaría esposada, y tras leerme mis derechos les pedí recibir asistencia médica. Media hora más tarde me llevaron al Hospital Provincial y al llegar allí, se encontraban varios de los agentes que me habían agredido, con lo cual deduzco que antes de reconocerme el médico, los policías ya le habían dicho lo que debía figurar en el parte de daños para que ellos fueran exculpados. Deduzco esto ya que al recogerme mi madre en comisaría y trasladarme al otro centro médico, se me realizó, en este último, un parte de daños en condiciones, casualmente en el primero que se me realizó, en el Hospital Provincial, no reflejaba ningún daño causado por la policía y en el segundo que se me realizó si que reflejaba varios daños visibles. Por otro lado mi hermana también fue agredida por otro de los agentes, en consecuencia tubo que acudir al hospital con una fuerte contusión en la cabeza, aunque ella no fue detenida.

Carta del padre de una de las detenidas:

Cuando ayer finalizó la manifestación convocada legalmente por uno de los sindicatos de trabajadores, un grupo de jóvenes, entre ellos mis hijas de 16 y 17 años, que participaron en la misma, se encontraban en la parada del autobús urbano para volver a casa a comer cuando fueron agredidos brutalmente por policías antidisturbios que estaban vigilando algunas calles de Zaragoza. Alguno de estos policías les solicitó el DNI, y los jóvenes, con el documento en la mano les contaron lo que tenían previsto hacer, pero cuando este policía les decía que muy bien, que subieran al autobús que se aproximaba, un compañero antidisturbios se abalanzó sobre ellos y empezó a pegarles a todos: primero a una de mis hijas con la porra en la cabeza y después a la otra con un puñetazo en la mandíbula que la lanzó contra la pared y la dejó aturdida; posteriormente le apretó el cuello impidiéndole respirar para, finalmente tirarla al suelo pisando en la espalda a la niña de 16 años con su bota antidisturbios y toda la rabia del mundo; le retorció los brazos y la esposó sin parar de insultarla, amenazarla y darle puntapiés. Mi hija, dentro de su aturdimiento y dificultad para respirar no sabía cuántos le pegaban aunque creyó entender que algunos policías intentaban apartar de ella al violento agresor. Detuvieron a mi hija durante varias horas y está pendiente de juicio. No sabe por qué, yo tampoco. En un estado de derecho donde la violencia y el abuso de autoridad no tienen cabida, ni excusa, ni justificación, ¿de qué pueden acusar a unos jóvenes que están aprendiendo a vivir en democracia? ¿qué hacemos con el agresor?, ¿qué contesto a una hija educada con valores democráticos cuando me cuenta el miedo que tiene a que le vuelvan a pegar los funcionarios que deben velar por el cumplimiento de las leyes de forma serena, pacífica y sobre todo, democrática?.

Carta de Nuria Mata García y Estefanía García Soriano. Detenidas, amenazadas y agredidas el 1º de Mayo por la Policía Nacional:

Serían las 10:30h de la mañana y nos dirigíamos hacia Conde Aranda. Salíamos de la plaza Salamero y en la esquina de Cesar Augusto estaban los antidisturbios. Al pasar por delante de ellos nos pidieron la documentación, se la entregamos los cuatro que íbamos y uno de los policías empezó a provocarnos. A Víctor, uno de mis compañeros, le quitó el cigarro de liar que llevaba en la boca, diciéndole que no fumase delante de él. Este policía la tomó con Víctor diciéndole que si tenía intención de seguir andando hacia Conde Aranda lo detendría, empujándole continuamente. Al final sacando la porra, el mismo policía, nos dijo que o nos íbamos o nos iba a desalojar violentamente en un acto fascista de esos que hablamos nosotros (literamente). Víctor pedía su DNI para marcharse, entonces el policía lo agarró y lo empujó desplazándolo unos dos metros. Fue entonces cuando nosotras, Nuria y yo (Fani), le dijimos al policía que su comportamiento no era normal y que no hacía falta tanta agresividad. En ese momento se volvió hacia nosotras y se encaró con Nuria, yo (Fani) le dije que se calmase y también me empujó. Los otros dos compañeros también le dijeron que se tranquilizara y el policía nos dijo que nos fuésemos pero sin darnos los DNI. Yo (Fani) me acerqué a por mi DNI y el policía me dio un bofetón y me tiró al suelo, cuando trataba de levantarme me dio un rodillazo en la cara y me volví a caer al suelo. Nuria se puso nerviosa y grito que pararan, ella se quería acercar a mi para ayudarme pero otro policía no le dejaba y la agarró, fue cuando el policía que me había pegado a mi (Fani) se acercó a Nuria y le pegó con la porra. Nuria se encogió para defender su cuerpo mientras se caía hacia atrás. Antes de esposarme el policiía me agarró del cuello y yo le decía que me estaba apretando mucho y que me estaba ahogando. Después fuimos las dos esposadas y reducidas en el suelo. Una vez esposadas, el policía que le había agredido, se acercó a Nuria y le susurró al oído: “Espérate que en comisaría te voy a matar”. A mi (Fani) me empezó a llamar “puta”. En ningún momento nos dejaban estar juntas, nos separaban constantemente. Posteriormente nos trasladaron a comisaría y pasamos la noche en los calabozos. Fuimos puestas en libertad a las 15h del día siguiente, sábado 2 de Mayo, después de haber declarado ante el juez.

Carta Anónima. Amenazado e intimidado por la Policía el 1º de Mayo:

Yo me encontraba con mi compañero, los dos en bici por las calles de El Gancho, cuando nos paramos para hablar con un grupete que acababa de ser identificado por la policía. Según nos dijeron era la quinta vez de la mañana que lo hacían, en ese momento apareció un furgón de antidisturbios bastante rápido hacia nosotros del que se bajaron numerosos policías con porra en mano corriendo hacia donde nos encontrábamos. A mi compañero lo tiraron de la bici entre dos, al ver esto yo salí de allí y escuche perfectamente en varias ocasiones "HIJO DE PUTA, GUARRO NO CORRAS NO QUE TE VAMOS A DAR IGUAL".

Los dos policías que me habían gritado, con la rabia de no haberme cogido, fueron a donde estaba mi compañero, le hicieron levantar los brazos y le pegaron una patada por la espalda, a continuación le desincharon las dos ruedas de la bici y le dijeron que a mi ya me cogerían que tenían toda la mañana para hacerlo y que me iban a reventar.

Una hora y pico más tarde me encontraba en la manifestación de la CGT, cuando a su paso por el Coso dos policías me cogieron por la espalda se rieron diciendo “mira el de la bici”, me pisaron, según ellos para que no me escapase, y me identificaron. Una compañera se intentó acercar pero le dijeron que no podía estar ahí, la empujaron y la invitaron a marcharse. Después me dijeron que ya me llegaría la sanción. Cuando les pregunte que de que me iban a acusar y les dije que quería una copia, me dijeron (entre risas) que lo mejor que podía hacer era irme de ahí ya y callarme.
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viernes, 8 de mayo de 2009

Los vigilantes




Detienen a dos guardias civiles en una operación contra el tráfico de drogas

* Una operación contra el narcotráfico se salda con once detenidos.
* Dos de ellos son guardias civiles del puesto de Barbate (Cádiz).
* Hay arrestados en Cádiz, Málaga, Sevilla y Ceuta.

EUROPA PRESS. 08.05.2009 - 11:32h
La Guardia Civil y la Policía Nacional han detenido a un total de once personas, dos de ellas agentes del Instituto Armado, en una operación contra el narcotráfico que afecta a las provincias de Cádiz, Ceuta, Sevilla y Málaga y que aún continúa abierta.
Los dos guardias civiles han sido detenidos en Barbate

En un comunicado, el Instituto Armado explica que hasta el momento se han practicado once detenciones y otros tantos registros domiciliarios. Según señala, la fase de explotación de la investigación tuvo lugar en las provincias de Cádiz, Málaga, Sevilla y Ceuta, siendo la ciudad autónoma y la pedanía barbateña de Los Caños de Meca donde mayor incidencia tuvo el servicio policial.

En cuanto a los guardias civiles detenidos, indica que estaban destinados en el Puesto Principal de Barbate (Cádiz). Concretamente, hay dos detenidos en Ceuta, uno en Marbella (Málaga), uno en Utrera (Sevilla), otro en Tarifa (Cádiz) y seis en Barbate y su pedanía de Los Caños de Meca.

Finalmente, el Instituto Armado señala que la operación continúa abierta y que no se descartan nuevas detenciones y actuaciones en las próximas horas.
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sábado, 25 de abril de 2009

Los vigilantes




TARRAGONA. Los Mossos d´Esquadra han desarticulado en Tarragona una banda de delincuentes integrada por siete personas que se dedicaban a asaltar a narcotraficantes para quedarse con la droga, haciéndose pasar en ocasiones por policías. Uno de los arrestados es un agente de la Guardia Civil que tuvo problemas en enero pasado durante un control de tráfico de la Policía de la Generalitat.
El agente es Antonio M., de 38 años y vecino de Ulldecona, cabo primero de la Policía Judicial de la Guardia Civil en Tortosa, y ya ha ingresado en prisión provisional.
La banda, que operaba sobre todo en las comarcas del Ebro y en Castellón, está acusada de extorsión, tráfico de armas, tráfico de sustancias estupefacientes, blanqueo de capitales y falsificación de documentos y de moneda. Según los Mossos d´Esquadra, para sustraer dinero o droga a los narcotraficantes, «no dudaban en utilizar la violencia y la intimidación», y usaban crenciales policiales para hacerse pasar por agentes ante sus víctimas. Según los Mossos, «ha quedado acreditada la extorsión a diversas personas, con la que obtuvieron grandes beneficios económicos y vehículos de lujo».
El resto de detenidos son Roberto A., de 35 años, considerado el líder de la banda y vecino de la zona del Ebro; Juan Manuel C., de 30 y vecino de Masdenverge; Laura V., de 25 años y de la misma localidad; Adilson P., de 26 y vecino de Alcanar; David O., de 33 y residente en Miami Platja, y Lorenzo N., de 40 años y vecino de Castellón.
El agente, el cabecilla de la red, Juan Manuel C. y Lorenzo N. estan en prisión y los otros tres, en libertad con cargos. En los registros practicados en las casas de los detenidos, en las poblaciones tarraconenses de Sant Carles de la Ràpita, Alcanar, Ulldecona, Masdenverge y Amposta, los Mossos se incautaron de siete armas de fuego y munición, 1.200 euros falsos, 400.000 euros de curso legal, 100 gramos de hachís y seis coches.
El agente de la Guardia Civil ahora encarcelado tuvo problemas con los Mossos d´Esquadra el 20 de enero, cuando se enfrentó a una patrulla en un control de tráfico en el que le sometieron a la prueba de alcoholemia, que dio negativo. Antonio M. les dijo a los agentes que era guardia civil y que estaba investigando un doble homicidio en Alcanar. Posteriormente se quejó de la actitud de los policías, a los que acusó de abuso de autoridad por insultarle y registrarle el vehículo, a su juicio sin motivo.
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lunes, 13 de abril de 2009

Los vigilantes





La banda que robó 400 kilos de 'coca' lo celebró dos días en un burdel
Los ladrones de Barcelona tenían el amparo de guardias civiles y policías

EFE - Barcelona - 13/04/2009


La banda de narcotraficantes que robó 400 kilos de cocaína en el puerto de Barcelona, en un asalto que destapó una presunta trama de guardias civiles y policías nacionales corruptos, celebró su logro en una fiesta en un club de alterne que reservaron para ellos solos y que duró dos días. Por su presunta implicación con esta trama de corrupción policial, que investiga un juzgado de Martorell (Barcelona), están imputados una decena de delincuentes con múltiples antecedentes, así como 10 agentes de la Guardia Civil -entre ellos un teniente coronel-, dos ex inspectores del Cuerpo Nacional de Policía, dos abogados y un periodista.


Los agentes alertaban a los asaltantes cuando eran investigados

Según figura en el sumario, los narcotraficantes, que tenían los teléfonos pinchados, se mostraron "eufóricos" por el éxito de su golpe, en enero de 2005, y en sus conversaciones alardearon del mismo con comentarios como "la faena bien hecha no tiene fronteras", este robo nos "ha cambiado la vida" o "esto es un regalo de Dios". Tan exultantes estaban que, inmediatamente después del asalto, varios de los miembros de la red organizaron una fiesta que se prolongó durante dos días en un club-hotel de alterne que habían reservado para ellos solos.

Según el sumario, los narcotraficantes, amparados en su condición de "confidentes", lograron el "respaldo claro" de algunos guardias civiles y policías nacionales para llevar a cabo "con gran impunidad" sus actividades delictivas. "Y lo que es peor", agrega el instructor en el sumario, los narcotraficantes lograron "corromper a estos policías" para integrarlos en el grupo, de forma que aportaron informaciones que conocían en virtud de su cargo, a cambio de contraprestaciones "económicas y/o en especies".

Los miembros de la organización disponían de "permanentes alertas" respecto a las investigaciones de que eran objeto, al tiempo que se les asesoraba para detectar los servicios de seguimientos y vigilancia e incluso se les daban a conocer los números de matrículas de los vehículos policiales camuflados.

No obstante, la banda demostró una enorme torpeza en el asalto: se equivocaron de contenedor y tuvieron que regresar al día siguiente para consumar el robo, aunque sólo lograron llevarse una pequeña porción de los 1.100 kilos de cocaína ocultos entre cajas de gambas congeladas.
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martes, 7 de abril de 2009

Los vigilantes






"Vas a mear sangre de la paliza"
La vigilancia a un guardia civil por tráfico de droga desvela la paliza a un detenido

LYDIA GARRIDO - Valencia - 07/04/2009



El 26 de enero de 2008 Raúl D., un inmigrante cubano en situación ilegal en España que sobrevivía del pequeño delito, fue detenido y golpeado por dos guardias civiles, un cabo y un agente, del cuartel de Tavernes Blanques. El cabo era investigado entonces por su presunta participación en una red de tráfico de drogas que finalmente fue desarticulada en octubre y por ello está ahora en prisión provisional. El dispositivo de vigilancia que llevó a su detención permitió detectar los malos tratos infligidos a Raúl D. y el departamento de asuntos internos de la Guardia Civil se propuso que el episodio no quedara impune. El juzgado de instrucción número 14 de Valencia, que había iniciado la investigación, se inhibió hace algo más de un mes a favor del juzgado número 2 de Montcada porque los hechos ocurrieron en Alboraia. Los dos guardias civiles implicados y el vigilante de seguridad privada están imputados

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El guardia trató de decirle al cabo: "Ponte guantes, lo vas a matar"

El vigilante de seguridad retuvo a Raúl D. en un centro comercial de Alboraia por el supuesto hurto de la cartera a un cliente y llamó a la Guardia Civil. Poco después, llegó una dotación en un coche sin distintivos. Los agentes metieron al detenido en el asiento trasero. Junto a él, se situó el guardia, conducía el cabo y el vigilante viajaba en el asiento de copiloto. Una grabación de audio recogió lo que ocurría.

Cabo. ¿Dónde pollas está la cartera? Me vas a decir dónde está, te cojo de la patilla. (Se escucha quejarse y llorar al cubano).

Guardia. ¿Con quién coño has venido?

Cabo. O te rompo la...

Guardia. En la nuca, dentro de dos minutos te doy. En el barranco, para.

Se escuchan golpes, y a Raúl D., gritar, lamentarse y suplicar que no le peguen más.

Cabo. ¿Te vas acordando?

Guardia. ¿Sabes a quién se parece? Al hijo de Aida.

Se escuchan risas de los guardias civiles, los golpes no cesan y tampoco los lamentos del detenido.Guardia. No te voy a cobrar el walky que hemos roto cuando te hemos roto las costillas.

Cabo. ¿Sabes nadar? ¿Dónde pollas está la cartera?

Guardia. Hasta aquí has llegado, Raúl.

Y le dice a su compañero: "Cuidado, que hay casas enfrente".

El coche se había parado en la playa, frente a unos apartamentos.

Cabo. Levanta la puta cara.

El detenido no deja de llorar y de quejarse.

Cabo. ¿Dónde está? Me cago en tu puta madre. Nos vas a llevar donde está.

Raúl D. (Entre sollozos y quejándose) La cartera la cogió el otro, señor.

Cabo. ¿Con quién has venido?

Se escucha como le golpean.

Raúl D. Con un muchacho.

Cabo. ¿Cómo se llama?

Raúl D. Se llama Juan, señor.

Cabo y guardia. Me cago en Dios y en tu puta madre.

Se escuchan gritos de dolor, golpes y llanto.

Cabo y guardia. ¿Dónde vive?

Quejidos.

Cabo y guardia. ¿Que dónde vive?

Más golpes y lamentos.

Raúl D. No me pegue, señor, no me pegue más, por Dios.

Cabo. ¿Quién es Juan? A ver, ¿cómo se llama?

Quejidos y sollozos.

Guardia al cabo. Espera que hable.

Cabo. Me importa una mierda ya que hable.

Guardia a Raúl D. No llores como una nenaza.

Cabo. ¿Cómo se llama? No bajes la cabeza.

Guardia: Te voy a dar una paliza que vas a mear sangre.

Cabo. Cuando lleguemos, te vas a acordar. Agáchate.

Empujan de nuevo al detenido en el asiento de atrás del coche.

Guardia. Te meto otra somanta...

Cabo. No llores, no salpiques esto de lágrimas.

Se escuchan de nuevo golpes seguidos y gritos del detenido.

Guardia. ¿Dónde vive ese Juan? Te lo podemos preguntar de dos maneras.

Cabo. No mientas. Te metemos la porra por el culo y te la sacamos por la boca.

El cabo habla con el vigilante de seguridad y le dice que Raúl D. cuenta que iba con otro cuyo nombre es Juan.

Cabo. ¿Tiene agua la acequia? ¿Lo tiramos a ver qué pasa? Esto es lo mejor que tiene este trabajo.

Y le empiezan a cantar Cuando salí de Cuba.

Cabo. ¿Te ha pegado alguien? No, ¿verdad?

Guardia. Sí, te he pegado yo y más que te voy a dar.

El coche llegó al cuartel y ya no se sabe qué más ocurrió dentro, excepto la declaración de Raúl D., quien asegura que le continuaron pegando durante varias horas y luego lo dejaron en unas dependencias hasta que lo sacaron.

El 29 de enero, el guardia contó lo ocurrido a otro agente del mismo puesto, también implicado en operaciones de narcotráfico por, supuestamente, facilitar información a las mafias sobre los controles de estupefacientes en puntos sensibles. "Le venía tirando de las patillas al cubanito", le dice. "No entiendo", le responde el otro. "Está el tío así y yo le hacía así, zas, zas, y él decía: Ay, ay. Ya le digo yo a Palomo, porque paró el coche y se lió a darle unas hostias, colega, pero puñetazos en la espalda, le quitó la porra al otro (refiriéndose al vigilante), le subió la camiseta y le daba en los riñones. Y en el despacho, pim, pam. Yo trataba de decirle a Palomo: ponte guantes, lo vas a matar".


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